Archivos para November 30, 1999

Hace ya tiempo inicié en este modesto blog una serie de artículos sobre edificios de diverso tipo cerrados, sin uso, abandonados, en la ciudad de Cáceres. Es tal la cantidad, el volumen de edificios que, poco a poco, va creciendo el número de entradas que van desgranando esa sensación que da el ver inmuebles de gran porte, o menos porte, cerrados, abandonados. Y, lo que es peor, que la mayoría lo están por la incapacidad de la propia ciudad de generar usos y de producir alternativas de uso. No hablamos ya de generar recursos, que en tiempos de crisis es muy complicado, pero ni siquiera ideas para que, en su proyección y desarrollo permitan ponerlas en práctica cuando los recursos económicos se consigan.
¿Ideas? ¿Proyectos? ¿Iniciativas? Interrogantes que tienen una respuesta sencilla en una ciudad gobernada, en derecho, en lo práctico y en lo fáctico, por mayordomos, cofrades y peñistas del garbanzo. Y con una opinión pública que carece de medios para expresarse, y que, si acaso, son esos medios los que tapan con medias verdades y opiniones de folclore la existencia de tanto patrimonio público malversado. Y el BOPP de hoy es una muestra digital.

Pero si es sangrante que haya edificios de cierta enjundia o valor en el centro de la ciudad o en espacios muy próximos, más grave es la situación de edificios como el conocido Bloque C de la Calle Ródano. Un inmueble que albergó en su día unas 36 viviendas sociales, y que la mala utilización por los adjudicatarios y la nula gestión de la propiedad (Administración pública: ayuntamiento y Junta de Extremadura) llevaron a que la determinación fuera el desalojo de todos los adjudicatarios (los legales y los ocupas) y el tapiado y clausura del edificio.
Ahora, sus más de 5.400 m2 construidos sobre una supferfice de suelo de 1.500 m2 son un monumento a la mala convivencia vecinal y a la nula capacidad de gestión. Esa nula capacidad de gestión fue la coadyuvante para que los continuos altercados vecinales fueran a más, y terminaran haciendo inhabitable el inmueble.

Si la clausura mediante el tapiado de puertas y ventanas fue la solución práctica y drástica adoptada en su momento, con un importante coste político para quien tomó la decisión, ver el edificio tapiado debería ser un baldón de vergüenza para su dueño, incapaz de darle una solución. Claro, que su dueño es un organismo público, y su gestión corresponde a un partido político que tenía soluciones para todo pero que todas las soluciones pasan por poner velas a los santos.
El Partido Popular, que gobierna el Ayuntamiento y la Junta de Extremadura (el pomposo Gobierno del Marketing de Extremadura), es el responsable de lo que se pueda hacer con el inmueble. Y también de que si se produce algún accidente por la gente que entra al inmueble tapiado (y entran, claro que entran). Por si no lo saben las autoridades locales, aquí queda escrito.
Y también queda escrito que, aunque se trate de un edificio situado “más allá del fin del mundo”, forma parte de esta ciudad. Un edificio de 5.400 m2 abandonado, tapiado, con pintadas imitadoras de la mala vida (esa banda de lating kings tan famosas en según qué reportajes de la televisión), es una vergüenza para la ciudad y para los ciudadanos.
Ponerlo en funcionamiento, darle uso, limpiarlo, recuperarlo… requiere tener ideas, obtener recursos quitándolos de lo superfluo (que es mucho), preparar proyectos… Escuchar a los vecinos que ofrecen sus ideas, desde su capacidad individual, para que, por lo menos lo arreglen, como dice alguna señora mayor, cepillo de barrer en mano, justo enfrente del Bloque C. O que se haga una residencia de mayores, que dice un joven que espera el autobús urbano. O que se vuelvan a tener viviendas y se destinen a familias que son desahuciadas por los bancos…

Claro, es más fácil comentar que un cine está cerrado en el centro, pero cuyo cierre ya forma parte del paisaje y a ningún visitante llama la atención. O que en un vídeo se pregunte por el uso que podría tener la Cárcel Vieja, sin ir más allá que en una pregunta que no admite, en el tono en que se formula, respuesta alguna.
El Bloque C de Aldea Moret, que tantos problemas dio en el pasado a las distintas corporaciones locales que no pudieron, no supieron o no quisieron (que de todo hubo) dar solución a atajar la mala convivencia vecinal, volverá, en poco tiempo, a ser un quebradero de cabeza. Porque pasear por la calle Ródano y decir a los vecinos, especialmente a los más jóvenes, que es una pena que esté cerrado, y que el cierre, por lo menos, impide que se entre y pueda haber accidentes, y que la respuesta sea que no se debe entrar, pero que se puede, y, sobre todo, que se entra cuando se quiere… Algo que no hace falta que lo afirmen. Pasear por la calle Ródano, camino de las viviendas del Cerro de los Pinos, y mirar hacia el edificio, con el cemento del tapiado en ventanas y puertas de planta baja, es ver también que es fácil acceder cuando y cómo se quiera.

Pasear por la calle Ródano, hablar con los vecinos de la pena y la vergüenza que da ver el edificio y que te reconozcan, ellos mismos, que también les da vergüenza, y, que además, te digan que el campo de fútbol del complejo deportivo medianero con el Bloque C, arreglado y preparado con el último Plan E de Zapatero está destrozado y también abandonado, es doblemente entristecedor.
Una ciudad cerrada por falta de uso es, mirando el Bloque C de la calle Ródano, es también una ciudad que no tiene capacidad ni de sentir vergüenza de sus injusticias.
Vale.

Completando mi anterior entrada en este blog, copio los textos literales publicados en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados que constituye el acta de la sesión celebrada el 8 de octubre pasado.
Y finaliza esta entrada con textos literales de una información publicada el miércoles, en una publicación digital que traduce, exactamente, la realidad de cómo está la situación de futuro del Cefot de Cáceres.

