El Presidente del Gobierno ha decidido, mejor, decidió hace un mes que una mujer asumiera la cartera de Defensa, por primera vez en nuestra historia. Y la decisión ha sido de profundo carácter político, porque confluyen en la nombra, Carme Chacón Piqueras, los siguientes rasgos, todos ellos de relevancia en estos tiempos: es socialista, catalana, mujer y está embarazada. Y además, es insultantemente joven.
De todos los rasgos, el menos relevante es el que sea socialista.Todos los demás, por sí mismos, plantean cuestiones que chocan con la imagen social, con la percepción social que se tiene de la conformación de las FAS. Y por esa línea, han ido la mayoría de los comentarios de prensa, que cuando hacen referencia a la importancia del Ministerio de Defensa señalan que forman parte del mismo 130.000 militares (empleados públicos de uniforme), olvidando que también hay 55.000 empleados civiles.
El hecho de que sea catalana tiene mayor significado político que cuando Felipe González nombró ministro a Narcís Serra: el debate territorial no existía en los mismos parámetros que se dan actualmente, aunque hay quien piensa que existen ciertas similitudes. La diferencia fundamental estriba en un posicionamiento territorial más acentuado del PSC.
El hecho de que sea mujer puede ser percibido desde fuera de la administración militar como chirriante, porque se sigue manteniendo el carácter masculino de las FAS, cuando la realidad es que en 2008 las mujeres son ya el 12,3%, siendo muy numeroso también el número de mujeres empleadas civiles, tanto laborales como funcionarias. En este sentido, el hecho de que el Ministro de Defensa sea, a partir del 14 de abril próximo sea mujer es, sencillamente, un signo de los tiempos.
El hecho de que esté embarazada y que en las previsiones de parto estén en junio próximo, añaden un punto de curiosidad, solamente curiosidad, sobre cómo será la imagen con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, en torno al 30 de mayo de 2008. Pero la imagen será la normal: una mujer embarazada, cumpliendo sus obligaciones laborales y políticas. Las connotaciones subliminales, que las saque cada uno.
Estas tres condiciones pueden ser por sí mismo chirriantes, y han sido trasladadas por algunos medios de comunicación de forma sibilina, cargando más las tintas sobre el hecho de su juventud, 37 años, cuando sus más inmediatos colaboradores, los Jefes de los Ejércitos estarán en torno a los 60 o más, y sobre los que ejercerá directamente el mando.
Sin embargo, para los militares, para la mayoría de los militares, debería atenderse más a a su condición de socialista, ya que le corresponderá desarrollar la Ley de Carrera Militar y desarrollar un marco general de derechos y deberes de los militares, cuestión pendiente y necesaria para un colectivo de empleados públicos que han visto recompuestas sus condiciones laborales y de carrera y promoción en tres leyes, de 1989, 1999 y 2007.
Vale.
Archivos para November 30, 1999
Tras la propuesta de la Alcaldesa de Cáceres de constituir una Comisión Especial para determinar la ubicación del futuro Centro de Ocio, con cuatro ubicaciones inicialmente posibles, parece claro que habría que hacer alguna referencia a cada una de las ubicaciones.
Antiguo Matadero. Proyecto totalmente privado, que se asienta sobre unos terrenos recalificados ad hoc pero que con dicha recalificación resulta inviable económicamente y los propietarios reclaman una nueva recalcificación sobre la concedida. Algo que no debería hacerse.
Parcela deportiva de Los Fratres. Independientemente de la modificación del PGOU impulsada por el PP al final de su mandato, los vecinos se oponen radicalmente, sin duda confundiendo Centro de Ocio con botellón, y parece que pueda llevarse a cabo.
Parcela situada junto a Empresariales y Residencia San Isidoro. Es la única de las propuestas que tiene la clasificación y calificación urbanísticas adecuadas, sin necesidad de recalificaciones hechas con calzador, sin vecindario que oponerse, bien comunicada, muy próxima tanto al centro urbano como a núcleos muy poblados, como La Mejostilla.
Y, por último, el socorrido Ferial. Me referiré a ello por el interés denodado del portavoz de rebote del PP. Al día de hoy, el suelo del recinto ferial depende de la Revisión del PGM. Y esa reclasificación determina, por si misma, la incompatibilidad del Ferial, en cualquier modalidad, temporal o estable, con los usos residenciales, ya que no es asumible tener viviendas a menos de 100 metros del Ferial. Por tanto, el diseño que para la zona dejó en herencia el PP hace inviable el propio Ferial.
