Archivos para November 30, 1999

Today, June 13, there have been three pieces of news related to the wishes of the Australian mining company (and some local political leaders) that need to be seen.

The day, in Spanish time, began with the Australian stock market, where the shares of Infinity Lithium, Ltd., have fallen to 0.050 UAD, their lowest value in a year, in the last year. And meanwhile, a few days ago, technicians from the Government of Extremadura described the request for a direct concession as economically viable.

The day, following Australian time, has brought another news: that, after obtaining the favorable technical report for the direct concession, because it is technically and economically viable, the company has presented all the necessary documentation to obtain all the permits and licenses. and thus be in a position, they say, to begin exploitation of the mine at the beginning of 2025. We will have to wait until tomorrow to know what impact this news will have on stock market sentiment.

In this sense, the value of the mining company Infinity Lithium, Ltd. has lost 54% of its value over the last year.

The third news is that the mining company’s Cáceres hitman has informed the Cáceres Basket board that it will reduce its contribution significantly, going from 250,000 euros in previous seasons to about 20,000 euros «commitment.» That’s because the club has been relegated and what was said a few months ago that the hitmen would maintain their support for the club, whether in Leb-Oro or Leb-Plata, nothing at all.

Three pieces of news that, one by one, do not seem to say anything, but when read together they show a reality: the Australian mining company needs to stop as soon as possible the downward bleeding of its values ​​on the Australian stock market, because surely, if the fall in the value of the company continues for longer, This action could lead to the stock market regulatory body ending up excluding the company from its indices. The times are not so far away when the Cáceres hitman ventured that in a very short time they would jump onto the floor of the Madrid stock market.

To stop this bleeding of losses they needed to make an announcement, such as that they have presented the documentation so that, finally, they are granted all the permits and authorizations to start using fertilizers with aluminum powder.

In the announcement posted on the Infinity Lithium website it says “The Company is pleased to have advanced the ECA submission to the point of assessment, with an opportunity for further government support to accelerate permitting and provide the endorsement through to a final investment decision. “We will update the market in due course on the timeline to the next stages of development which have been impacted by the robust process undertaken by regional authorities to date.” Translation: “I am pleased to have advanced the ECT submission to the point of evaluation, with the opportunity for further government support to accelerate permitting and provide support through to final approval of the investment decision. We will update the market in due course on the schedule of the next stages of development which have been impacted by the robust process undertaken by the regional authorities to date.» From the literal translation to the actual meaning of what was said by Australian kingpin Ryan Parkin , I leave it to the readers’ taste.

The loss of confidence of the hitmen in the Cáceres Basket project is the confirmation of a display of arrogance, of believing that they already have everything tied up and well tied up. And arrogance is a characteristic trait of the “CEO” of the hitman.

OK.

En el día de hoy, 13 de junio, se han acumulado tres noticias relacionadas con los deseos de la minera australiana (y de algunos dirigentes políticos locales) que es necesario ver.

El día, en hora española, ha comenzado con la bolsa australiana, donde las acciones de Infinity Lithium, Ltd., han caído al 0,050 UAD, su valor más bajo en un año, en el último año. Y mientras tanto, hace unos días, técnicos de la Junta de Extremadura calificaban la petición de concesión directa de viable económicamente.

El día, siguiendo la hora australiana, ha deparado otra noticia: la de que, tras conseguir el informe técnico favorable para la concesión directa, por ser viable técnica y económicamente, la empresa ha presentado toda la documentación necesaria para obtener todos los permisos y licencias y así estar en condiciones, dicen, de comenzar la explotación de la mina a comienzos de 2025. Habrá que esperar al día de mañana para saber qué impacto tendrá esta noticia en los ánimos bursátiles.

En este sentido, el valor de la minera Infinity Lithium, Ltd. ha perdido a lo largo del último año un 54% de su valor.