Interviene Luis Tudanca, Diputado del Grupo Socialista. Se dirige a la Subsecretaría de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud:
Le preguntaba hace menos de un año sobre dos cuestiones muy concretas, sobre el centro de Talarn y el CFO de Cáceres; me decía usted que no había decisión tomada, y yo le vuelvo a preguntar: ¿la hay ahora? Porque en Talarn, por ejemplo, se habló de cierre en julio, luego se habló de cierre en diciembre y no sabemos qué pasará el año que viene. Además de un centro muy importante para la enseñanza estamos hablando de un centro muy importante para ochocientas familias que no merecen esta incertidumbre. Qué le voy a decir del CFO de Cáceres, del cual depende toda una comarca. Los meses pasan, sigue la incertidumbre, la preocupación crece, y con este descenso general del 20% en el programa y a la vez con su compromiso —es cierto, lo agradezco mucho— y el del secretario de Estado con la enseñanza y la formación y su potenciación en las Fuerzas Armadas, hay una contradicción que me parece que conviene aclarar por la tranquilidad de muchas personas y familias en estas dos comarcas. No se trata solo de más o menos efectivos o convocatorias públicas, sino —vuelvo a insistir— de planificación.
Contesta Irene Domínguez-Alcahud, Subsecretaria de Defensa.
En cuanto a los centros de Talarn y el CFO de Cáceres, en esto debería sobrar con la explicación que ha dado el secretario de Estado en el sentido de que ya se ha dicho que estos dos centros van a continuar abiertos durante este ejercicio y que, no obstante, están siendo objeto de estudio dentro de ese plan de infraestructuras que se está llevando a cabo en la Secretaría de Estado de Defensa. En ese plan de infraestructuras hay un representante de la Dirección General de Personal y de la Dirección de Reclutamiento para poner de manifiesto todas aquellas cuestiones sensibles relativas tanto a la enseñanza como a las cuestiones de personal que afectan a dichos centros.
Réplica de Luis Tudanca, Diputado del Grupo Socialista
Con respecto al CFO de Cáceres y el Talarn, ustedes empiezan bien, pero no terminan de rematar.
Vuelve a insistir en que es objeto de estudio; es que en el ministerio casi parecen opositores. Dejemos de estudiar las cosas y concretemos algunas porque llevamos ya dos presupuestos y hay algunos temas importantes, muy, muy trascendentes, que siguen sin concretar.

Revista Atenea Digital (www.ateneadigital.es). M.Ángeles Moya / Joaquín Calderón / Madrid   miércoles, 10 de octubre de 2012
Defensa no convocará nuevas plazas de tropa y marinería para 2013
En 2013 no está previsto que el Ministerio de Defensa convoque nuevas plazas de tropa y marinería en las Fuerzas Armadas, aunque todo dependerá «de cómo evolucione la situación económica». Así se lo han confirmado a ATENEA fuentes del Departamento que dirige Pedro Morenés. Estas fuentes aseguran que «podría hacerse, pero que no hay previsión de nuevas convocatorias», a pesar de que la tasa de reposición de plazas en las Fuerzas Armadas se encuentra en el diez por ciento que establece la Ley de Presupuestos Generales del Estado (al igual que ocurre en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, donde sí habrá nuevas convocatorias).
(…)
La imposibilidad, al menos por el momento, de convocar nuevas plazas ya fue esbozada el pasado lunes en la Comisión de Defensa del Congreso por la subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez Alcahud, quien, durante su comparecencia, ya avisó de que «la rigurosidad» de las restricciones presupuestarias podría condicionar los concursos de reclutamiento.

Vale.

