Archivos para November 30, 1999

Según el diccionario de la RAE, en su primera acepción, líder es la “persona a la que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora”. Viene del inglés leader, que significa guía.
En estos días venimos asistiendo a las informaciones referidas a que el senador por la Comunidad Autónoma, José Antonio Monago, se encuentra de crucero, cuando la cámara legislativa a la que pertenece tiene abiertas sesiones de trabajo. En esas informaciones se refieren a él como el “líder de los populares extremeños”. Si utilizamos la traducción de leader, la expresión sería “guía de los populares extremeños”. Y, claro, si el guía, si el líder, si el orientador se toma vacaciones cuando la función que ejerce no lo está, el ejemplo es cuando menos, llamativo.
A nivel nacional, al líder de los populares, al guía de los populares, Mariano Rajoy, también conocido como Mariano Camps por su indisoluble fusión con el presidente de la Comunidad Valenciana, se le representa como un indolente inactivo que no toma decisiones (véase las viñetas de Peridis en El País). La imagen es certera. La falta de capacidad de trabajo del guía, del orientador, del líder de los populares tiene un ejemplo definitivo: afirma que no presenta una moción censura contra el Presidente del Gobierno porque no tiene los votos para que prospere. En realidad, lo que no quiere es trabajar, presentar una alternativa. Si lo hiciera, no tendría más remedio que decir qué haría. Y eso es mucho esfuerzo.
Si el líder nacional es trasunto de indolencia, ¿qué no harán los líderes locales? Pues eso, irse de crucero.
Pero, en realidad, estamos ante otra cosas. A cualquier cosa llaman líder. El ejercicio del liderazgo sería, según la Wikipedia: El liderazgo se puede decir que es toda capacidad que un individuo pueda tener para influir en un colectivo de personas, haciendo que este colectivo trabaje con entusiasmo en el logro de objetivos comunes. Se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo. Es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional (dentro del proceso administrativo de la organización).
Como puede apreciarse, al liderazgo se le asocia el término trabajo, algo que es incompatible con la actitud efectiva y real de esas cosas que los medios de comunicación, en su afán por clasificar y economizar esfuerzos, llaman líderes. Si al concepto de trabajo le añadimos los de iniciativa, gestión, convocatoria, promoción, incentivos y motivación del grupo al que los presuntos líderes guían, entendemos que cuando el líder, presunto líder, abandona sus obligaciones para irse de crucero o cuando el líder, presunto líder, no ejerce las atribuciones que por sus obligaciones tiene, estamos hablando de otra cosa.
La derecha, en este país no tiene líderes. Tiene guías, pero no están en sus estructuras visibles. Los guías están en las empresas editoriales que les marcan la ruta que han de seguir, que son los que les hacen el trabajo para el que esos líderes no están capacitados, a cambio de conseguir posicionar sus productos (periódicos, radios, cadenas de televisión) entre quienes deberían ser los guiados, los orientados.
Así, mientras la basura sigue subiendo por las fachadas de Génova, 13, los presuntos líderes nacionales tratan de escabullirse de sus obligaciones. Así, mientras el único esfuerzo al que el presunto líder local de los populares extremeños se entrega es al de imitar de mala manera al Presidente de la Junta de Extremadura (el último ejemplo es el twitteado de Monago, que es motivo de escarnio en todos los foros tecnológicos), noes de extrañar que su crucero de placer sea tapado vergonzosamente por el mismo medio que lo publicó impidiendo comentarios en la edición digital.
Vale.






Se están realizando obras para remodelar la Plaza Mayor de Cáceres a través del Proyecto Intramuros, que pretende dotar de mejores atractivos al conjunto de la ciudad monumental, comenzando por su puerta de acceso principal, la Plaza.

Ahora que las obras ya han comenzado, un grupo de ciudadanos pretender parar las obras (IU va a lo suyo, a demostrar su inutilidad), y ponen el grito en el cielo con la remodelación que se ha iniciado en el denominado Foro de Los Balbos, invento de los años 1970, cuando el Ayuntamiento contrató a Construcciones Abréu para que hiciera las obras, al tiempo que trasladaba y adosaba a un lienzo de la Muralla, Monumento Nacional desde 1930, un abrevadero de ganado que estaba situado en las afueras.