La tercera noticia es que el sicariato de Cáceres de la minera ha informado a la directiva del Cáceres Basket que disminuirá su aportación significativamente, pasando de los 250.000 euros de temporadas anteriores a unos 20.000 euros “de compromiso”. Eso, porque el club ha descendido de categoría y de lo dicho hace unos meses de que el sicariato mantendría su apoyo al club, ya fuera en Leb-Oro o en Leb-Plata, nada de nada.

Tres noticias que una a una no parecen decir nada, pero que leídas conjuntamente muestran una realidad: la minera australiana necesita parar cuanto antes la sangría bajista de sus valores en la bolsa australiana, porque seguramente, de seguir más tiempo la caída del valor de la acción puede llevar a que el organismo regulador de la bolsa termine excluyendo de sus índices a la sociedad. No están tan lejanos los tiempos en los que desde el sicariato de Cáceres aventuraban que en muy poco tiempo saltarían al parqué de la bolsa de Madrid.

Para frenar esa sangría de pérdidas necesitaban hacer un anuncio, como el de que han presentado la documentación para que, por fin, se les concedan todos los permisos y autorizaciones para empezar a usar los fertilizantes con polvo de aluminio.

En el anuncio colgado en la web de Infinity Lithium dice “The Company is pleased to have advanced the ECA submission to the point of assessment, with an opportunity for further government support to accelerate permitting and provide the endorsement through to a final investment decision. We will update the market in due course on the timeline to the next stages of development which have been impacted by the robust process undertaken by regional authorities to date.” Traducción: “Me complace haber avanzado la presentación del TCE hasta el punto de evaluación, con la oportunidad de mayor apoyo gubernamental para acelerar la concesión de permisos y proporcionar el respaldo hasta la aprobación final decisión de inversión. Actualizaremos el mercado a su debido tiempo sobre el cronograma de las próximas etapas de desarrollo que se han visto impactados por el sólido proceso emprendido por las autoridades regionales para fecha.» De la traducción literal al significado real de lo dicho por el capo australiano Ryan Parkin, lo dejo a gusto de los lectores.

La pérdida de confianza del sicariato en el proyecto del Cáceres Basket es la constatación de una muestra de soberbia, de creer que ya lo tienen todo atado y bien atado. Y la soberbia es un rasgo característico del “CEO” del sicariato.

Vale.

La Junta de Extremadura ha emitido a la sociedad Castilla Mining, S.L., perteneciente al sicariato extremeño de Infinity Lithium, Ltd, una resolución aprobando la tramitación como Concesión Directa de Explotación “SAN JOSÉ DE VALDEFLÓREZ”. En el documento no se aprecia ninguna traba que pudiera existir sobre los deseos de la especuladora australiana para la explotación de una mina en el término municipal de Cáceres.

Ya sé que la respuesta “técnica” sería que habrá que esperar a la presentación de los proyectos técnicos para la puesta en marcha de la extracción y explotación del litio. Pero es extraño que la Junta de Extremadura, a quien compete la tramitación de estos asuntos (por delegación del Gobierno de la Nación) haya aceptado, sin más, que la explotación minera puede llevarse a cabo.

Que la mina estaría situada a menos de 2 km del casco urbano de la ciudad, no importa. La mina es bien.

Que la mina estaría situada a menos de 2 km del recinto histórico de la ciudad Patrimonio de la Humanidad, no importa. La mina es bien.

Que la mina estaría situada a menos de 1 km del Santuario de la Virgen de la Montaña, Monumento Histórico Nacional, no importa. La mina es bien.

Que la extracción, mediante voladuras, de la roca para separar posteriormente el mineral, a menos de 2 km de la población, no importa. La mina es bien.

Que la mina estaría sobre un conocido acuífero, muy importante para la ciudad de Cáceres, y más en estos tiempos en los que las sequías son amenazantes, no importa. La mina es bien.

Que la nave de beneficio estaría situada a menos de 2 km de núcleos de población, no importa. La mina es bien.

Y así un largo etcétera a los que la única respuesta “técnica” sería, la mina es bien.

Que la sociedad de bolsa australiana dueña de la posible mina se encuentre bajo mínimos desde hace meses en los índices bursátiles, no importa. La mina es bien.