En la mañana de hoy, 8 de octubre, ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados, la comparecencia ante la Comisión de Defensa de los altos cargos del Ministerio del ramo para explicar los Recortes Generales del Estado para 2013. Recortes, que no Presupuestos.
En primer lugar, me ha llamado la atención el desparpajo con el que el portavoz del partido que sustenta al Gobierno, el diputado del PP de la Comunidad Valenciana Vicente Ferrer ha hecho alusión a su reciente condena por haber sido sorprendido conduciendo con una elevada tasa de alcohol en el cuerpo. Y el desparpajo con el que los medios de comunicación han alabado su “valentía” para reconocer su error. Es evidente que el error no estuvo en el consumo de alcohol, sino en que le pillaron. Creo recordar que no ha dicho que no volverá a ocurrir. En manos de gente que no controla su consumo de alcohol se encuentra la toma de decisiones que, por ejemplo, afectan a 220 familias que tienen su puesto de trabajo en el Campamento de Santa Ana en Cáceres, y a los muchos puestos de trabajo indirectos relacionados con la instalación militar.
En segundo lugar, siendo el asunto del Cefot de Cáceres un tema recurrente en la ciudad y en la Comunidad Autónoma, no comprendo cómo los medios de comunicación locales no están más atentos a los movimientos que en los centros de decisión se vienen produciendo. ¿Ignoraban los medios de comunicación regionales que hoy se celebraba tan importante Comisión en el Congreso? Entiendo, por otra parte, que medios como el BOPP, el más potente económicamente, no quiera informar sobre el asunto. Hay que proteger al amo y señor de la viña.
Durante la comparecencia del Secretario de Estado de Defensa se ha hablado, y mucho, de Programas Especiales de Armamento (lo del célebre crédito de 1.782.000.000.000 €), mucho de la escasa inversión disponible y poco más.
Durante la comparecencia de la Subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud, su lectura sin puntos ni comas de los datos y números de las áreas de su competencia han dejado claro, entre otras cosas, que se van a tocar partidas como las destinadas a programas de apoyo al personal (ayudas sociales), como que se está disminuyendo, por la vía de la no reposición por jubilaciones, el número de efectivos de las FAS (unos 3.500 menos en 2013). Y de que en el próximo año el número máximo de efectivos de tropa y marineria no será superior a 80.000. En estos momentos, según diversas fuentes, ese número está en torno a 81.500. También ha hecho referencia a la raquítica oferta de empleo público para 2013, que será menor al 10% de tasa de reposición en cuadros de mandos. En tropa, ni eso.
Como los medios de comunicación de Cáceres y Extremadura no se han enterado de que en el maremágnum de números, euros, efectivos… que ha ido relatando la señora Subsecretaria de Defensa se encuentra escondido el cierre defenitivo del Cefot (salvo milagro, y ya se sabe que los milagros no existen ni vistiéndose de negro en el Vaticano), lo diré aquí.
El diputado Luis Tudanca (@luistudanca), del Grupo Socialista, ha intervenido para, desde la cortesía parlamentaria, ir poniendo en cuestión unas cuentas que no tienen razón en sí mismas, por su incoherencia. También ha preguntado por la situación futura de la Academia General Básica de Suboficiales, en Talarn (Lleida) y por el Centro de Formación de Tropa de Cáceres. Ha preguntado por cuál será el futuro del Centro militar cacereño, sobre el que el mayor de los pesares actuales que le aqueja es la incertidumbre.
Para quien no lo sepa, corresponde a la Subsecretaría de Defensa la realización de las convocatorias de personal, dentro de la oferta de empleo, de todo el Ministerio, tanto de personal civil (para 2013, tasa cero de reposición), como militar (para 2013, hasta el 10%, ni siquiera este porcentaje está asegurado, en cuadros de mandos y en especializades como medicina). Para personal de tropa, para el personal que si hubiera oferta de empleo el próximo garantizaría el futuro del Cefot, la señora Subsecretaria no ha tenido ni cifra ni porcentaje.
A la pregunta expresa, directa, del Diputado Tudanca, la señora Domínguez-Alcahud ha contestado que el Cefot está en estos momentos abierto, y que lo que suceda en 2013 ya no es cosa suya, sino que dependerá de lo que el recientemente creado Comisionado de Infraestructura determine. Y ese Comisionado no depende de ella, sino del Secretario de Estado.
Para quien no lo sepa, la alcasenadora Elena Nevado se reunió en Madrid, el 5 de marzo, con la subsecretaria de Defensa, con la misma autoridad que hoy ha dicho que el futuro del Cefot no depende de ella. Aquella reunión del 5 de marzo, sobre la que Elena Nevado mintió en papel oficial al emitir un comunicado diciendo que había sido de cortesía, sirvió para que el Ministerio de Defensa informara de primera mano del negro futuro que se cernía sobre el Cefot. Y la alcasenadora Nevado lo ocultó a la ciudadanía.
Hoy, cuando la Subsecretaria de Defensa, a quien corresponde la gestión del personal del Ministerio, a quien corresponde por ejemplo las áreas de Personal y de Reclutamiento, ha dicho que el asunto del Cefot es en otra puerta del Ministerio.
Ya sabemos en qué puerta, la de la calle.
Y mientras todo esto sucede, un IBM de la Junta de Extremadura, el Secretario General de Comunicación, un tal Juan Rodríguez Plaza, me dice, a una pregunta directa mía sobre lo que ha hecho hasta ahora José Antonio Monago para defender el Cefot, que la posición oficial de la Junta es la de apoyo cerrado a la alcaldesa y que es un asunto que no es competencia de la Comunidad Autónoma. ¿Apoyo cerrado a qué? ¿A la ocultación dolosa de la información que la Subsecretaria de Defensa trasladó a Elena Nevado el 5 de marzo?
Y mientras esto sucede, la alcasenadora Elena Nevado construye una plataforma a modo de barricada, sin saber (qué malos asesores tiene en la materia) que los tiempos políticos del Ayuntamiento no tienen nada que ver con los tiempos políticos de Castellana, 109, y estos tampoco se paren en nada a los del Palacio de Buenavista.
Y mientras esto sucede, un chico dizque bien parecido (esto es, un mindundi), que en su vida se ha visto en otra, Carlos Floriano, Diputado nacional por Cáceres y número 3 del Partido Popular, calla, con la desvergüenza de quien ni sabe, ni quiere, y, sobre todo, no puede decir nada. Espero que los “defensores” del Cefot, muchos de ellos ilustres votantes de la derecha, aprendan que no pueden confiar en el menos preparado de todos ellos.
Y mientras esto sucede, otro alcasenador del PP, Alberto Casero, pretende organizar, con cargo al erario municipal, una Jura de Bandera de personal civil en la Plaza Mayor de Trujillo, para que desfilen ante él los militares del Cefot. Y pretende darse un homenaje a la vista y enfundarse una bandera de patriotismo sin haber hecho nada, absolutamente, por quienes en ese acto le alegrarán la vista. A mayor gloria.
Y mientras esto sucede, José Antonio Monago… ¿qué decir de él? Mejor nada. Cuando salga a los medios con este asunto, si algún día se atreve comentaremos algo. De momento, en este y en otros muchos asuntos, me recuera a un dicho popular que aprendí de pequeño: Hay hombres, hombrinos, macacos y macaquinos.
Vale.

Las ciudades no son solamente edificios y calles o plazas, son, sobre todo, las personas y sus actividades, sus relaciones personales y comerciales, su trabajo, cuando lo tienen. Y si una ciudad camina hacia su inanidad, la desaparición de relaciones comerciales, de trabajo, son un síntoma claro.
Recientemente, en #Cáceres se ha producido el traslado del mercadillo de venta ambulante dese Ronda de la Pizarra hasta la urbanización Vegas del Mocho. Desde una vía urbana consolidada hasta un conjunto de calles de un sector de suelo urbanización pero sin desarrollar, víctima de la crisis inmobiliaria. Cuando hace ya años se produjo un traslado desde Camino Llano a la Ronda de la Pizarra, los vendedores ambulantes, un buen número de puestos de trabajo, pensaban que el llamado “mercado franco” tenía los días contados. Sin embargo, enseguida se afianzó en su nueva ubicación. Con el tiempo, un grupo de vecinos, ha ido planteando sucesivas quejas por las molestias, un día a la semana, que causa la llegada de los vehículos de los vendedores, la descarga de mercancías, la colocación de los puestos… sin éxito. Hasta que dieron con la excusa perfecta: la seguridad. Y con esa excusa consiguieron que se produjera un nuevo traslado.

