CEFOT

Respecto al cierre del Cefot de Cáceres, Floriano ha insistido en que ‘todo’ el Partido Popular y ‘todos los ciudadanos’ van a ‘intentar’ que el ‘objetivo’ planteado ‘tenga alcance a buen puerto’.

Cabe recordar que el consistorio cacereño indicó en nota de prensa, a principios del este mes, que ‘está trabajando desde el primer minuto para defender y garantizar la permanencia del Cefot en Cáceres’, además añadió que tanto la Diputación Provincial como el Gobierno de Extremadura habían mostrado ya su apoyo.

‘Lo que sí me gustaría es poder contar en esto con el Partido Socialista, que a mí me da la sensación de que estarían deseando que se cerrase el Cefot para intentar sacar rendimiento político de esta cuestión’, ha resaltado al tiempo que ha acusado al PSOE de estar ‘más interesado en las políticas de corto plazo que en las políticas de largo plazo’.

El párrafo que abre este post forma parte de un despacho de la agencia Europa Press haciéndose eco de una rueda de prensa de Carlos Floriano, aparente número 3 del Partido Popular. El asunto a que se refiere es un Centro de Formación de Tropa del Ejército de Tierra existente en Cáceres y cuya continuidad está en entredicho (vamos, a un paso del cierre) por una decisión política. Una decisión política del PP.

El diputado por Cáceres Carlos Floriano ha hecho hoy las veces de portavoz (fin de semana, como cuando el recordado González Pons sembraba de perlas las redacciones de los medios de comunicación) y la ha liado parda. En otras cosas y en esta también.

No es de recibo que el número 3 en el organigrama del partido en el gobierno diga que “todo” el Partido Popular… Pero vamos a ver: ¿no es el Consejo de Ministros, o Consejo de Tramposos cuando aprueba la amnistía fiscal o la reforma laboral, del Partido Popular? ¿No ese consejo de tramperos el que ha aprobado el Proyecto de Ley de Presupuestos que condena al cierre al CEFOT de Cáceres? A no ser que el Partido Popular haya sufrido una escisión grave y profunda, y lo del aprisco de Génova, 13 sea partido, y los que se reúnen en La Moncloa sea popular.

Cuando un portavoz de un partido hace esfuerzos por “encontrar” las palabras exactas para transmitir lo que quiere decir (o lo que le han dicho que diga), termina cagándola. Sobre todo cuando la semántica no es su fuerte. Engolar la voz no es suficiente.

Que el portavoz del PP pretenda que un Centro de Formación de Tropa del Ejército de Tierra ubicado en Cáceres, ciudad sin río siquiera (aunque buenos acuíferos) “tenga alcance a buen puerto”, no hace sino confirmar el cierre. A no ser que se crea Romanones, cuando decía: ¡Y en esta ciudad construiremos un puente! Y le contestaban: “Señor Conde, que no tenemos río”. “Pues no hay problema, traeremos un río”.

Que el vocero del partido en el gobierno, que ocupa el número 3 en la línea sucesoria, digo, en el organigrama de ese partido, pretenda vincular al apoyo del PSOE la garantía de que el CEFOT no se cierra suena a cachondeo.

Si el diputado por Cáceres señor Floriano, que nunca pensaba alcanzar tantos puestos en el escalafón de la derecha, es incapaz, como lo demuestran sus declaraciones, siquiera de arreglar una cuestión tan nimia (un Centro de Formación de Tropa es menos del 0,1% del presupuesto de Defensa), lo mejor es que lo deje, que se retire.

Le honra, por otra parte, que sus palabras, entrecomilladas, son una confesión de parte, una confesión de incapacidad y de impotencia para torcer una decisión de su partido, en el que ostenta tanto poder como dicen sus correligionarios y compañeros de cofradía. Diga, sin engolamiento y sin eufemismos lo que sus palabras esconden: que el CEFOT se cierra, que él mismo es incapaz de cambiar la decisión y no busque coartadas en la oposición, ni ponga barricadas con los ciudadanos.

La incompetencia política ha dado una rueda de prensa hoy, 15 de abril de 2012, en Cáceres. En la sede del Partido Popular.

Vale.