El Foro de los Balbos es un invento de un alcalde franquista, preocupado por el fachadismo, ideología política consistente en que las apariencias lo son todo, y que tiene su trasunto en los comportamientos sociológicos de los cacereños (iba a decir ciudadanos, pero algunos se empeñan en seguir siendo súbditos).

Es muy probable, bastante, que algunos de los que impulsan con sus críticas las obras, tengan, vamos a poner 60 años. Y algunos más. Ninguno de esos, ninguno, se opuso a que en la puerta del Ayuntamiento se colocara un abrevadero de ganado. Ese es el concepto que tenían de sí mismos. Era la dictadura, y no cabía oposición. Además, cómo oponerse si quienes decidían eran de los nuestros.

Los más jóvenes, los que impulsan plataformas vía redes sociales, no valoran que defienden lo que fue un abrevadero de ganado, un abrevadero donde bebían las vacas y los burros que llegaban desde el sur, desde la comarca de Mérida y Montánchez y sus pastores tenían que pagar el correspondiente pósito.

Hoy, por decisión de un gobierno municipal de derechas, los jóvenes de la ciudad abrevan en las afueras, donde debía estar colocado el abrevadero que tan orgullosos algunos creen defender.

Que yo sepa, ese abrevadero va a permanecer en ese lugar, que no es su sitio, con la remodelación que se va a hacer del conjunto de la Plaza que muchos, la mayoría de los que se oponen a las obras, quisieran que recuperara el nombre que tuvo cuando el alcalde era designado por la gracia de Dios.

Con este post, y para aquellos que se reclamen puristas de la ciudad (que algunos utilizan ese “criterio”) dejo unas fotografías, por si reconocer la Plaza, por si reconocen el Foro de Los Balbos. Fotografías, algunas, que tienen unas letras en determinados lienzos. Supongo que sabrán a qué se refieren esas letras y sabrán quién fue el autor de las fotos y cual fue el motivo por el que se hicieron.

Quizá alguno bucee por ahí y lo encuentre. Pero tendrá que buscar bastante. Esas fotos, en papel, no se encuentran fácilmente.

Vale.

La estrategia seguida por la derecha españolista, ahora representada por el Partido Gurtelar, está planificada por un conspicuo franquista de formación y convicción, Federico Trillo. De ahí que cuando el Tribunal Constitucional ha dictado sentencia, de la que de momento sólo conocemos el fallo, la cabeza visible del partido, que no su líder, haya plegado velas: la derrota jurídica ha sido espectacular. La derrota jurídica que se ancla en un recurso basado en los principios fundamentales del movimiento (y si se leen determinados párrafos y se los compara con los discursos de los gobernadores civiles de los años 60 y 70, cantan de plano) que ha sido rebatido en la sentencia aplicando la Constitución de 1978 y la legislación y la doctrina emanada desde entonces por el propio TC.

En el año 1977, los profesores Jorge de Esteban y Luis López Guerra publicaron una recopilación de aportaciones de varios autores bajo el título “La crisis del Estado Franquista”. Los profesores de Esteban y López Guerra fueron, con el tiempo, magistrados del Tribunal Constitucional. El mayor elemento de crisis del estado franquista fue su ausencia de instituciones representativas, a pesar de aquellas cortes que lo pretendían con “el tercio de cabezas de familia” e inventos similares.

La forma en que desde la derrota electoral de 2004 (y la forma en que ejerció el poder Aznar entre 2000 y 2004, con mayoría absoluta, ignorando dolosamente dos elementos distintivos de la Constitución: las comunidades autónomas al negarse a recibir a sus presidentes, y el papel arbitral de la jefatura del Estado) la derecha se ha lanzado de modo premeditado a desprestigiar a las instituciones: las fuerzas de seguridad que fueron capaces de esclarecer los atentados del 11-M, la justicia, en todos sus estamentos y muy especialmente a la audiencia nacional, la fiscalía, el propio Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, donde han forzado emisión de informes que no eran de su competencia… Y un largo etcétera.