Las informaciones que se vienen produciendo acerca de un declive progresivo y acelerado del mercado franco en Vegas del Mocho se unieron, al poco, con la puesta en marcha de un mercado de venta ambulante privado en un polígono industrial.
La realidad, por otra parte, parecer que va siendo otra: las ventas del mercado franco, del mercadillo de los miércoles disminuyen a marchas forzadas, al igual que la ausencia de vendedores. Para algunos, el mercadillo va teniendo los miércoles contados.
La realidad, también, es que el mercado ambulante privado de los sábados no termina de producir los efectos deseados: los vendedores no obtienen los beneficios necesarios y los precios por asentamiento se comen esos beneficios. La rentabilidad para los vendedores, para la mayoría de ellos, es inexistente y rehúyen acudir.
Los sábados, desde hace muchos años, se ha venido celebrando un mercadillo en Aldea Moret, en la calle Río Tíber, que, en sus buenos años, llegó a alcanzar los 50 ó 60 puestos. De ese mercadillo hoy son escasamente entre 10 y 12 los vendedores que instalan sus tenderetes. La mitad de frutas y verduras, el resto, calzado, textil, un puesto de bisutería y uno de alimentación. Son vendedores que tienen clientela fija en el entorno de esa calle.
La venta ambulante, en una región tan dispersa como Extremadura, ha sido siempre un buen nicho de puestos de trabajo. Que la segunda ciudad de la región termine por no acoger el mercadillo de los miércoles supondrá un durro golpe, ya lo está siendo, para un buen número de autónomos.
El traslado del mercadillo desde la Ronda de la Pizarra hasta las Vegas del Mocho se ha demostrado un fracaso. Los responsables de ese traslado deberían analizar alternativas para que la venta ambulante, que ofrece a los consumidores precios muy asequibles (de ahí su éxito cuando no es yugulado) no desaparezca de la ciudad. Y para que los puestos de trabajo que genera no se terminen, como otros muchos, perdiendo cuando la inoperancia de las decisiones políticos los cercena.
Visitando el mercadillo de Aldea Moret, mejor dicho, los 12 puestos que había, colocados como setas dispersas donde antes había 50 o más, el análisis de la geografía urbana permite adoptar muchas soluciones. Las quejas, los lamentos de los escasos vendedores que hoy habían acudido a la calle Río Tíber, requieren una escucha activa y proactiva por parte de un Ayuntamiento ausente de la búsqueda de soluciones para el desarrollo de la ciudad.
Claro que hay soluciones y variadas. La primera, buscar una ubicación mejor para el mercadillo, para ayudar a un buen número de trabajadores, los vendedores ambulantes, y, la segunda, para ayudar a que los precios de productos básicos, frutas, hortalizas, y otros muchos que se ofrecen en este tipo de mercados sean asequibles para muchos ciudadanos.
Y caben alternativas, muchas y variadas, pero estas alternativas, al menos ahora, deben ser ofrecidas por los responsables políticos, escuchando a vendedores ambulantes, vecinos y consumidores en general. Pero una de esas alternativas puede concluir con un mercadillo semanal, los sábados, de antigüedades, arte, libros… en la Plaza Mayor.
Una ciudad también termina muriendo, cerrándose, cuando cierra las puertas a la relaciones sociales y comerciales más arraigadas. Y pocas, en el imaginario colectivo, como las que producen los vendedores ambulantes. Acabar con esta práctica comercial es, una más de las puertas que se cierran para que la falta de uso de sus calles y plazas sea la puerta que se abre para el abandono.

Los escasos vendedores que hoy han acudido al mercadillo de la calle Río Tíber se merecen respeto y apoyo. Se merecen algo mejor que ver sus puestos desangelados, fríos.
Vale.