En la legislatura 2000-2004, el gobierno de Aznar, con mayoría absoluta y con Trillo al frente de Defensa, decidió que la formación de la tropa profesional se llevara a las Academias. Para ello, fue preciso invertir buenas sumas de dinero en Toledo, Segovia y Valladolid. Al mismo tiempo que se hacían las inversiones, el Ejército debía programar esa decisión política, no en vano nuestra Constitución determina que la dirección de la política de Defensa le corresponde al Gobierno.

Esta decisión del infausto Trillo ponía en riesgo de desaparición al Centro de Instrucción y Movilización nº 1 de Cáceres. La ciudad, en parte, se movilizó en contra de la decisión política, con la apatía del gobierno municipal, del Partido Popular, encabezado por José María Saponi, que en los tres años que transcurrieron entre marzo de 2001, cuando el entonces JEME, Pardo de Santayana, anunció el cierre, y 2004, cuando el PP perdió las elecciones, nunca, nunca se reunió con el minisTrillo, ni habló con él ni tomó ninguna iniciativa, más allá de una carta remitida en marzo de 2001. La respuesta que recibió, en el lenguaje propio de Defensa, era demoledora. Nunca el PP apoyó la Plataforma ciudadana que se creó y cuando accedió a colocar una pancarta en el balcón del Ayuntamiento lo hacía con la desgana propia de quien había bajado los brazos.

La siguiente legistlatura, 2004-2008, con los ministros Bono y Alonso, el gobierno socialista mantuvo la política de llevar la formación de la tropa profesional a las Academias, adoptando la decisión de sustituir el Centro de formación de Cáceres por una unidad de Ingenieros. Esta decisión se materializó en el RD 416/2006, que establecía un nuevo despliegue y que se establecía, para su ejecución por el Ejército, en un plazo de cuatro años, esto es, hasta finales de 2010. El RD determinaba que en Cáceres habría un Regimiento de Ingenieros. Ello conllevaba la desaparición del Centro de Instrucción.

La crisis económica, que comenzó a sentirse en los presupuestos de Defensa de manera muy clara en 2009, impidió cumplir el desarrollo del RD 416/2006, y entre los afectados, estaba el traslado a Cáceres del Regimiento de Ingenieros nº 1, de Burgos.

A partir de 2008, con la ministra Chacón al frente de Defensa, y Carmen Heras, del PSOE, al frente del Ayuntamiento de Cáceres, se realizaron múltiples gestiones, encuentros y contactos, que dieron lugar a dos decisiones: una, un protocolo de intenciones que en definitiva tenía la virtualidad de garantizar la presencia de guarnición militar en Cáceres (con los beneficios sociales y económicos que ello tiene para la ciudad), y, una segunda, que el Ministerio definía al Ejército de Tierra la prioridad de mantener esa guarnición.

Ahora, nada más iniciada la nueva legislatura del PP en el Gobierno, nos encontramos de nuevo con el cierre en ciernes sobre el Centro de Formación de Tropa nº 1, con una variante fundamental. Si en el año 2001 el cierre tenía su fundamento en una decisión de política de Defensa, competencia del Gobierno a desarrollar por el Ejército en un plazo de tiempo prudencial (prácticamente una legislatura completa), ahora la decisión no forma parte de la política de Defensa, sino de una decisión puramente económica, en la que el Gobierno establece para cada ministerio un montante económico a recortar, para cuadrar las cuentas.

No se trata de planificación ni económica ni políticas de Defensa. Son decisiones que, de modo tajante, determinan que el propio Ejército ha de tomar aquellas que permitan cumplir con el mandato gubernamental.

Y el Ejército plantea lo que ha denominado “suspensión temporal de actividades principales” (o algo parecido), pero que no determina si esa suspensión temporal será solamente para 2012 (es la “aportación” que corresponde a los militares para llegar al 5,3 del déficit) sino también para 2013 (cuando el déficit no podrá ser mayor del 3).

Cuando una fábrica textil se queda sin suministros de telas para las piezas a fabricar, plantea un ERE.

¿Qué hacer con un centro educativo que se queda sin alumnos? ¿Qué hacer con un centro educativo que, además de quedarse sin alumnos, se queda sin fondos para mantenimiento? ¿Qué hacer con los profesores, qué hacer con el personal de administración, con el de mantenimiento? En esta situación, de modo temporal, está el Centro de Formación Militar de Cáceres.