Que los propietarios de los derechos de la mina, los de Infinity Lithium, Ltd, lleven desde octubre de 2023 intentando vender el negocio sin conseguirlo, no importa. La mina es bien.

Que haya una importante contestación ciudadana en contra del proyecto, no importa. La mina es bien.

Y si la mina es bien, si la resolución técnica enviada a los promotores señala según el documento presentado por el sicariato, la mina es técnica y económicamente viable su aprovechamiento con la aplicación de las actuales tecnologías de explotación y procesos metalúrgicos. Por tanto, la mina es bien.

Por supuesto que la mina es bien, bien peligrosa para el futuro de la ciudad y de los 96.000 habitantes, con afecciones sobre la salud de los vecinos… pero la mina es bien.

Por supuesto que la mina es bien, es bien patente que de optar por su existencia con informes técnicos tan limpios, la declaración de Patrimonio Mundial desaparecerá… pero la mina es bien.

Por supuesto que la mina es bien, bien seguro que arrasará con el acuífero de El Calerizo, razón de ser geológica, hidrogeológica e histórica de la ciudad de Cáceres… pero la mina es bien.

Así son los informes técnicos que le gustan al alcalde de Cáceres

Bien, Vale.

‘When we understand that slide, we’ll have won the war:’ US generals given baffling PowerPoint presentation to try to explain Afghanistan  mes,  (‘Cuando comprendamos esa diapositiva, habremos ganado la guerra’: generales estadounidenses en una desconcertante presentación de PowerPoint para tratar de explicar los tiempos de Afganistán). Daily Mail, 2010). Poco después, el General Mc Crystall afirmó: “El daño que le ha hecho del power point a la guerra”.

La transparencia, las transparencias, eran in illo tempore, aquellos dibujos o esquemas trazados sobre papel transparente, papel vegetal, que normalmente se colocaban en retroproyectores hasta para decorar paredes o para epatar en las presentaciones de empresas.

Luego llegó power point y las transparencias se democratizaron, se hicieron universales y no había conferencia en la que desde el portátil y a través de un proyector se vaticinaran beneficios empresariales, organigramas de parroquias, sin que entre transparencia y transparencia (entre página y página de pwp) hubiera nada más.

Ahora, las transparencias, la transparencia, se ha convertido en un lugar común, en una pestaña de una página web, en un portal en el que la opacidad es total.

Pues así tenemos al alcalde de Cáceres: oculto por la montaña de la transparencia.

Es curioso lo del alcalde de Cáceres y la “mina” de litio: si el dardo, afilado o romo, llega desde Mérida, la respuesta es: transparencia. En cambio, si la cuestión se le plantea desde la ciudad que dice gobernar, la respuesta es: informes técnicos. Lo que diga la rubia.

Tras haber solicitado la especuladora australiana el “pase” a concesión directa de la “mina de litio”, el alcalde de Cáceres se ha enterado por los periódicos de que la Junta, de su amiga Mari, le ha dado el pase. Claro, que los periódicos se han enterado porque la minera colocó en su web un comunicado redactado por un tal John Royle dando a conocer la buena nueva.

Y entonces fue como el alcalde de Cáceres se tapó con una nueva página de transparencia.

La minera afirma en su web: “En concreto, la resolución de la administración regional señala que «conforme al Informe de los técnicos de la Dirección General de Industria, Energía y Minas de 9 de abril de 2024, queda demostrada la existencia de un yacimiento de litio en las 2 cuadrículas mineras solicitadas como concesión directa de Explotación, siendo técnica y económicamente viable su aprovechamiento con la aplicación de las actuales tecnologías de explotación y procesos metalúrgicos». 

Una resolución de la administración regional que no es pública, que no es transparente. No lo es ni para el alcalde, que lo único que sabe sobre la misma es lo que sabemos los demás, porque ni ha sido informado ni él ha mostrado interés en ello.