El pasado 11 de julio, en un despacho de Europa Press podía leerse: El presidente de la Asamblea de Extremadura, Fernando Manzano, ha realizado este miércoles una visita institucional al Centro de Formación de Tropa (Cefot nº 1) de Cáceres donde ha dicho que la oferta pública de empleo en 2013 es «una pieza básica del futuro» del centro.
Manzano ha recordado que «habrá que esperar» a saber si el Ministerio de Defensa realiza el próximo año oferta para el Ejército de Tierra porque de eso «depende mucho el flujo de personas que puedan venir a formarse al centro en el año 2013».
La Ley de Presupuestos Generales del Estado, aprobada por la mayoría absoluta del Partido Popular, al que pertenece Fernando Manzano, que además de Presidente de la Asamblea de Extremadura es Secretario General en la región, determinaba que el número máximo de efectivos de tropa y marinería, al 31 de diciembre de 2012, no podría superar los 81.000. La anterior Ley de Presupuestos, con gobierno del PSOE, establecía que a 31 de diciembre de 2011, ese número máximo de efectivos no podría se superior a 83.000. En un sólo año, el Partido Popular ha liquidado 2.000 puestos de tropa. Y no se ha producido, obviamente, ninguna convocatoria, que es la causa fundamental por la que el Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres, esté en una situación de “cese temporal de actividades”, a la espera de la incorporación de nuevos efectivos, a la espera de que la oferta de empleo público de 2013.
Pues bien, hoy mismo, 29 de septiembre, ya puede conocerse el texto de los Presupuestos (=Recortes) Generales del Estado para 2013 y el número máximo de efectivos de tropa y marinería, fijados en la Disposición Adicional Décimo Tercera es de 80.000 a 31 de diciembre del próximo año. O lo que es lo mismo, se sigue disminuyendo, de modo neto, el número de efectivos, por lo que en esta situación no puede hacerse reposición, que solamente cabría cuando ese número máximo de efectivos se alcanzara… y ello a la espera de la aprobación y aplicación del programa Visión 2025, elaborado por el JEMAD a petición del Ministro de Defensa Pedro Morenés.
Desde que el Secretario General del Partido Popular en Extremadura afirmara estar a la espera de la decisión que el Ministerio pudiera adoptar de cara al próximo ejercicio económico, es decir, a la espera de saber si seguirán destruyendo puestos de plantillas militares, no se conoce que este cargo político haya realizado ninguna acción de cara a conseguir que durante el próximo año se pueda llevar a cabo la convocatoria de alistamiento de nuevos soldados, que es la razón de existir del Cefot 1.
El Partido Popular de Extremadura, ni por su Secretario General ni por su Presidente, José Antonio Monago, que lo es a su vez, de la Comunidad Autónoma, ni por Elena Nevado, Alcaldesa de Cáceres, que, es también Senadora, ni por Alberto Casero, Alcalde de Trujillo, que es también Senador, ha realizado ninguna gestión para evitar el cierre que se cierne, ya con el Proyecto de Ley de Presupuestos (=Recortes) Generales del Estado para 2013.
Disminuir, otra vez, por la vía de los presupuestos, el número de efectivos de tropa y marinería es el certificado de defunción del Cefot 1. Solamente un milagro, que depende exclusivamente de la capacidad de los mandos militares de sostener una unidad sin poder ejercer sus funciones por más de dos años consecutivos, puede evitar el cierre. Personalmente, afirmo que los milagros no existen.
A estos presupuestos y a la determinación presupuestaria de seguir disminuyendo el número de efectivos, habrá que sumarle, sin duda, la aplicación del programa Visión 2025, cuyo contenido, conocido por una exclusiva de Miguel González (@mgonzalezelpais) el pasado 17 de julio, determina que en las FAS “sobran” 15.000 militares y 5.000 civiles. Según esa exclusiva e intepretaciones posteriores, hasta que se conozca el programa, la mayor parte de las bajas militares será del Ejército de Tierra, unas 10.000.
Con este panorama y con la nula capacidad del Partido Popular de Extremadura de enfrentarse a las decisiones de un gobierno que recorta todo, sin tasa ni cortapisa, el futuro del Centro de Formación ubicado en el Campamento de Santa Ana se escribe cada vez más negro.
En esta perspectiva, la competencia del autodenominado “gobierno de los mejores”, presidido por Monago solamente se reduce a un formidable esfuerzo en marketing, que no puede esconder fracaso tras fracaso… cuando lo intenta. En el caso del Cefot, ni lo ha intentado.
Como tampoco lo ha intentado Fernando Manzano, ni Elena Nevado, ni Alberto Casero…
Vale.

Pocas veces una reunión del Consejo de Ministros (en realidad, Consejo de Tramposos) había generado tanta expectación como la prevista para mañana, jueves, 27 de septiembre. Expectación e interés por ver cómo medios de comunicación tenidos por serios hacen cábalas sobre el alcance de los recortes que van a suponer las cuentas públicas, cuando eso ya se sabe y está escrito desde el 3 de agosto pasado, cuando en una infame rueda de prensa, el que dicen que es Presidente del Gobierno de España informó de todo… menos de un papelito que había enviado (obligado y con ultimátum) a la Unión Europea donde detallaba los recortes a imponer.
Expectación por saber, eso sí, cómo se concretarán unos recortes de casi 40.000 millones de euros y que tienen todos los visos de que van a tocar todos los capítulos presupuestarios excepto las pensiones… de momento. Una vez que mañana el Consejo de Tramposos apruebe el texto y la hoja de cálculo que contiene los números (creo que dada la capacidad tecnológica de Fagin Montoro, utilizan Ability 1.0 para D.O.S.), saldremos de algunas dudas y las pensiones, aparentemente intocables, aparecerán desnudas y expuestas al siguiente recorte, donde ya el tajo será de órdago.
Para Cáceres, una capital de provincia que no consigue llegar a los 100.000 habitantes ni por asomo, donde los comerciantes colocan esquelas que dicen “Cáceres Se Muere”, dos apartados concretos, específicos, exactos, serán determinantes para saber si el Partido Popular (a nivel nacional) termina asestando el golpe definitivo a la ciudad (con la colaboración necesaria de los militantes del partido en la ciudad y en Extremadura). Serán el artículo (¿10, 11, 12?), el que establezca la congelación de la oferta de empleo público (ya comunicada a la superioridad, esto es, a doña Angela), y la disposición adicional (¿20, 21, 22…?) que establezca el número máximo de efectivos de tropa y marinería que tendrá que haber a 31 de diciembre de 2013.
En los Recortes Generales del Estado para 2012, la disposición adicional vigésimo segunda establece que ese número máximo a 31 de diciembre de 2012 será de 81.000. Cualquier contenido que mantenga ese tope máximo, o, peor aún, que lo disminuya, será la puntilla definitiva para la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1, CEFOT 1, de Cáceres.
Y una vez que estén esos datos, la congelación de la oferta de empleo y el número máximo de efectivos de tropa y marinería, ya no habrá vuelta atrás. Ya podrá ir encargándose la esquela de cierre definitivo del CEFOT 1 y la apertura de todo tipo de especulaciones para saber qué pasará con los terrenos.
En la esquela que comunique la mala nueva (esperada por los pesimistas, que, como todo el mundo ignora, son optimistas bien informados), los dolientes que primero querrán poner sus nombres son los mismos que han causado su defunción. Correrán a la funeraria BOPP a explicar cuánto querían que hubiera soldaditos en la ciudad, cuánto le gustaban los saraos a los que asistían militares de uniforme… Veremos un desfile de responsables embutidos en el traje de víctimas: José Antonio Monago, Elena Nevado, Fernando Manzano, Alberto Casero…
Será curioso ver en los papeles aquello de “yo ya lo sabía”, “se veía venir”, “hemos hecho todo lo posible”… Y ninguno de los que digan esas frases hechas sabían ni saben de qué va el asunto del Cefot, ni lo han visto venir ni han hecho nada por evitar el cierre.
El Proyecto de Ley de Presupuestos (digo, Recortes) Generales del Estado para 2013 será el certificado médico de desahucio. A partir de mañana, desgraciadamente, solamente quedará poner en marcha el reloj de la cuenta atrás.
Y habrá que recordar su culpa por desidia, incapacidad y cobardía, todos y cada uno de los días que esa cuenta atrás dure:
  • al impotente presidente del gobierno de los mejores (eso dice él), José Antonio Monago,
  • al presidente de la Asamblea de Extremadura, convertida en PP, Parlamento de Primos,
  • a la alcasenadora Elena Nevado, que sabía, desde el 5 de marzo de 2012, la verdad y la ocultó en papel oficial, a
  • l alcasenador Alberto Casero, al que habrá que sacarle, aún más los colores de la vergüenza, hasta convertirlo en un Tomatito cherry
  • Y así sucesivamente…
Vale.