Esta estrategia está diseñada y puesta en práctica por el responsable político de la muerte de 62 militares en el accidente del YAK-42 (y en cualquier país con instituciones judiciales no ancladas en la misma raíz sociológica que él, sería sin duda responsable penal).

Federico Trillo es franquista por formación, pero sobre todo, por convicción. Su forma de llevar los asuntos jurídicos que acucian a una derecha reaccionaria y corrupta hasta las cejas, tiene un punto de mira: la destrucción del estado constitucional por la vía del desprestigio y de la manipulación de los derechos que la propia Constitución confiere al partido en función de su representatividad.

Lo que Trillo pone en sus recursos, especialmente en el derrotado sobre el Estatuto de Catalunya, lo verbaliza Aznar en sus comparecencias públicas. Sus referencias a un “estado al límite”, “constitucionalmente fallido” no son excesos, están pensadas, porque son leídas en discursos. En ambos casos, Trillo y Aznar persiguen el desprestigio de las instituciones democráticas y lo van consiguiendo porque la respuesta es tibia. Mientras que Artur Mas amenaza a Zapatero, calla ante la posición de la derecha, que no es la que marca Mariano Camps, sino que es la que diseña Trillo y verbaliza Aznar.

La sentencia del TC sobre el Estatuto de Catalaunya, cuando se conozca en sus fundamentos jurídicos debería servir para que se desenmascare, de una vez por todas, los intentos de involución al franquismo que los actos de la derecha plantean.

Los catalanes, especialmente los socialistas que dirigen el gobierno de la Generalitat y los nacionalistas moderados (derecha, no se olvide), deberían ser los más interesados en poner negro sobre blanco cuál es el interés de la derecha franquista para su tierra.

Vale.