¿Cómo va a pedir transparencia alguien que no lo es, que oculta su ignorancia en su dejación de obligaciones políticas? Lo mismo sucede cuando se escuda en los informes técnicos.

La ignorancia, en política, es la ausencia de interés en quien ejerce el poder y en quien, siendo administrado, renuncia a buscar las respuestas necesarias.

¿Cómo podemos aceptar que la Junta de Extremadura afirme, como afirman sus “técnicos” que la mina es económicamente viable”? ¿En qué datos verificables se apoyan sus técnicos para afirmar esa viabilidad económica?

¿Cómo es posible afirmar esa viabilidad sobre la capacidad económica de una empresa si en el momento de emitir los informes sabemos, porque eso sí es público, que en la actualidad su valor bursátil ha caído un 52% en un año?

¿Se incluyen entre los datos económicos que tan generosamente han sido evaluados las opciones de recurrir a subvenciones públicas o beneficios fiscales a otorgar por la administración?

Porque quiero recordar que a quien esto firma el director técnico de la mina le aseguró que no necesitaban subvenciones, que para eso estaban sus inversores.

Inversores que, ahora, han hecho caer a la empresa un 52% de su valor.

Vale.

Según las informaciones de la prensa local, ayer, 16 de mayo de 2024, intervino en el Pleno del Ayuntamiento de Cáceres una asociación (AMA) para pedir explicaciones al alcalde sobre la tramitación de un informe de los servicios municipales muy favorable a los intereses de la minera australiana que pretende horadar el subsuelo de la ciudad.

Por toda explicación, el alcalde se manifestó contrario a la modificación, ya que si lo hacía sería prevaricar. Luego fuese y no hubo nada.

Porque el alcalde de Cáceres, del PP, con el sujetador de VOX, afirma que lo que digan los técnicos está bien dicho. Para este viaje no hacen falta alforjas, porque si eso es así, la figura del alcalde sobra, ya que la remisión del informe a la Junta de Extremadura la podría haber firmado el portero mayor, por poner un ejemplo.

El informe en cuestión plantea que una mina, en este caso subterránea, es compatible con el uso secular de los terrenos, ya que la extracción minera se sitúa a unos 40 metros por debajo del nivel actual del terreno natural. Es más. Visto el informe, estoy seguro de que si para determinar esa compatibilidad hubiera hecho falta afirmar que la extracción minera se situará (mejor, se situaría, porque está por ver que se lleve a cabo) a 60, 80 ó 100 metros bajo el nivel actual del suelo, el informe lo habría señalado.

Dicen los funcionarios que el papel lo aguanta todo. Es cierto, el papel lo aguanta todo, y en el caso del Ayuntamiento de Cáceres, el papel del alcalde lo aguanta todo.

Porque el informe tan bien alabado por la máxima autoridad “política” parece aguantarlo todo… salvo que la compatibilidad del PGM con el deseo de negocio de los mineros australianos no puede ser nunca real y efectiva.

Los ciudadanos cuando votamos, en cualquier tipo de elecciones, lo hacemos para que quienes resulten elegidos se dediquen a hacer política y no a convertirse en correveidiles de los informes que desde una administración lleguen a otra.

Lo que los ciudadanos de Cáceres, unas veces a través, como ahora, de AMA-Cáceres, o la Plataforma Salvemos la Montaña, o asociaciones ecologistas, o, como en mi caso, ejerciendo de franco-escribidor, le pedimos al alcalde de Cáceres es que adopte una decisión política, porque para ello se le votó en unas elecciones.

Lo que parece claro es que el alcalde ha ligado su futuro político a un informe técnico y jurídico cuya calidad es cuestionable. Y desde aquí adelanto que ese informe no podrá ser cumplido, y por tanto se volverá en contra del alcalde.

Y entonces, las palabras del alcalde se convertirán en premonitorias.

Vale.

Y en algunos casos, cada vez más, se convierten en auténticas serpientes arrastrándose.