Banderas y miserias

cercadelasretamas —  septiembre 21, 2012 — Deja un comentario

La llegada de la derecha al poder primero en la Generalitat catalana y luego en el Gobierno de España, en una situación de fuerte crisis económica, ha puesto de manifiesto algunas cuestiones que muchos hemos creído siempre que eran el fluido viscoso que corre entre las venas de los más conspicuos reaccionarios y une sus intereses en contra de los demás. La primera de esas cuestiones ha sido la destrucción del mito de que la derecha gestiona mejor. Ese mito se desmonta solo, cae solo cuando la incompetencia y la incapacidad de la derecha catalana, en apariencia civilizada, y la derecha rancia y grosera del Partido Popular, nos hacen ver un día sí y otro también que no tienen ni la más remota idea de cómo resolver la crisis. Para ellos, gestionar bien es guardar bien las riquezas que les son propias y de sus iguales y conmilitones, a costa de hundir los escasos recursos de la mayoría de los ciudadanos.
La segunda, en la que ahora estamos, es que la derecha, la catalana, la vasca, la española, recurre, cuando la incompetencia para gobernar les supera, a envolverse en las banderas para ocultar sus miserias y tapar las miserias que con esas banderas reparten entre los trabajadores, entre los ciudadanos en general.
La película que ahora interpretan un impotente Mariano Rajoy, de quien a mi lado dicen que le faltan uno o dos hervores, y un engallado Artur Mas, cantando en Liceo saqueado por su partido, es la de tirarse los trastos a la cabeza para demostrar quién es más nacionalista, quien la tiene más grande… la bandera.
Las banderas que estos dos aspirantes a nada y aprendices de menos utilizan tapan sus incapacidades, les sirven de barricadas cuando no saben qué hacer, no saben cómo es aquello de gobernar. Y son esas banderas, la catalana y la española, las que sus voceros, lenguaraces lameculos, vocingleros a sueldo, escribas de la baba, airean todos los días, a todas horas por tierra, mar y aire para que los trabajadores, los ciudadanos, nos peleemos por algo que ni nos va ni nos viene.
Ahora, cuando la derecha, esa derecha que se pone las banderas de camisón para dormir, ha conseguido laminar de modo inmisericorde el estado del bienestar, nos pretender hacer creer que todos es por culpa de una tela de colores.
Ahora, cuando la derecha, esa derecha que lleva la bandera en la cartera, en la chequera, en la visa oro (y muchas veces, con cargo a dinero público), ha conseguido que los derechos de los trabajadores desaparezcan, nos pretenden engañar para que pensemos que el mástil es el problema.
Ahora, cuando la derecha, esa derecha que nunca ha condenado la dictadura fascista de Franco, está realizando un brutal ajuste de cuentas con las conquistas sociales, pretenden decirnos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.
Métanse las banderas donde les quepan, señores Rajoy y Mas, pero hagánselo mutuamente y dejen de asutarnos con ellas.
También es verdad que Rajoy y Mas han recibido un mandato de las urnas… pero hay que recordar que Hitler llegó al poder mediante el voto.
Las banderas no pueden tapar la miseria.
Las banderas no son las que se confrontan en esta brutal crisis económica a la que nos ha traído el capitalismo salvaje disfrazado de una nueva / vieja ideología liberal. El neoliberalismo, cuando ha alcanzado su meta ha demostrado que no es otra cosa que el viejo fascismo cubierto de billetes de banco.
Las banderas no luchan, no hay lucha de banderas ni de territorios. Es tiempo de lucha de clases, porque, es la verdad, es la bandera del trabajo y la solidaridad, la que nos une en la lucha. Con tu quiero y mi puedo, decía Luis Pastor, vamos juntos compañero.
Vale.