Catalunya

cercadelasretamas —  julio 1, 2010 — Deja un comentario
El Tribunal Constitucional, después de varios intentos sin lograr acuerdos mayoritarios entre sus miembros, ha conseguido dictar una Sentencia sobre el recurso interpuesto por el Partido Popular contra el Estatuto de Cataluña, en concreto, contra 124 de sus artículos.
Solamente se conoce el fallo, y es previsible que en la segunda semana de julio se conozca la Sentencia en su integridad, que al parecer tendrá unos 1.000 folios. Conocido el fallo, pero no los argumentos jurídicos, se ha convenido en todos los medios que el 95% del texto normativo catalán es constitucional.
Las reacciones, como era previsible, no se han hecho esperar, y tienen su vértice en la inmediata cita electoral catalana a celebrar en el próximo otoño. El 5% q ue no ha sido considerado constitucional por quienes tienen la última palabra en la interpretación de la norma suprema, ha desatado iras y puesto sordina, según los casos.
Estas reacciones son sincrónicas. Nacionalistas catalanes, incluidos algunos conversos, han montado en cólera. El Partido Popular ha puesto sordina y trata de hacer mutis por el foro.
No he visto interpretaciones diacrónicas. Me refiero a que el texto estatutario fue aprobado hace cuatro años, en un contexto diferente, totalmente, del actual. Contexto económico, social y político. La crisis económica se ha llevado por delante la política, y algunos, como el gobierno socialista presidido por Zapatero y algunos gobiernos socialistas autonómicos, están lentamente recuperando la prevalencia de la política sobre la economía, porque será la política la que tenga que tomar las decisiones que terminen con la crisis. Los mercados (el terrorismo financiero) han creado la crisis para su mejor beneficio, y no pueden ni deben ser ellos los que nos saquen de ella, porque lo harían preparando la siguiente.
La situación económica hace cuatro años era muy diferente a la actual. La política parecía dirigir la orientación de la convivencia, ajena a lo que se fraguaba en los mercados. En aquel contexto, seguramente la sentencia, cuyo fallo conocemos ahora, no habría tenido la respuesta, en muchos casos histérica, que ha tenido ahora.
A los catalanes, a los ciudadanos catalanes les preocupa su estatuto, claro, pero más les preocupa la situación económica y sus derivadas. En una balanza maniquea, los catalanes decidirían que hay que salir antes de la crisis que “resolver” la cuestión estatutaria. Porque no hay solución, no hay otra solución que acatar lo que dice el TC, guste o no. Otra cosa es que se pueda criticar o que, cuando se conozcan los fundamentos jurídicos de la sentencia, se plantee la fórmula para, siguiendo la interpretación que sólo al alto tribunal compete, se puedan recomponer aquellos aspectos en los que ahora, en un pírrico 5%, se ha incumplido la Constitución.
Mal hace el autoproclamado socialista José Montilla poniendo por delante un nacionalismo converso (ya se sabe, los peores son los conversos) de unos problemas económicos, sociales y laborales que la mera aplicación del Estatuto no pueden solucionar. Ahora, cuando Felipe González reclama, con toda la razón, que es la hora de la política, no se puede utilizar la simbología, por muy respetable que sea, que lo es, para quemar fuerzas necesarias, quemar energías que han de aplicarse a resolver problemas reales, de hoy y de mañana, y que afectan a los que debería, por ideología e historia, atender el socialismo.
Pero si para la posición política de José Montilla los cambios económicos producidos en los últimos cuatro años (que nos abocan incluso a un cambio de modelo económico y productivo) deberían hacerle reflexionar, la situación de fracaso e incuria en la que ha quedado el partido que presentó el recurso contra 124 artículos, no es menor. Pero, a diferencia de Montilla, ese partido, entonces llamado Partido Popular y hoy llamado Partido Gurtelar, enfangado de mierda y corrupción hasta las cejas de Mariano, ha tomado una dirección: la de poner sordina a su ridículo. Saben, porque también se presentan a las elecciones en Cataluña, que alimentar polémicas estatutarias les perjudica. No asumen el fracaso, porque la derecha siempre ha sido y será soberbia (no hay más que ver al muñidor del recurso, Federico Trillo), pero aprenden rápido.
En estos cuatro años, el gobierno de Cataluña, impulsor del Estatuto, debería estar aplicando todas sus energías a salir de la crisis económica, a atender a los más perjudicados, los trabajadores. El PSC debería pensar más, ahora, en socialdemocracia y menos en banderas y símbolos. Ya habrá tiempo de retomar esos símbolos, pero poniéndolos por delante, no van a terminar con los EREs de las multinacionales, ni con los despidos de trabajadores en empresas que quieren hacer caja, ni con concursos de acreedores como el de Sacresa.
En estos cuatro años, la derecha más reaccionaria y zángana de Europa ha hecho un gran ridículo con su recurso, y en estos cuatro años ha visto cómo un día sí y otro también los trajes de sus líderes, los coches de sus esposas, la financiación de sus campañas, está subiendo los niveles de hedor por las fachadas de Génova, 13. En estos cuatro años, además, hemos conocido la falta de voluntad de trabajo del presunto líder. Cuando hay que trabajar, el presunto líder de la derecha se borra, se esconde en la esquina de la plaza, a la sombra, no vaya a ser que le vean y le digan que tiene que arrimar el hombro.
En estos cuatro años, mientras que el Tribunal Constitucional era sometido a una presión indecente, asumida por sus miembros, a costa de un recurso de corte franquista de la concepción del Estado, el líder de la derecha ha ido aumentando sus capacidades de indolencia. Hoy ya puede ser considerado el VMR.
Los socialistas catalanes tienen la oportunidad de, acatando el fallo de la sentencia, preparar un programa electoral de futuro para los trabajadores, a los que debería ser capaz de ilusionar por la política y a los que debería ser capaz de ofrecer soluciones reales a una situación, la crisis económica, creada por el capitalismo salvaje, por el terrorismo financiero, y en ningún caso, por decisión del Tribunal Constitucional.
Vale.

Se ha tenido conocimiento en el día de hoy de una Sentencia del Tribunal Supremo que condena a los autores de secuestro y asesinato ocurridos en 2006 a la pena de 30 años. La Sentencia, apoyada por 3 de los 5 magistrados (es decir, mayoría), avala la obtención de información de las conversaciones mantenidas por los detenidos en los calabozos. A esta Sentencia, dos magistrados oponen sendos votos particulares. O lo que es lo mismo: el Supremo adopta una decisión, Sentencia, con dos votos particulares.