La dirección del WOMAD, o la Dirección del Consorcio del Gran Teatro, o el alcalde de la ciudad, o la Consejera de Cultura, o la Presidenta de la Junta de Extremadura… o todos en comandita han tomado la decisión de prohibir la lectura de manifiestos durante la celebración del WOMAD 2024.

Cualquiera que haya tomado la decisión lo ha hecho ejerciendo su cargo político. Porque la dirección del WOMAD (una empresa privada habría recibido una orden política). Orden política.

La directora del Consorcio del Gran Teatro está en ese puesto por una decisión política y, seguramente, porque su carnet del Partido Popular es su aval. Y ha tomado una decisión política.

Y así todos los cargos públicos cómplices de la prohibición. Todos cargos políticos.

En Extremadura no hace falta ya que distingamos entre la derecha y la extrema derecha: son lo mismo.

Y ejercen la política como únicamente saben: prohibiendo todo lo que suene a cultura, recordando aquello de que “cuando escucho la palabra cultura, me echo la mano a la pistola”. Son así, no lo pueden remediar.

No hay distinción alguna entre el Partido Popular y Vox, son lo mismo, son siameses.

“Despolitizar” la cultura (que es el fin último) es el cumplimiento en toda su extensión que peperos, voxeros, concejales, consejeros, pseudoartistas de aquello que su abuelo, el unihuevo, tanto recomendaba: “Usted haga como yo, no se meta en política”.

Vale.

Y de las denuncias, claro. En Galicia se han venido sucediendo denuncias y manifestaciones en contra de la instalación de una macrocelulosa entre los términos de Palas de Rei y Melide, como puede apreciarse buscando en Google las noticias más recientes sobre el asunto.

De hecho, la interposición de denuncias, alegaciones, etc., ha dado lugar, por ejemplo, a un informe emitido con fecha 17 de abril de 2024 por ICOMOS sobre la incidencia o no de la industria que se pretende instalar entre dichas localidades gallegas.

El informe de ICOMOS se emite tras “diversas denuncias efectuadas por diferentes entes y asociaciones públicas contra el proyecto”, lo que para quienes venimos denunciando la pretensión de abrir una mina de grandes dimensiones para la extracción de litio, es una referencia que nos anima a seguir planteando cuestiones en contra de dicho proyecto.

La macrocelulosa de fibra textil que se pretende en Galicia afecta al Camino de Santiago. Bueno, en realidad no afecta expresamente al Camino, pero sí a su protección, como señala ICOMOS.

En febrero de 2024, el Diario Oficial de Galicia publicó el anuncio de sometimiento a información pública de la AAI (autorización ambiental integrada), la EIA (Evaluación de Impacto Ambiental), la declaración de utilidad y el proyecto de la industria, que había sido declarado PIE (Proyecto Industrial Estratégico) en 2022.

Como puede observarse, el proceso seguido por la celulosa en Galicia es muy similar a lo que se pretende en Extremadura con la mina de litio.

Sin embargo, ICOMOS entra de lleno en el asunto, a pesar de que no hay afección directa al Camino de Santiago, “aun reconociendo que la zona de implantación de la industria proyectada se encuentra fuera tanto de la zona de delimitación del Bien de Interés Cultural como de la delimitación del bien de Valor Universal Excepcional que es el Camino de Santiago de Compostela, y que como tal ha sido considerado Patrimonio Mundial, así como de su zona de protección; entiende que dentro de la citada industria existen una serie de elementos arquitectónicos e instalaciones que tendrán un fuerte impacto en el paisaje que define la ruta jacobea y que, por lo tanto, sí afectan en gran medida al bien de Valor Universal Excepcional, y ello más allá de la propia naturaleza de la actividad industrial que se desarrolle”.