Uno de los indicadores más claros de la mortecina, agonizante situación de la ciudad de Cáceres la encontrarmos cuando queremos unir dos conceptos: juventud y cultura. El resultado de la suma es 0. O algo menos que 0. La realidad de una juventud sin perspectivas laborales y sociales, aborregada por los intereses de una burguesía que quiere perpetuarse en el poder, se observa en la ausencia total de iniciativas, públicas o privadas. Una ciudad sin pulso cultural y sin juventud está condenada a la pobreza de futuro, a la carencia total de porvenir.
Si nos fijamos en los “espectáculos” que se realizan, dirigidos a los jóvenes, casi todos ellos en el reciento hípico, adonde la derecha desplazó el botellón y construyó unos abominables embarcaderos de ganado para los autobuses urbanos, siempre están “patrocinados”, cuando no organizados directamente, por empresas de bebidas alcohólicas.
Con una burguesía que ha abdicado de cualquier capacidad de dirigir la política de la ciudad, de dirigir con liderazgo el futuro de la ciudad, es imposible pensar que el eslabón más débil, los jóvenes, tengan ningún referente, ninguna posibilidad de desarrollar sus capacidades y su creatividad.
La juventud creativa, activa, comprometida es el mayor peligro que unos viejos políticos, que defienden unos viejos dogmas, tienen enfrente. Por eso, no pueden permitir que esa juventud disgponda de unos mínimos medios necesarios.
En este repaso a los cadáveres voluminosos que son edificios públicos cerrados por falta de uso, nos encontramos con uno especialmente sangrante. El antiguo Molino de Aceite de la Riber del Marco.

Obtenido para la ciudad en el desarrollo del Sector de Suelo Urbanizable No Programado SUNP-8, en 2004 (aunque todavía en 2008 no figuraba en los listados del inventario de patrimonio municipal), su recuperación se pudo llevar a cabo por un convenio entre el Ayuntamiento de la ciudad, dirigido por Carmen Heras, y el Instituto de la Juventud de España, presidido por Leire Iglesias.
El viejo molino, cuya torre se yergue distintiva de todo un barrio, Espíritu Santo, y cabecera de la Ribera del Marco, se encuentra terminado, con una reciente adjudicación (¿o no?) del mobiliario necesario para su puesta en funcionamiento… Pero he aquí el problema.
Una edificación que, cuando pueda visitarse resultará atractiva y novedosa, sorprendente para quienes conocieron el molino, está diseñada para que los jóvenes puedan desarrollar su creatividad, poner en marcha sus iniciativas… Una edificación que, seguramente, por la estructura recuperada y por la disposición de los volúmenes interiores planteará alguna dificultad… que los propios jóvenes sabrán, sin ninguna duda, resolver.
Es penoso que el equipo de gobierno del Partido Popular, ensimismado en unas cuentas que no son capaces de ordenar (no hay que olvidar que, disponiendo de mayoría absoluta, prepararon un plan económico que su propio partido rechazó en Madrid), amortajado por los hábitos de los cofrades, escondidos bajos los refajos de los antiguos grupos de coros y danzas, es penoso verlos vagar sin saber que hacer con un edificio preparado y destinada para la creación joven.

Pasear por la Ribera, y llegar al molino, desanima al verlo nuevo y viejo, nuevo y vacío, nuevo y sin alma. Pasear desde el molino hacia Concejo, por la Ribera que abrazó a la ciudad, desanima porque parece que se sale de un cementerio blanco y se va llegando a la fachada Este de la ciudad, la “más fea”, pero la más hermosa porque ella es el origen de la ciudad.
Una ciudad mortecina, agonizante, incapaz de abrir una puerta del Espacio para la Creación Joven y que sean los jóvenes los que devuelvan su música, sus pinturas, sus creaciones, sus ideas. ¡Ah, las ideas! ¡Qué peligro! Sobre todo cuando todo ello junto sería cultura.
Vale.


Mientras el actual equipo de gobierno se afana en dar uso a inmuebles que se ha encontrado terminados y listos (Embarcadero, Garaje 2.0), aunque sea incumpliendo de modo flagrante las condiciones con las que se financiaron las obras de rehabilitación, otros inmuebles municipales continúan sin tener uso, sin que los concejales del PP sepan qué hacer con ellos. La gestión no es solamente abrir una puerta y encontrarse todo hecho. Es hacer la puerta y todo lo que hay detrás de ella.
Además, en una capital de provincias que no alcanza los 100.000 habitantes, los modos de producción, las relaciones sociales y comerciales se anclan en un pasado que no volverá pero que ata y atenaza a los pequeños burgueses locales. La crisis económica, por otra parte, echa encima de esa burguesía inmovilista un aceite hirviendo que forma una salsa política que impide cualquier innovación. El tradicional pequeño comercio languidece, cierra sus puertas… y los nuevos modos de comercio se imponen cerrando comercios, locales y expulsando de sus contornos a aquellos que tradicionalmente tenían su modo de vida en la relación casi confesional con el cliente. Hoy, el cliente acude a templos mayores, más atractivos, coloridos, luminosos, a los nuevos templos. Cuando hay dinero, claro.
El Mercado de Abastos de Cáceres, que tuvo su ubicación anexa al propio Ayuntamiento, donde hoy aparece el vacío del Foro de los Balbos (inaudito que el Foro, la plaza, el ágora de una ciudad amurallada esté situado fuera de la muralla), pasó a ocupar el solar dejado por el Seminario de Galarza, un edificio que hasta 1960 era Monumento Nacional, pero que fue demolido por la furia fachadista desatada por un alcalde franquista al que la derecha local, esa misma medioburguesía que inunda todos los centros de poder locales, sigue prestando adoración. El crecimiento urbano dispersó lo que era el casi medieval mercado de abastos, dando lugar a dos espacios, uno en la calle Ronda del Carmen, que aún funciona a duras penas, y uno de nueva construcción situado en la Avenida de la Bondad y que se construyó orientado para cubrir necesidades de nuevos barrios de expansión.