Sin embargo, depende de quién difunda la información el titular puede variar. Pero lo que no puede un titular de prensa, y, mucho menos, un despacho de agencia, que por su misma particularidad ha de ser lo más aséptico posible, es titular algo que no es cierto. Así, la agencia Europa Press titula: . No es cierto. El Supremo confirma una Sentencia anterior de la Audiencia de Zaragoza y avala las escuchas a imputados en los calabozos.

Como hacía Juanjo de la Iglesia en su particular versión de la cárcel de papel en CQC, podrían haber titulado, si lo que querían es arrimar el ascua a su sardina, que “El Supremo defiende las ilegítimas escuchas en los calabozos a imputados por secuestro y asesinato”. Claro que si de verdad atendemos a lo que interesa, que uno de los votos particulares es el del mismo magistrado que dice que las escuchas ordenadas por Garzón y reafirmadas por Pedreira a los corruptos de la operación Gürtel son ilegales (y así salvar el culo al PP, que es lo que le interesa), el titular debería haber sido otro: “Tres jueces del Supremo avalan que se escuche en los calabozos a los imputados. Un juez valiente, en contra”.

Porque la noticia real es que hay dos magistrados que discrepan en una Sentencia, pero que la Sentencia se ha adoptado por mayoría. La agencia Europa Press (cuyo anterior director creo que lo es ahora de ABC) lo que hace es ir preparando el terreno para que cuando haya que sustanciar el auto del juez que dice que escuchar las conversaciones entre los implicados de la trama Gürtel, financiadores ilegales del PP, y sus abogados es ilegal, ya haya caldo de cultivo.

O lo que es lo mismo: todo vale para salvarle la cara a Mariano Camps, presidente del Partido Gurtelar y jefe del tesorero Bárcenas, entre otros muchos méritos en la trama.

Vale.

