Archivos para Patxi López

Acaba de ser elegido, a las 20:15 horas del martes, 5 de mayo de 2009, Patxi López como Lehendakari. ¡Enhorabuena, Patxi! ¡Enhorabuena, Euskadi! Y que esa enhorabuena lo sea para todos los vascos, para todos los españoles. Y enhorabuena a todos los socialistas.

Vale.

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Celebradas las elecciones gallegas y vascas el 1 de marzo, y tras pasar bastante tiempo para que los resultados se asienten, está meridianamente claro que el PP ganó con mayoría absoluta en Galicia, con 38 escaños, suficiente para gobernar en solitario. El PSG mantuvo los 25 escaños de la anterior cita electoral, y solamente la pérdida de un escaño por el BNG privó a la coalición formada por socialistas y nacionalista de un nuevo mandato. Tiene razón el PP para sentirse y sacar pecho por haber “recuperado” su feudo gallego.
En cuanto a las elecciones vascas, el mapa político es más complejo. De entrada, el tripartito en el gobierno (PNV-EA-EB) concurría a las elecciones con la variable de que PNV y EA lo hacían por separado, cuando en las anteriores concurrieron juntos. Y con la importante variable de la ilegalización de los partidos y coaliciones vinculados a los terroristas de ETA. Esto último ponía a disposición de los partidos concurrentes los nueve escaños del PCTV.
En las elecciones de 2005, la coalición PNV-EA obtuvo 30 escaños y 468.117 votos. PSOE, 18 escaños y 274.546 votos. El PP, 15 escaños y 210.614 votos. El Partido Comunista de las Tierras Vascas (ahora ilegalizado, y que fue inscrito en el registro de partidos siendo Ángel Acebes ministro del interior), obtuvo 9 escaños y 150.644 votos.
Los resultados de 2009, que Mariano Rajoy señala como un triunfo del PP, revelan, analizados, que el PP ha sido duramente castigado por electorado vasco. Y no sólo el PP. El PNV ha obtenido en 2009, concurriendo en solitario, 29 escaños y 396.557 votos, que sumados al único escaño de EA resulta los mismos 30 que habían obtenido conjuntamente en 2005. En cuanto al número de votos, la suma PNV+EA en 2009 supone una pérdida de 33.740 votos.
El PP, sin embargo, arroja unos resultados que deberían hacer pensar a Rajoy (si le dejan los espías y los amigos de Correa) que el apoyo a Patxi López debe ser claro, porque no están en condiciones de presumir. Mientras que el PSE ha conseguido incrementar en 7 el número de escaños, de los 9 en juego tras la ilegalización del PCTV, y aumentar en 41.347 el número de votos, el PP ha perdido dos escaños y, sobre todo, ha perdido 65.670 votos, muchos, muchos votos absolutos.
El Partido Popular no debería vanagloriarse de su condición de necesario para un gobierno no nacionalista, sino asumir que su retroceso electoral, claro, muy claro, rayano en el fracaso, puede minimizarse apoyando claramente (por supuesto, no de manera incondicional, sino aportando y construyendo) para que Patxi López sea el próximo lehendakari. Hacer correr la especie que circula en medios de comunicación ultraderechistas de que el PNV le ofrece varias consejerías si acepta un gobierno con los nacionalistas de Ibarreche, no es sino la desesperada falacia política de quienes no saben perder.
Perder casi 66.000 votos es mucho para un censo como el del País Vasco, y convertir esa derrota electoral en un triunfo, vale para la noche electoral (“somos decisivos”, repetía el inconexo Basagoiti), pero no resiste ningún análisis político serio y riguroso y no avala sino su puesta al servicio de un gobierno integrador y de futuro para normalizar la realidad política vasca.
Vale.
Desde que fuera presentada la demanda contra Ibarretxe, Patxi López y Rodolfo Ares, le lehendakari se ha pasado todo el tiempo, hasta el comienzo de la vista oral afirmando que era un juicio político, que no debería ni siquiera haberse admitido la demanda… hasta el mismo momento en que, comenzada la vista oral, la fiscalía solicita el archivo de la causa, y las defensas de López y Ares lo mismo. Sin embargo, para sorpresa, mayúscula, de todos, la defensa de Ibarretxe solicita que n se archive y que continúe el procedimiento.
Por medio a pasado que el propio lehendakari ha convocado, para el 1 de marzo, elecciones autonómicas. Y, claro, no es lo mismo presentarse a la reelección para que su gestión política sea juzgada por los ciudadanos que presentarse siendo juzgado por el Tribunal Superior de Justicia. No es lo mismo presentarse con una gestión mediocre, que presentarse con un programa rodeado de togas.
Sin embargo, hoy, el tribunal ha decidido dejar a Ibarretxe sin programa electoral. Ahora ¿cuál será la política estrella que el lehendakari someterá a los ciudadanos para que emitan su voto? ¿Tiene programa electoral? ¿Puede presentar un bagaje político de su gobierno, cuando ya sus socios de Eusko Alkartasuna han dicho que van por libre? ¿Podrá contar con los escaños que consiga Esker Batúa, su otro socio, suponiendo que consiga alguno? Porque si no, tendrá que aliarse con Aralar y con nadie más. Porque, en táctica política, EA lo ha dejado en la estacada y entre ellos, EA, PNV y Aralar deberán repartirse los despojos de Batasuna, y las hienas que van buscando despojos podridos terminan convirtiéndose en despojos de ellas mismas.
Ahora, los nacionalistas “moderados” no tienen programa electoral, no tienen al mártir Ibarretxe para colgar carteles rodeado de togas. Ese era su programa máximo para estas elecciones, y se ha quedado sin él. Y, además, no tiene nada que poder ofrecer a sus ciudadanos de una gestión mediocre, sin resultados.
Vale.