La “solución” que los insignes redactores pensaron para ello es la de desplazarlo hacia el Sur, esto es, para meterlo encima del Acuartelamiento de Santa Ana. Es más, tal como está “diseñado” ese desplazamiento, ello obligaría a que los aparcamientos, finalmente, estuvieran situados dentro de la base militar. No sabemos si para el diseño se usó el pie derecho o el izquierdo, pero es seguro que se hizo con los pies.
Los terrenos que rodean el Acuartelamiento de Santa Ana están afectados por las Zonas de Seguridad marcadas por Orden Ministerial, y los condicionamientos para desarrollar cualquier tipo de actividad urbanística son muy importantes, por más que el propio Ministerio de Defensa haya dictaminado favorablemente la Revisión. Esos condicionamientos en la práctica, impiden cuando menos, un Ferial permanente dentro de las zonas de seguridad, así como otras actividades molestas, nocivas, insalubres o peligrosas.
Por ello, el portavoz de rebote del PP debería conocer mejor los temas en los que tuvo responsabilidad de gobierno, y saber que para que sobre los terrenos de “ampliación” del Ferial se puedan llevar a cabo acciones constructivas y de actividades, se deberá contar con la autorización previa del Ministerio de Defensa, o plantear, si es que supiera de qué van asuntos comos estos, que Defensa modifique las zonas de seguridad.
Las normas pueden modificarse, y las que establecen las zonas de seguridad de Santa Ana, es probable que también. Atrévase a plantearlo el portavoz de rebote del PP, pero de modo serio, porque es un asunto muy relevante que compete en exclusiva al Estado, y atrévase a defender los condicionamientos que el Ministerio pudiera plantear al Ayuntamiento para llevar a cabo la modificación, teniendo en cuenta, además, que el uso del acuartelamiento ha de modificarse para acoger un Regimiento de Ingenieros, y ha de ampliarse hacia Valdesalor, con la expropiación de más de 300 Has.
Ah, y por cierto, las dos ocasiones en que el PP de Cáceres tuvo que gestionar asuntos con Defensa, hizo un ridículo espantoso: no sacó ni un euro de la venta de los terrenos del Cuartel Infanta Isabel, por incompetencia manifiesta, y se aculó en tablas como un manso cuando Trillo ordenó el cierre de Santa Ana, y sobre esto, que no vuelva a leer o a escuchar que Saponi fue el que consiguió que no se cerrara porque es una mentira manifiesta.
El dúo Amaral ha sido elegido por la Exposición del 2008, la Expo del Agua, que este año de sequía se presena como un contraentido. Un tiempo en el que las aguas huyen despavoridas de las nubes, desaparecen y los grifos se cierran con válvulas de telarañas.
Amaral canta para que llegue la tormenta, en una versión magnífica de la canción de Bob Dylan, se anima a predecir que llegará la tormenta.
Amaral vaticina, si duda, que volverán las lluvias, precedidas de los ruidos y luces de la tormenta, para que volvamos a salir a la calle y que nuestras cabezas se mojen de esperanza, porque volveremos a ver los hilos de agua aumentar sobre regatos, avanzar su anchura en los riachuelos, formar afluentes que pasen alegres bajo los puentes, hasta llegar a los rios y limpiar los grifos para dar de beber a los sedientos.
Amaral ejerce de profeta, de profeta de la tormenta y anuncia las futuras lluvias. Y el círculo mágico se cierra.
Ello nos trae recuerdos a los cacereños, cuando un personaje entrañable y querido, El Nano, recorría las calles, con su cartelón de estampas colocadas al azar, cantando letanías irreconocibles, parándose en las esquinas y bajo los balcones. Luego, al día siguiente, llovía.
El círculo que inició El Nano en Cáceres, se cierra ahora, cuando la sequía es preocupante y Amaral canta anunciando que, sin duda, llegará la tormenta.
Un pequeño dato: El Nano en realidad se llama Mariano Amaral.
El lmentable y poco edificante espectáculo dado por José Antonio Monago, renunciando a ser senador en representación de la Comunidad Autónoma de Extremadura tan solo veinticuatro horas después de que la Asamblea, en sesión plenaria, aceptara la propuesta de su partido y la ratificara por asentimiento, demuestra muchas cosas.
En primer lugar, demuestra que el sr. Monago esun irresponsable, no sólo por aceptar la propuesta de su grupo, sino por permitir que se llevara a la Asamblea, órgano máximo de representación política de los ciudadanos extremeños, y retractándose de todo ello en un tiempo record. ¿No reflexionó adecuadamente cuando fue propuesto? Esta actuación política merecería el reproche de los ciudadanos extremeños, y merecería que sus votantes le hicieran saber que su comportamiento no le permitirá ni presentarse en el futuro a nuevos procesos electorales y debería hacer entrega de su acta de diputado regional y de su escaño de concejal del ayuntamiento de Badajoz.