La consecuencia inmediata que el informe de ICOMOS es la recomendación (ICOMOS es un organismo consultivo) de que se acometa la Evaluación de Impacto Patrimonial, de manera independiente “que analice profundamente los impactos, sobre todo desde el punto de vista visual y de su apreciación; que estudie alternativas, que proponga medidas de mitigación y que cuente con la participación de las comunidades locales. Dicha evaluación debe considerar las interdependencias entre el bien Patrimonio Mundial, su zona de amortiguamiento y su contexto más amplio, donde, como sucede en el presente caso, se desarrollan actuaciones con impacto potencial. El mencionado documento deberá redactarse de conformidad a la actual Guía de Orientaciones y herramientas para la evaluación de impactos en el contexto del Patrimonio Mundial de los organismos consultivos de la Convención; en este sentido resultarán de aplicación las Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial, versión actualizada y aprobada en Riad en septiembre de 2023 y en cuyo articulado se establece la metodología a emplear para este tipo de actuaciones así como su obligatoriedad.”

Como sin duda algunos lectores de esta Cerca de las Retamas recordarán que en febrero de 2023 incluí una serie de entradas en las que señalaba la necesidad de la Evaluación de Impacto Ambiental para establecer las consecuencias que para el Valor Universal Excepcional tendría la megamina, cuáles son los distintos pasos que la Guidance and Toolkit for Impact Assessment in a World Heritage Context, publicada por la UNESCO han de seguirse para la formulación del Estudio de Impacto Ambiental.

Vale.

A mediados de octubre de 2023, el precio de la acción de Infinity Lithium era de 0,100 UAD. Desde entonces, su precio, con algún diente de sierra, no ha dejado de deslizarse has los 0,050 UAD en que la acción se situó en la última semana de abril. Una caída en torno al 60%. Los mineros (?) australianos están caninos y buscan desesperadamente poder a su página web “buenas” noticas que exciten a los inversores que catapulten los precios hacia arriba.

Para eso, seguramente, habrán convencido a El Ingeniero para que los miembros del CICCP, con motivo de su patrón, Santo Domingo de la Calzada, se conviertan en el foro necesario desde el que proyectar la “buena” imagen de su proyecto minero.

Es extraño que en la festividad de los ingenieros de caminos, canales y puertos, el proyecto que sea estrella a modo de lección magistral (como suelen hacer todos los colegios profesionales) no sea una carretera, un puente, sino una mina. Eso sí, están invitados los colegios de profesionales “superiores”, que son, en suma, los que cuando se trata de proyectos que requieran los informes pertinentes, los que determinan la aprobación o no de los mismos.

Podría resultar interesante, incluso cinematográficamente, presenciar la imagen de El Ingeniero tomando la palabra, con un retrato del rey Juan Carlos I vestido de marinerito, porque él hizo la mili en la marina.

Hará El Ingeniero una bonita y profesional presentación del ingeniero de minas que se encargará de vender su proyecto, en presencia de numerosos técnicos superiores y de las autoridades de la Junta de Extremadura competentes en materia de minería, a las que corresponderá, si son capaces de superar los sucesivos trámites administrativos, conceder la venia a la mina.

Para el alcalde de la ciudad, también invitado, será un momento cumbre palpar el ambiente que el proyecto causa entre tanto técnico superior, porque ya sabemos que para él, la decisión será aquello de lo que diga la rubia. O el técnico.

Por supuesto, el ponente del proyecto afirmará que será una mina de emisiones cero, que, como me dijo a mí mismo, ellos no necesitarán subvenciones ni ayudas para su proyecto, que este es urbanísticamente compatible, como lo “demuestra” el último informe urbanístico y jurídico municipales tan de gusto del alcalde, y que lo de vallar todo el perímetro minero es solamente una ínfima cuestión de seguridad.

Espero, incluso, que El Murciano y su técnico minero animen a los presentes, técnicos superiores de economía desahogada, a invertir en acciones de la mina.

La presencia del alcalde y de los cargos políticos de la Junta de Extremadura, que deberán ser los que tomen las decisiones para poner en marcha, o no, el proyecto dará pie a esas buenas noticias que esperan en Perth.