Si algo caracteriza a la administración militar, es su continuo trabajo en estudios, prospecciones y escenarios a corto, medio y largo plazo, lo que permite la toma de decisiones teniendo en cuenta que las mismas, en el momento de adoptarse, pueden conllevar críticas y riesgos.
Así, cuando el gobierno de Aznar decidió la suspensión del servicio militar obligatorio y convertir a toda la tropa en profesional, se decidió también que su formación se llevaría a cabo en las Academias militares. Los argumentos: establecer un esquema que dotaría a la tropa profesional de mejores capacidades. Aquella apuesta suponía el cierre del Acuartelamiento de Santa Ana, sin que por parte del Ejército se estableciera alternativa para su uso posterior, lo que llevaba aparejada la venta de la finca.
El esfuerzo de algunos ciudadanos, el apoyo del PSOE, entonces en la oposición tanto en Cáceres como en Madrid, y de colectivos sociales, mantuvo un pulso a lo largo de tres años (2001-2004) para evitar el cierre del CIMOV nº 1, el desmantelamiento de las instalaciones y la venta de los terrenos.
A partir de 2004, se siguió manteniendo la decisión de que toda la tropa se formaría en las Academias militares, pero varió el futuro de las instalaciones de Santa Ana: el ministro Bono y el presidente Ibarra acordaron que tendrían uso posterior, con la implantación de una unidad de ingenieros, lo que se plasmó en un RD de 2006.
Los estudios, prospecciones y escenarios con los que se trabaja en el ámbito de la administración militar han venido manteniendo, desde 2004, la necesidad de que las instalaciones de Santa Ana en Cáceres habrían de tener uso, al tiempo que se ha seguido optando por la formación de la tropa en las Academias. En este tiempo, la continuidad del CIMOV nº 1 ha estado vinculada a la determinación de qué unidad la sustituirá en el acuartelamiento, y, en esa condición precaria, ha seguido funcionando.
Pero los tiempos cambian, las necesidades, también, y los estudios, prospecciones y escenarios con los que se trabaja, en estos tiempos de crisis económica, pueden forzar a que no sea la formación de tropa en las academias un criterio unívoco, y que la existencia de instalaciones como las cacereñas, concebidas exclusivamente para la formación de tropa (adaptadas poco a poco, y aún falta, a los nuevos tiempos), adquieran valor futuro en ese campo.
No se trata tanto de que la impronta de que la formación de los soldados profesionales en las academias sea un distintivo de mejor nivel, sino de que el modelo de formación, con titulación de formación profesional vinculada, se pueda desarrollar con buenas garantías. Y eso lo cumple el acuartelamiento de Cáceres.
En fechas futuras sabremos si aquella decisión del gobierno de Aznar en el año 2000 es perenne o si, por el contrario, el aprovechamiento de instalaciones existente y adecuadas llevan a la continuidad, por muchos años, de la formación de tropa en Cáceres. O lo que es lo mismo: aquellos estudios y escenarios que propiciaron que en el año 2001 se adoptara la decisión política de cerrar la presencia militar en Cáceres se han mostrado, con el tiempo, inadecuados.
Y el trabajo de quienes se opusieron a la decisión del PP entonces, habrá dado sus frutos. La administración militar trabaja también a largo plazo, el plazo que se ha seguido manteniendo por algunas personas el interés, la lucha y el esfuerzo porque las instalaciones de Santa Ana en Cáceres sigan vinculando a las Fuerzas Armadas con la ciudad.
Vale.
Ayer, el Congreso de los Diputados convalidó el R.D. de la reforma laboral con los votos favorables del grupo socialista (con la excepción de Antonio Gutiérrez, confortable en la presidencia de la comisión de Economía y Hacienda). Todos los demás grupos se abstuvieron, salvo IU, BNG, ERC, Nafarroa Bai. El RD se tramitará ahora como Proyecto de Ley, para lo que el presidente del Gobierno ha pedido celeridad y que se realicen sesiones del Congreso en los meses de verano.
La reforma laboral, que ha tenido como respuesta la convocatoria de una huelga general por parte de los antiguos sindicatos de clase, CCOO y UGT, requerirá ahora que los grupos políticos, incluido el Partido Gurtelar, se quiten las caretas y presenten sus propuestas. Es muy probable, dada la composición de la cámara, que el texto se mejore… como quiere la derecha. En ese caso, los sindicatos habrán hecho un pan como unas hostias, ya que su convocatoria del 29-S ha supuesto la falta de apoyo de las minorías de izquierda.
El escenario que se plantea es el mismo, exactamente el mismo que ya se ensayó con los recortes convalidados en mayo y que llevaron a una convocatoria de huelga en las administraciones públicas, por el sindicado amarillo CSI-CSIF, y jaleada por las empresas propietarias de los medios de comunicación, sabiendo de antemano que la convocatoria sería un fracaso. Fracaso que se han comido sin rechistar los antiguos sindicatos de clase, y que, sin digerir, se ven abocados a repetir el mismo esquema.
Las empresas propietarias de los medios de comunicación están deseosas de una reforma laboral que les permita adelgazar plantillas. Porque, curiosamente, la grave crisis del sector prensa aún no ha dado como resultado ninguna regulación laboral, ningún cierre de empresa editorial. ¿Por qué? Las ventas de periódicos y revistas de actualidad disminuyen, la publicidad institucional baja, y ello no parece que tenga traslación a la realidad económica.
A partir de ahora, especialmente el Partido Gurtelar, antes conocido como Partido Popular, deberá presentar su propuesta de reforma laboral, que será coherente con el giro marxista-palestino que viene pregonando su secretaria general, señora de López del Hierro, rey del ladrillo de Castilla La Mancha.
Ahora, los antiguos sindicatos de clase deberán ser capaces de posicionarse con claridad ante las propuestas que se esperan de la derecha, PG y CiU, y, sobre todo, deberán ser capaces de conseguir el mismo altavoz que el alcanzado para sus críticas a la reforma planteada por el Gobierno. Lo dudo, porque las empresas periodísticas son eso, empresas, y “necesitan”, como las de Díaz Ferrán, una reforma que alivie su cuenta de explotación.
Los medios de comunicación harán el trabajo sucio: jalearán a los sindicatos por la huelga (eso desgasta al Gobierno), alabarán las propuestas que hagan los grupos minoritarios de izquierda (eso desgasta al Gobierno) y pondrán sordina a las propuestas que hagan desde Génova, 13 (eso no desgasta a Mariano Camps).
Vale.