El mercado de la Bondad languideció, y actualmente se encuentra vacío, sin uso. Y sin que el Partido Popular que gobierna el Ayuntamiento tenga la más remota idea de qué hacer con él. Salvo los garajes de fondo, de acceso independiente, donde se guardan algunos vehículos de turismo municipales
La conformación externa del edificio, de aparente fragilidad, plantea múltiples opciones de uso. Por un lado, los locales comerciales de la fachada principal a la calle Méjico, permiten destinarlos a usos abiertos, individualizados, formando unidades específica, de pequeño tamaño (entre 80 y 100 m2 construidos).
La distribución interior, con una planta semisótano que estaban destinados, cuando era Mercado, a salas frigoríficas y almacenes, áreas de limpieza de equipos e instrumentos, con espacios amplios, solados duraderos para aquel uso. Dispone de acometidas eléctricas y de suministro de agua que han estado en uso hasta fechas recientes.
La planta semisótano dispone de ventilación exterior por ventanales que dan a las traseras, al parque situado frente a la Barriada de las Trescientas, entre la Av. De la Bondad y la guardería infantil Payaso Fofó. Otras ventanas se abren hacia el campo de fútbol de tierra denominado de Las 232 viviendas. Desde esta planta, con una escalera de caracol situada en el centro geométrico del espacio, se accede a la planta superior, donde se encontraban ubicados los puestos del mercado, los puestos de carnes, pescados, frutas y verduras.
A la planta de puestos, a la planta de atención al público se accedía desde la calle Méjico por dos rampas, amplias, muy accesibles, cubiertas, que permitían una cómoda afluencia de público… hasta que ese público encontró otras formas de abastecerse. Estas rampas, junto con la forma poligonal de la planta son los elementos distintivos de la arquitectura del edificio.
Interiormente, sin embargo, el inmueble dispone de un elemento singular, la rampa de acceso desde el semisótano hasta la planta de puestos de mercado, desde los almacenes hasta los puntos de venta. Una rampa en varios niveles, con suaves pendientes, por las que los asentadores movían las mercancias con carros. Esta rampa da al edificio una singularidad que debería ser aprovechada.

Que el Ayuntamiento de Cáceres no tenga ni la más remota idea de cuál podría ser el uso del edificio, no sepa destinarlo a ninguna utilidad pública, social o cultura es el ejemplo práctico de dos cosas. Por un lado, de la incapacidad de los regidores municipales, atenazados por una parálisis que justifican en la crisis financiera pero que es el exponente de la incompetencia de gobierno. Por otro, el abandono de los inmuebles de titularidad municipal puede derivar en su ruina física y determinar que quienes son responsables de esa ruina estén en la antesala de la malversación de fondos públicos por la negligencia, inobservancia y dejación de obligaciones.
Vale.

Fachada a Plaza de La Concepción

En el repaso que este blog, modestamente, quiere hacer de la ciudad y de sus inmuebles sin uso, ya hemos visto algún edificio privado. Hoy traemos otro. Porque la falta de uso no es atribuible a las administraciones públicas solamente, no es atribuible, en una generalización obsecena, a “los políticos”. Todos los ciudadanos somos responsables, en una u otra medida, de este camino hacia el fin que Cáceres ha tomado de modo casi irreversible. Vamos pasando, casi sin solución de continuidad, de ciudad feliz a ciudad fantasma.
Secularmente, los cacereños hemos sido poco emprendedores y los empujones comerciales han venido por gentes de otras partes de España y alguno portugúes que asentaron sus negocios en Cáceres. De ese rastro viene un callejero con apellidos Busquet, Calaff, Mariño (Marinho) y otros. Esos negocios implantados por foráneos, o algunos cacereños muy atrevidos poco a poco van desapareciendo. En los últimos tiempos, más aceleradamente. En algún caso, por extinción del árbol genealógico, pero en la mayoría de ellos por la diversificación o dispersión familiar, tanto en lo que se refiere a la marcha a otros lugares de algunos miembros de las familias, como a la marcha a otro tipo de profesiones (liberales o funcionariales) que han ido cerrando paulatinamente negocios.
Además, en la coyuntura económica actual (o en el profundo cambio estructural de la economía y la sociedad que estamos viviendo como consecuencia de la crisis económica) está dejando rastros que, para la ciudad, suponen verdaderos problemas o pueden constituirlos. Algunos, que ya analizaremos, como el Chalet de Los Málaga, cuyo progresivo desuso es muy conocido y viene de tiempo. Otros, más recientes, pero que la situación económica prolongará irremediablemente.
Nos referimos hoy a un magnífico inmueble, situado en la Plaza de la Concepción, medianero con el Palacio de la Isla, donde se halla ubicado el Archivo Histórico Municipal. Este edificio ha sido hasta hace poco tiempo, una tienda de muebles y electrodomésticos, con fachada posterior a la calle de la Cruz y a un paso de la Plaza Mayor.
Se trata de un edificio construido sobre el año 1900, sobre unos terrenos de 670 m2 y una superficie construida de casi 1.900 m2, incluso puede que alguno más por los almacenes existentes, de más reciente construcción, en lo que fue el patio, al que se accede desde la Calle de la Cruz.

Fachada posterior, a Calle de la Cruz

La fachada, singular dentro de la estructura de la Plaza de la Concepción, y la traza interior del inmueble original, sin duda son merecededores de un inmediato, en lo posible, uso, de una utilización que permita su construcción. Al tratarse de un edificio destinado a la venta de muebles, ha tenido un continuo trasiego, así como una descuidada conservación de elementos esenciales, como artesonados o escayolas decorativas. Especial atención merecen solados de baldosa hidráulica de colores, predominando el verde, y algunos zocalos de azulejos de Talavera.
Los negocios de este tipo que van dejando paso al abandono de edificios, terminan lastrando de modo irremediable su conservación futura, y las perspectivas económicas actuales acentúan ese temor. El uso que se esperaría no sería otro que el de ser destinados a usos públicos (oficinas, museos o similares), ya que su uso comercial resulta complicado.
Una ciudad que cuenta con edificios de este tipo en pequeños espacios (en la Plaza de la Concepción hay hasta tres edificios notables en esta situación), terminan transmitiendo a la realidad la sensación de abandono, de falta de uso, y llevan a todo el conjunto urbano, a la ciudad, donde la población cada vez es más envejecida, a un concepto que puede “ganarse” en poco tiemp: ciudad fantasma.
Vale.