De todas formas, y antes de que los relaciones públicas del sicariato minero de Cáceres publiquen esas “informaciones” tan buenas, para excitar a los inversores de la bolsa de Sydney, sería conveniente que ante tanto técnico y tanta rubia que avalen el proyecto, y así el alcalde pueda seguir con su mantra, conviene recordar que “para enterrar a los muertos, cualquiera sirve, cualquiera menos un sepulturero” (Romero solo, LEÓN FELIPE).

Y en esta historia minera, el sepulturero, el que quiere que los otros sepultureros le den la razón, es el alcalde, al que no le importa, a lo que sabemos, que la ciudad quede sepultada.

Probablemente, el del patrón del CICCP, El Ingeniero recuerde cómo, pisando con fuerza el asfalto de la CN-630, en presencia del vendedor de las parcelas del Ceres Golf diga aquello de que “esto hay que solucionarlo”.

Vale.

Los que tenemos ya cierta edad, muchos de los que tenemos ya cierta edad, recordamos cómo fue la caída de Adolfo Suárez, y las consecuencias que tuvo. Porque tal parece que quienes ahora son los corifeos contra el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa Begoña Gómez, están reeditando las artimañas que en 1981, sus padres ensayaron, con éxito, contra Adolfo Suárez.

Suárez no dimitió de su cargo si no fue por las terribles presiones, de todo tipo, que se cernieron sobre él, y que finalmente se lo llevaron por delante, y con ello, el cuasi fallido golpe de Estado. Digo cuasi fallido porque, aunque en los años siguientes, ya con gobiernos socialistas, quedaron claras, muy claras, las limitaciones del poder político: el Ejército, la Iglesia, la Judicatura, la Corona y el Franquismo resultaron las ganadoras de aquel envite.

Ahora, en 2024, se repite la historia (no hemos aprendido nada) y se cumple aquello de que el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla. Es verdad que en esta ocasión ha sido necesario que la intocable Judicatura haya dado un paso al frente y se haya constituido en el la punta de lanza envenenada contra el poder político.

Ahora, en 2024, son los hijos de aquellos que en 1981 frenaron cualquier atisbo de democracia plena y nos dejaran solamente algunas líneas de democracia formal. Los de ahora no tratan de frenar, si consiguen la caída de Pedro Sánchez, un camino hacia una democracia más completa, sino cortar de raíz siquiera una apariencia de democracia formal.

Los de 1981 y los de ahora, los de 2024, han mamado de la misma teta: el fascismo, y ahora trata de recoger frutos.

En 2008, la revista “Cahiers de civilisation españole contemporaine” se publicó un artículo de Pierre-Paul Gregorio, titulado “Los inicios del cerco a Adolfo Suárez y sus primeras repercusiones en la prensa madrileña” cuyo resumen extraído de la misma revista dice lo siguiente:

Se trata de poner en perspectiva la oposición creciente que Adolfo Suárez tuvo que arrostrar desde septiembre 1977 hasta septiembre de 1980, y que tuvo su origen en muy diversos sectores de las elites nacionales del momento. A través del encadenamiento de diferentes acontecimientos, sin duda inconexos entre sí en un primer tiempo, se va a ir creando en la España de la Transición un sentimiento de hastío y de rechazo hacia el Presidente electo. El estudio se cierra en el momento de la formación del último gobierno liderado por Adolfo Suárez. En otras palabras, cuando esa «cacería» de la que hablaba «Cándido», empezó a cobrar mayor amplitud. Por ello, a través de las líneas que siguen, intentamos trazar el panorama que condujo, precisamente, a ese proceso de desestabilización que acabaría, de manera no forzosamente deseada por algunos actores del mismo, en la intentona del 23-F. Y todo ello, empezando a señalar el papel que algunos periódicos –El Alcázar y, en mucho menor medida, Ya y ABC– pudieran haber tenido en tales premisas.

La lectura del mencionado resumen es tan clara respecto a la situación actual que es por sí mismo definitoria, y nos lleva a una conclusión: los mismos fascistas de entonces vuelven en 2024. Y están a un tris de conseguir lo que llevan propugnado.

Vale.