Todavía se está a la espera de que quienes “tienen mando en plaza política”, tales como el Presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, o como el número 3 o 4 de la dirección nacional del Partido Popular, en el Gobierno, Carlos Floriano, abran la boca. Y no basta para que digan que “están haciendo gestiones”, sino con los papeles timbrados que digan que el CEFOT no se verá afectado por los recortes más allá de los propios de ajustar sus presupuestos para mantenimiento, pero que en ningún caso se “suspenderán, ni temporalmente, sus actividades principales”.

Que el Jefe del Ejército determine una suspensión temporal de actividades demuestra que el Jefe de los militares, al menos, no se sentirá, a dos meses de su pase a la reserva, culpable de haber cerrado la Academia de Suboficiales, o los Centros de Formación de Tropa de Cáceres y de Canarias.

Ahora, con un ERE militar en la práctica, el futuro, a muy corto plazo, solamente tiene dos direcciones: que en octubre, con los presupuestos de 2013 se levante la suspensión, o que, también en octubre, con los presupuestos de 2013, el ERE temporal pase a ser definitivo.

Desgraciadamente, la opción más realista en este contexto, el ERE temporal tiene todas las papeletas de convertirse en definitivo. Y, seguramente, sin esperar a octubre. En mayo próximo, con los Recortes Generales del Estado ya aprobados y sustituida la cúpula militar.

Y ello, sobre todo, por la incapacidad y cobardía de los dirigentes locales y regionales del PP que no tienen ni ganas ni fuerzas para enfrentarse a un gobierno, el de la Nación, a su vez sumiso ante las exigencias económicas de quienes realmente nos gobiernan, nos mandan, Sarkozy y Merkel.

Vale.

ERE militar (I)

cercadelasretamas —  abril 5, 2012 — 2 comentarios

En estos días se viene hablando en diversa ciudades de cómo los Recortes, digo, Presupuestos Generales del Estado afectan a determinadas áreas del Ejército de Tierra (Academia de Suboficiales de Talarn, CEFOT 1 en Cáceres, Centro de Formación de Tropas de Canarias, Museo del Ejército…), donde, en todos los casos, se habla de cierres o suspensiones temporales de actividad.

Esto me recuerda, y mucho, a esas noticias de empresas del sector del automóvil que se ven obligadas a formalizar un Expediente de Regulación de Empleo, de carácter temporal, cuando les faltan suministros de piezas. Esos ERE,ss van encaminados a conservar el empleo de los trabajadores imprescindibles para el mantenimiento de las cadenas de producción, en tanto que el resto, al no poder producir, cesan temporalmente en la empresa.

Que en un cuartel, en una academia militar o en un lugar emblemático como el Museo del Ejército en Toledo se planteen “suspensiones temporales de actividad” da lugar a dos, cuando menos dos, tomas de posición. La primera, exterior, del entorno, que, sencillamente ve en esas situaciones de temporalidad, en esas simulaciones de ERE,s la antesala del cierre definitivo. La segunda, interior, que va de la hilaridad al pesimismo, de los empleados públicos afectados. Porque, vamos a ver, ¿cómo se suspende temporalmente la actividad principal de una Academia militar si el personal, todo el personal, sigue en sus puestos de trabajo sin piezas que mover?

La realidad, la realidad laboral es bien distinta. La suspensión temporal de actividades, que no afecta inicialmente (salvo que el destino final sea el cierre definitivo, algo muy posible) al personal “de plantilla”, compuesto por militares y civiles de la nómina del Ministerio de Defensa, afecta de lleno a todo el personal de las contratas de servicios (limpieza, catering, mantenimiento) que en algunos casos, como se está produciendo en Zaragoza, son directamente despedidos, o en otros ven reducidas drásticamente sus jornadas laborales (y, lógicamente, sus retribuciones) como antesala a los despidos definitivos.

En estos cuarteles, en estas dependencias del Ministerio de Defensa, además de los despidos de personal de las contratas, por suspensión o extinción de la actividad principal para que los contratos de mantenimiento, limpieza, etc. están en juego, también, los puestos de trabajo del personal laboral “de plantilla”, además de la continuidad en el destino del resto de funcionarios (militares y civiles).