No entiendo por qué la insistencia y la recurrencia sobre una reforma laboral. Sí recuerdo que un profesor de la UEx, allá por los primeros años 80, decía que toda reforma educativa va contra los alumnos. Toda reforma laboral va contra los trabajadores.

Sin embargo, nunca se habla, se insiste, se recurre a plantear una reforma empresarial. Y cada vez que se habla de empresas y de sector empresarial, siempre aparecen dos criterios: bajada de impuestos y bajada de cotizaciones empresariales (“abaratmiento de los costes laborales”). Nuestra Constitución consagra la libertad de empresa, pero no consagra que el “mercado laboral” esté al servicio de las empresas y que todos los costes de todas las reformas laborales los terminen pagando los trabajadores.

En una España cuyo modelo de producción fue elevado al único y especulativo sector del ladrillo en los 8 años de gobierno de la derecha, no se entiende bien por qué no se sabe dónde están los ingentes beneficios que las grandes empresas constructoras obtuvieron y que hoy, esas mismas empresas, lloran a las administraciones públicas para que liciten obras, para que aumenten el gasto público y luego, desde sus puestos en las patronales y en los consejos de administración (incluido el del Partido Gurtelar) se dediquen a criticar la política económica del gobierno.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que expulse a esos empresarios que, como Díaz Ferrán, se han demostrado no solamente malos gestores, sino pésimos empresarios en el sentido clásico del término.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que acerque a los empresarios españoles a una media europea, y que dejen de trasladar sobre los trabajadores su falta de capacidad para dirigir empresas.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que impida que malos gestores se beneficien de contratos públicos, de subvenciones públicas. Porque esos empresarios que piden abaratar los costes laborales son los mismos que se tiran a degüello por subvenciones, que “diversifican” en sectores en los que obtienen jugosas subvenciones.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que impida que una empresa cree en su entorno un falso holding con el que camuflar beneficios creando empresas que saben que van a ser deficitarias, que les van a producir pérdidas, ya que saben que, fiscalmente, las pérdidas tienen mejor trato (para los empresarios) que los beneficios (cuyo tratamiento es altamente beneficioso por la bondad fiscal que se les aplica).

Hace falta ya, urgentemente, una reforma empresarial que establezca unos mínimos de ética que acompañe a la libertad de empresa. Porque la libertad de empresa, libertad constitucional, no es, ni mucho menos, una liberta de maltrato a los trabajadores.

Vale.

Decenas de trabajadores del Canal de Isabel II, empresa concesionaria del servicio de agua en la ciudad de Cáceres, irrumpieron en el pleno municipal con pancartas, silbatos y con gritos que afirmaban que están en juego «más de cien trabajos» e instando a la corporación a «no jugar con el pan de sus hijos».

Es habitual que las empresas concesionarias de los servicios públicos municipales, cuando tienen alguna dificultad y, especialmente, cuando toca la renovación de la concesión con un nuevo concurso, utilicen a los trabajadores como escudos humanos.

Estos días, en Cáceres, están en curso los procedimientos para la renovación de la concesión del Servicio de agua, y la empresa envía a los trabajadores para que hagan de escudos humanos y sirvan para que en el pliego de condiciones exista alguna cláusula que les favorezca.

Lo que es habitual en la concesión de los servicios públicos municipales (agua, recogida de basuras, autobuses urbanos…) es que las cláusulas se recoja que los trabajadores tendrán continuidad con la nueva concesión, sea la misma empresa o sea otra. O lo que es lo mismo: no peligran los puestos de trabajo. Bueno, sí, pueden peligrar, en el caso de que la concesión fuera a la misma empresa, los de aquellos trabajadores más críticos con la empresa, los que se niegan a hacer de escudos humanos, los que saben que los pliegos de condiciones garantizan la continuidad.