En segundo lugar, demuestra que la derrota electoral de 2007 en las autonómicas y locales debió producir una profunda reflexión política en el PP (¿cómo se puede pedir a un partido que reflexione si uno de sus más altos dirigentes es Monago?) y evitarnos el bochorno que la posterior derrota en las Generales de 2008 ha desencadenado. Y no ha hecho más que empezar.
En tercer lugar, ¿qué se puede esperar de un partido cuyo máximo ‘responsable’ huye, deserta, se acobarda, como ha hecho Floriano?
En cuarto lugar, el daño que el PP está ocasionando a las instituciones con sus navajeos, irresponsabilidades, traiciones y deserciones no puede ser mayor: el espectáculo Monago coincide con la primera reunión de la Comisión que tiene que estudiar el nuevo Estatuto de la Comunidad Autónoma.
Hay que exigir de una vez por todas al PP que deje de hacer daño a los extremeños, que amortice a los irresponsables como Monago y a los desertores como Floriano y permita que la derecha sociológica pueda tener unos representantes dignos, que quieran a su tierra.
Las monadas y monerís, que las hagan en la plaza mayor del pueblo de 9 a 10 los sábados.
¿Qué pasaría si cada vez que las Cortes Generales aprueben una ley, cualquier ley, fuera smetida a referéndum entre todos los ciudadanos o entre los colectivos directamente afectados? ¿Cuál sería, entonces, el mandato que los ciudadanos otorgamos a los diputados y senadores cuando los elegimos en el uso del derecho al voto universal, libre, directo y secreto?
Estas cuestiones vienen hoy a mi reflexión cuando leo y oigo que los sindicatos han llegado a un acuerdo con el gobierno en la huelga de los funcionarios de Justicia de las CC.AA. que no tienen transferidas las competencias, pero que deberá ser sometido a referéndum entre los trabajadores. ¿No ha habido elecciones sindicales en las CC.AA. sin transferencias en Justicia? ¿Qué clase de elecciones en las que los electos carecen de mandato para negociar en nombre de sus electores? ¿Hasta dónde les llega el mandato, para negociar el color de los bolígrafos o de las sillas de oficina?
Es lamentable que las centrales sindicales mayoritarias, las que se reclaman sindicatos de clase, se presten a un juego en el que carecen de capacidad de negociación y acuerdo y su papel se reduce al de mensajeros, simples mensajeros. ¿Qué hacía, entonces, Fidalgo en la manifestación de los funcionarios de Justicia?
La huelga debería servir para poner de manifiesto el triste papel sindical, el reducido cometido sindical, que devalúa el concepto mismo de sindicato, sobre todo de los sindicatos de clase. Y también para que, de una vez por todas, se asuma el reto de modernizar de una puñetera vez a la Administración Pública. Porque, ¿cómo es posible que una de las cuestiones que se plantea por el Goberno para asumir, al menos en parte, las reivindicaciones de los huelguistas es la de mejorar la actividad propia de los funcionarios? ¿Es que ahora no cumplen con sus obligaciones o con sus funciones?
De una vez por todas, por encima del Estatuto del Empleado Público (¡qué cosas!) y por encima del lamentable papel sindical en esta huelga, la única opción posible de mejora de la Administración de Justicia, y, en la práctica, de toda la Administración Pública, es la supresión del derecho vitalicio de los funcionarios públicos, que deberán someterse cada cierto período de tiempo, cinco o seis años, por ejemplo, a pruebas de evaluación de conocimientos y actualización propios de las funciones que desempeñen, y en caso de no superarlas, causar baja en la Administración.
Y quien tenga una oferta mejor, que la explique, que la explique. Pero los sindicatos no, por favor.
Ha comenzado la cuenta atrás para que Extremadura cuente con un nuevo Estatuto de Autonomía, un nuevo Estatuto que supere las carencias del actual y que anticipe las nuevas pespectivas que nacen de la imparable progresión tecnológica y de un mundo cada vez más global.
A diferencia de otros Estatutos aprobados en la anterior legislatura, el de Extremadura va a contar y debe contar con dos valores añadidos: la experiencia de otras comunidades para no cometer errores y que se va a estudiar y aprobar en una situación económica inestable.
De la primera, aprender de los errores, lo que en la sociedad del conocimiento se llaman lecciones aprendidas, debe ser un instrumento de trabajo, una referencia constante que nos permita incorporar a nuestra norma básca lo que de bueno han hecho los demás si es compatible con nuestros intereses y desechar aquello que no sea adecuado para nuestro futuro.