La reforma salvaje laboral impuesta por la derecha en el Gobierno de la Nación para mejor satisfacer los deseos de la patronal, incluye una habilitación para las Administraciones Públicas, en determinados casos, puedan promover ERE,s o aplicar, en su conjunto, las medidas contenidas en las 64 páginas del BOE dedicadas al Real Decreto Ley de Reforma del Mercado de Trabajo. Los empleados laborales de la nómina del Ministerio de Defensa, en estos centros de trabajo, están sujetos al Estatuto de los Trabajadores y pueden ser objeto de medidas recogidas en la reforma laboral, desde movilidad obligatoria (o renuncia al puesto de trabajo) hasta extinción de contratos por la aplicación de Expedientes de Regulación de Empleo.

Todavía, en ninguno de los casos hasta ahora conocidos y citados al comienzo de este post, he visto que los sindicatos, ni los de clase ni los amarillos, hayan salido en defensa de los puestos de trabajo directos (cuantificables, determinados) que se verán afectados por la suspensión de la actividad principal en Academias militares, Centros de Formación de Tropa y otros.

Vale.

Esta sería una imagen, coloreada levemente, del recuerdo del popular Nano, ahora que no llueve. El coloreado, tenue, está hecho sobre una vieja foto en blanco y negro, aplicando las enseñanzas recibidas en el curso de Retoque Fotográfico organizado por @lemonycoco en El Embarcadero, de Cáceres. Para que vea el profesor, Miki, que se aprende.

Cuando se tiene ocasión de leer los periódicos y gacetillas locales de comienzos del siglo XX (en las bibliotecas públicas están muchos de ellos digitalizados y accesibles desde internet), siempre aparecen las referencias a las fuerzas vivas (militares, curas, prósperos comerciantes, boticarios…) y siempre parece que hablamos de un pasado muerto y enterrado. Pero no es verdad.

Los falsos ateneos (en contraposición a los ateneos obreros y universidades populares nacidos desde el incipiente sindicalismo de clase), los círculos de artesanos, los casinos provincianos a los que tan acertadamente se refería Machado, se reproducen en estos tiempos de globalización, de redes sociales, de comunicación e información al instante.

Viendo diariamente los medios de comunicación, escritos y digitales, televisiones locales, aquellos casinos provincianos y círculos de rebotica se repiten, clonados, en camarillas de artistas y pseudoartistas, de intelectuales y de cofrades de la cultura cerrada (de la no-cultura, por tanto).

Camarillas que se cierran como caparazones de tortuga cuando encuentran una presa, ya sea un ayuntamiento que encarga miserables actos que tiñe de culturales para mayor gloria de alcaldes y concejales, u otros organismos (diputaciones, comunidades autónomas) que pretenden difundir las bondades del cargo de turno y, sobre todo, otorgarse esos cargos una pátina cultural de la que carece y carecerá.

Ser amigo (con la frivolización del término por su abuso en redes sociales) de artistas creen algunos que los convierte a ellos mismos en intelectuales, cuando no tienen criterio alguno de selección de qué es un artista (pintor, escultor, escritor…) y en la mayoría de los casos son, al final, artistas multidiversos, que han elevado a esa categoría aquel dicho de aprendiz de mucho, maestro de nada.

Esas camarillas se mueven por los ambientes de las capitales provincianas en espacios físicos cerrados, encerrados entre ellos mismos, formando círculos de rebotica, de trastienda, que fagocitan todo aquello que tocan, y cuando un espacio físico está acabado porque los gusanos han agotado todas las salitres que brotan de las paredes, se desplazan a otro. En esos trayectos se desprenden de los menos afectos y van captando a otros deportados de otras camadas, de otras camarillas.

Son instrumentos de autodefensa de grupos cuyos individuos, autodefinidos como artistas, es imposible que puedan vivir fuera, en un paisaje que se les antoja desolador, hostil, que no comprende su creatividad. En realidad son falsos creadores cuya comprensión de la realidad se paró en el mismo momento en que pensaron que su integración en el grupo les haría crecer, y solamente han conseguido hacer crecer un ego sobre un montón de escombros.