El Canal de Isabel II es una empresa pública de la Comunidad de Madrid, y su consejo de administración está definido y nombrado por el Partido Gurtelar (antes Partido Popular). El Ayuntamiento de Cáceres está gobernado por el PSOE y la estrategia es evidente: mientras los trabajadores, sobre todo los que llevan menos tiempo en la empresa, los que “deben” su puesto de trabajo a alguien, se prestan a hacer de escudos humanos, la verdad, la continuidad de la prestación del servicio y la continuidad de los puestos de trabajo, quedará aislada.

A comienzos de junio, BUSURSA, empresa del peor de todos los empresarios y jefe de la CEOE, hizo lo mismo con los trabajadores: les retrasó el pago de la nómina aduciendo falta de liquidez, cuando en la última semana de mayo es cuando más dinero ingresan, por las ferias.

Y mientras una empresa gobernada por el PP y otra propiedad de Díaz Ferrán juegan a utilizar a los trabajadores como escudos humanos, los sindicatos “de clase” se sientan a negocia con Díaz Ferrán y se sienten contentos defendidos por el Partido Leninista Popular.

Vale.

El pasado 8 de junio, el sindicato amarillo CSI-CSIF convocó una huelga en las administraciones públicas como respuesta a los recortes aprobados por el Congreso de los Diputados a iniciativa del Gobierno. La prensa, en su conjunto, y, especialmente la prensa que tiende sus redes de negocios en sectores políticos de derechas, inició un duro combate para obligar a los sindicatos de clase, CCOO y UGT, a que se sumaran a la convocatoria. La finalidad era clara: la huelga iba a ser un fracaso, y el fracaso pasaría factura a CCOO y UGT.

Los hechos así han venido a demostrarlo. Los empleados públicos dieron la espalda a los convocantes, como era previsible en la estrategia de CSI-CSIF, pero el marrón se lo comieron los sindicatos de clase. Picaron como pardillos.

El día de la huelga convocada, los gabinetes de comunicación de CCOO y UGT se esforzaron en un ejercicio inútil por trasladar éxitos de la movilización a los medios de comunicación que los habían abocado a la convocatoria y, simultáneamente, publicaban artículos de opinión, columnas, cartas, editoriales y comentarios de internautas en las ediciones digitales que han sido una losa que las direcciones sindicales tratan de levantar. Ese día, el sindicato amarillo CSI-CSIF permaneció prácticamente mudo.

Así, en vez de aprender de los errores, esto es, poner en su sitio al sindicato amarillo que los ha engañado (en realidad, Méndez y Toxo se han dejado engañar) y denunciar a las empresas editoras de los medios de comunicación que han dirigido concertadamente el mayor ataque que se ha perpetrado en España contra el sindicalismo, ahora anuncian una huelga general.

Mucho tendrán que cambiar las cosas, mucho, para que la convocatoria triunfe. No basta con anunciarla. Hay que trabajarla bien, elegir bien la estrategia de cara a los trabajadores y los centros de trabajo y menos entrevistas con periodistas que sirven a los intereses de la patronal, que se frota las manos con el descrédito mediático de los sindicatos de clase.

La primera medida, estratégica, que les puede y les debe reportar éxitos en la convocatoria, es no permitir que se les una, si lo intentara, cosa que dudo, el sindicato amarillo CSI-CSIF. O lo que es lo mismo: lo primero que deben hacer CCOO y UGT es recuperar la condición de sindicatos de clase, porque, de lo contrario, volverán a repetirse, sobre mojado, las acusaciones de burocratización, funcionarización, “liberados” y otros argumentos que las empresas mediáticas, participadas en muchos casos por empresas de otros sectores, tienen en su recámara para disparar contra los intereses de los trabajadores.

El Partido Gurtelar, que el domingo, por boca de la señora de López del Hierro, ataviada con pañuelo palestino de diseño, se decía defensor de los trabajadores, y que el lunes, la misma señora, ya sin el pañuelo, descalifica la huelga como instrumento de presión de las clases trabajadoras.

Vale.