Hace unos días se anunciaba, otra vez, un acuerdo del Ayuntamiento de Cáceres con la CHT, Confederación de Aguas del Tajo, para dos asuntos importantes: la nueva depuradora y el proyecto de regeneración de la Ribera del Marco.

Ambas cuestiones vienen de antiguo y sobre ellas sobrevuela una decisión, realmente injusta, de la CHT por la que no se considera El Calerizo de Cáceres como una masa de agua, lo que en la práctica deja sin protección al origen mismo de la ciudad, puesto que El Calerizo es el sustrato sobre el que emergen la ciudad Monumental, Patrimonio de la Humanidad, y un enorme valor prehistórico como Maltravieso y las demás cuevas que asientan sus salas bajo la piedra caliza y sobre la “mina” de agua.

Cuando se producen lluvias más o menos fuertes, llega hasta El Marco (aliviadero principal del Calerizo), aguas encauzadas en el llamado Regato de la Plata, aguas superficiales que se funden, justo en El Marco con las que surgen en el aliviadero, en el punto en el que se sitúa el nacimiento de la Ribera. Algunos lo llaman Fuente del Rey, los más puristas y tradicionalistas.

Sin embargo, quienes hemos corrido por el lecho de la Ribera prácticamente seco en verano porque el aliviadero del Marco, o los otros, como el del Sapillo, no afloraban agua, en los tiempos en los que la ciudad se abastecía exclusivamente de los pozos situados en el Espíritu Santo (dos fuera de lo que ahora se llama Cerca de don Jorge) y dos dentro, separados entre sí 70 metros, vemos ahora cómo durante todo el año la Ribera lleva agua, y bastante más de la que aflora, tímidamente, bajo el muro del Marco.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En un tiempo, y en base a determinadas informaciones que pude conocer, señalé que la Ribera llevaba, lleva, abundante agua, y pensé en que el verdadero nacimiento de la vena de agua que riega el cuerpo de la ciudad, ya no estaba en el aliviadero del Marco, ni en el del Sapillo (sepultado bajo la losa de hormigón del almacén de UDACO), ni en el del Arropez, ni mucho menos en el de los Caños de Santa Ana, este arrasado por las extracciones de agua de las minas de fosfatos de Segismundo Moret (premiado por ello con una calle de la “capital” y un topónimo del extrarradio).

Aquella percepción de cambiar el lugar del nacimiento de la Ribera a lo más profundo del Palacio de Congresos, donde se colocó una bomba hidráulica de extracción e impulsión de agua, cuyo vertido al cauce de la Ribera se aprecia directamente, me ha sido actualizada tras conocer algún detalle más. No sólo se vierten al cauce las aguas extraídas del Palacio de Congresos, sino que alguna (al menos una, a la espera de cuantificar el número) de las promociones de viviendas erigidas en lo que fue la Huerta del Conde tiene colocada su bomba de achique y extracción de agua, con vertido directamente al cauce.

Y no parece que las aguas que se extraen de la promoción que tiene colocada la bomba extractora sean de escaso caudal, ya que los propietarios de la misma están tratando de colocar una instalación de paneles solares para que la energía eléctrica que produzcan les abarate la factura eléctrica que genera la bomba extractora.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

La referencia que hice al principio del “proyecto” de regeneración de la Ribera tiene mucho que ver con algo que, de producirse en los términos de lo publicado en prensa sobre las declaraciones políticas, olvidarán el principal problema.

Primero, la necesidad de que una vez por todas se declare el Calerizo como masa de agua, cuya protección hidrológica, geológica e histórica, ha de salvaguardarse.

Segundo, el conocimiento de cuántos puntos de extracción de agua similares al del Palacio de Congresos y a la promoción de viviendas citadas existen sobre el Calerizo, y, sobre todo, la cuantificación de cuánta agua sale del mismo y que en la práctica termina perdiéndose, puesto que a la vista de cuál es el caudal apreciable de la Ribera, parece mucha más de la que pueden asumir los tramos de huertas asentadas en los márgenes de la misma.

Vale.