Esas camarillas locales, que proliferan en todas las aldeas provincianas, son las que yugulan, de verdad, el crecimiento y el desarrollo cultural de las ciudades, de las pequeñas ciudades.

En estos tiempos convulsos, en los que el ultraliberalismo económico está dejando asentarse al fascismo político que pareció haber desaparecido, esas camarillas locales son, en muchos casos, la coartada a través de las que las doctrinas políticas imperantes anidan, como serpientes, al acecho de alcanzar el poder absoluto.

No son artistas, en realidad, y, aunque se creen y les hacen creerse ídolos, ni siquiera han pisado el barro sobre el que señalar las huellas de sus pies.

Vale.

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cercadelasretamas —  enero 22, 2012 — 1 Comentario

A lo largo de casi dos años, este blog ha venido, de modo permanente, publicando comentarios políticos, referidos casi todos ellos a la política local cacereña o regional de Extremadura. Los últimos meses la actividad política regional o local viene dominada por la derecha casposa y reaccionaria propia de los herederos de la derecha localista de comienzos del siglo XX, con la mixtura añadida de que quienes la practican son herederos directos del fascismo franquista y están empeñados en extenderlo.

Por ello, a partir de ahora este modesto blog gira en todos los sentidos y se orientará a una suerte de creación literaria, ajeno a la actividad política. No por resignación a que los ciudadanos hayan preferido entregar sus haciendas y vidas públicas a la derecha, sino por la desgana de combatirlo. No merece la pena. Y no porque no sea un acicate enfrentar la palabra con el fascismo franquista, sino porque es triste comprobar que los ciudadanos han preferido convertirse en súbditos, y han preferido olvidar aquella máxima ácrata de comienzos de los años 70 del siglo pasado: “Te están meando en la boca y dicen que llueve”.

Pues eso, que les siga lloviendo, y que cuando se den cuenta que necesitan un paraguas, que consigan uno sin tela, solamente con las varillas.

Feliz Navidad

cercadelasretamas —  diciembre 24, 2011 — Deja un comentario

Feliz Navidad, felices fiestas con el vídeo de Lemon y Coco

Lemon y Coco os desean felices fiestas from Lemon y Coco on Vimeo.

En una entrevista a un medio de comunicación nacional, el entonces nuevo presidente de la Junta de Extremadura afirmaba que antes de hacer recortes sociales se cortaba los dedos.
Monago, ¡córtate un dedo!
Cuando este nuevo presidente ha tomado la decisión de llevar a la Asamblea de Extremadura los Presupuestos Generales para 2012, creo que ha actuado más como candidato a los premios Razzies que a los Oscars. Y tan malos son los presupuestos que ni siquiera ha quedado finalista de los Razzies.
Monago, que gobierna apoyado en el VIH, está haciendo recortes sociales, recortes que comprometen la integridad de sus falanges. Pongamos un ejemplo.
Desde el próximo 1 de enero, el transporte público de viajeros en Extremadura deja de estar subvencionado. No se trata de eliminar una subvención a empresas que prestan esos servicios, sino que es un recorte que afecta a miles de extremeños que dependen de esos transportes para desplazarse a localidades donde hay servicios que en sus pueblos de residencia no tienen, ya sean consultas médicas, oficinas administrativas, centros comerciales con mayor surtido y variedad que las tiendas del pueblo.
En una Comunidad Autónoma como Extremadura, cuya seña demográfica específica es la dispersión de la población, eliminar el apoyo al transporte de viajeros por carretera es un recorte social hecho por quien se mueve en vehículos oficiales (desde el presidente de la Junta hasta el último de los primos que han colocado con la connivencia culplable del VIH).
Monago, ¡córtate un dedo!
¿Cómo se quiere promocionar el transporte público en una región como la nuestra si la administración lo abandona? ¿Cómo se quiere favorecer el acceso de los ciudadanos a todos los servicios públicos si se les cercena el transporte?
Mientras consejeros, presidentes de asambleas, directores generales se mueven con el dinero de todos en vehículos oficiales, con la gasolina pagada por los presupuestos públicos, los ciudadanos corrientes habrán de ingeniárselas para ir a Coria desde San Martín de Trevejo a una consulta médica, o desde Oliva de Mérida a la capital del reino a resolver un asunto administrativo.
Monago, ¡córtate un dedo!
De esto, los consejeros sin cartera de la Junta de Extremadura no dicen ni pío. Uno, porque está más interesado en salir y coleccionar portadas del BOPP, otro, porque aspira a ser la reina madre con casco y el tercero porque se dedica a los tejemanejes porque sus ¿compañeros? le dicen que “para otra cosa novales”.
Un gobierno apoyado en el VIH que hace recortes sociales debería tener la decencia de decirlo.
A no ser que el que le escribe (o le escribía) los discursos al candidato a la presidencia ya haya cobrado lo suyo y se haya ido. En este caso, el DOE debería haber publicado ya el cese del 8º Pasajero.
Monago, ¡córtate un dedo!

Vale.






Hacía bastante tiempo que no paseaba por El Marco y por la Ribera que se nutre de las aguas que rebosan los pozos de El Calerizo. Meses. Y en una tarde limpia de casi invierno, he ido a dar un paseo. A ver…
A ver imágenes como estas que ilustran esta entrada, con envases acumulados en el vaso de El Marco, formando barrera con los juncos y los cañizos. Barreras que serán detritus en poco tiempo.

Imágenes como un vertedero de escombros en el camino que bordea la Ribera, o un vertedero de muebles usados más adelante.
O más envases, bolsas de plástico, basuras arrojadas al cauce ya en Fuente Fría.
Es evidente la falta de civismo de quienes hacen esos vertidos. Pero también lo es, y mucho, la falta de cuidado y atención que desde el Ayuntamiento de Cáceres se dedica a la Ribera, a la Ribera del Marco o al Río de la Madre.
Vale

Se descuelga la alcaldesa de Cáceres, Elena Nevado, del Partido Popular, con una propuesta que pretende ser de mérito, basada en el Reglamento de Honores municipal: otorgar la medalla de la ciudad de Cáceres a Helga de Alvear.

Por supuesto, nada que objetar a los merecimientos de la coleccionista de arte que ha decidido que su magnífico tesoro pase a formar parte de la ciudad. Pero otorgarle la medalla de Cáceres, una parte de Extremadura a quien ya tiene la… de Extremadura, no parece muy conveniente.

Sin duda, Helga de Alvear aceptará el reconocimiento, porque lo es, pero es un reconocimiento que ya tiene recogido en los múltiples méritos que acreditaron la concesión de la Medalla de Extremadura.

Son otras muchas cosas las que desde el Ayuntamiento han de hacerse y que satisfarían más a la coleccionista. Por ejemplo, que el municipio, que el gobierno municipal, que forma parte de la Fundación, realice una campaña activa y proactiva para que los cacereños conozcan las obras que, exposición a exposición, van mostrando los tesoros artísticos de Helga de Alvear. Eso ya es otra cosa, es necesario pensar, dedicarle tiempo, demostrar capacidades… creer que, de verdad, las obras de la colección son obras de arte. Algo que dudo que los miembros del equipo de gobierno municpal tengan claro.

También, y mucho más importante, es que el equipo de gobierno del Ayuntamiento reclame de la Junta de Extremadura, perdón del Gobierno del virrey Monago, que la segunda fase del proyecto del Centro de las Artes Visuales Helga de Alvear, el edificio proyectado por Tuñón y Mansilla, se desarrolle y ejecute. Esa, y no otra, sería la verdadera medalla de Cáceres para quien se merece no una, si no todas las distinciones posibles.

Pretender que con la Medalla de Plata (la de Oro es la que ya le otorgó la Comunidad Autónoma entera) se puede tapar el compromiso que la región tiene contraído con quien, salvando las distancias, o sin salvarla, ha decidido que la mejor colección de arte contemporáneo de España, sea para la ciudad y para la región lo mismo que la Colección Thyssen para Madrid y para España.

Recientemente, tuve la ocasión de ver la colección que Carmen Cervera, la baronesa Thyssen, ha cedido a la ciudad de Málaga. Una colección que tiene grandes obras junto a otras que no pasarían el filtro de museos provinciales costumbristas, pero que la ciudad andaluza está mimando, atrayendo a muchos visitantes, con fuertes medidas de promoción. Algo que va más allá de una medalla.

Vale.