De la segunda, la situación económica, está claro que la coyuntura actual de crisis en algunos sectores (financiero, inmboliario) nos debe permitir tener en cuenta en el futuro Estatuto que hay que estar preparados para los tiempos de bonanza económica, en los que el mercado funciona «solo», y para los tiempos de crisis, en los que el mercado necesita de «papá Estado»
La mayoría social extremeña, reflejada en los procesos electorales, es socialdemócrata, o, cuando menos, entiende mejor las políticas socialdemócratas que las liberales. Y en este contexto estará bien vista la existencia de un sistema político extremeño fuerte, capaz de reclamar del mercado, en los tiempos de bonanza económica, un mejor reparto de los beneficios, y de ayudar al mercado cuando la economía no vaya bien.
Es curioso, muy curioso, que los empresarios atribuyen al Estado (entenido en todas sus competencias: estatal, autonómico, local) demasiad intervencionismo cuando la economía funciona «sola», pero esos mismos empresarios son los primeros en reclamar la intervención estatal cuando su sector concreto no está boyante.
Por ello, una de las primeras acciones económicas que ha de incluir el nuevo Estatuto es la de garantizar en todo lo posible el mejor mecanismo de obtención de recursos. Entre ellos, debe incluir la determinación expresa de que la energía que se produce en Extremadura ha de revertir en sus beneficios económicos en esta tierra. Seguramente, si esta propuesta se incorporara al Estatuto, los «nacionalistas» que tienen en sus territorios las centrales de empresas del sector enegético se llamarán a rebato y se retratarán. Porque no nos hemos de referir solo a la energía nuclear de la central de Almaraz, sino, también a la producción de energía eléctica hidráulica o a las energías alternativas. Con los beneficios económicos que producen estas explotaciones energéticas, Extremadura podrá contar con una capacidad económica adicional a los sistemas de reparto de la economía nacional de primer orden.
La historia y la economía se estudian en modos sincrónico y diacrónico. Pero, para algunos que en su día fueron marxistas, la historia y la economía no existen en el tiempo. Sólo en el espacio. En el espacio en el que sus intereses políticos están en juego, y en el tiempo en el que ellos inauguran la historia que se es estudiará en el futuro.
Algo de esto es lo que sucede con la necesidad que tienen algunos de que se publiquen las balanzas fiscales de las Comunidades Autonomas: quieren demostrar que en el espacio en el que ellos tienen intereses políticos se generan más recursos fiscales y esto sucede en el tiempo en que ellos ostentan (¿detentan? no es lo mismo) el poder político.
Esto no es grave que se diga en sujetos como Pizarro, que es liberal en lo económico y ultraderechista en lo político. Es grave que lo digan políticos dizque socialistas o socialdemócratas. Es grave que lo digan quienes deben su poder político a los individuos que generan los recursos fiscales que quieren publicar.
Quieren demostrar que contribuyen más que otros espacios, quieren demostrar que las Comunidades Autónomas que les dan de comer dan de comer también a otras que no generan recursos suficientes… ni para existir.
¡Basta ya! Basta ya de parecer políticamente correctos. Recuperemos el estudio de la historia y la economía diacrónicamente y saquemos las balanzas demográficas.
Saquemos la balanza demográfica que demuestre (ya existen estudios, no hace falta gastar un euro en nuevos análisis) lo que está en las estadísticas del INE: que el dictador Franco ordenó redactar a los tecnócratas de régimen el Plan de Estabilización de 1959 para justificar un GENOCIDIO DEMOGRÁFICO.
Y recordemos a los socialistas catalanes que deben sus votos a los extremeños, entre otros, que fueron deportados desde su tierra a trabajar en Cataluña por orden, estricta orden, del general Franco.
Y recordemos a los socialistas catalanes que hoy generan más recursos fiscales gracias a la dictadura de Franco, que llevó a cabo el genocidio demográfico que llevó a Cataluña la mano de obra que no querían que trabajara en Extremadura, que tenía que seguir siendo la finca, el cortijo de los grandes terratenientes que SUFRAGARON el golpe de estado de Franco, su guerra civil y que lo mantuvieron en el poder.
¡Basta ya de hipocresías! Que sea hipócrita la derecha, es su obligación que ya les perdonará el pecado el confesor de cabecera. Pero que quienes se reclaman socialistas recurran al olvido por un puñado de euros… no tiene nombre.
Tenía ganas de comentar el asunto de la independencia de Kosovo, pero no encontraba cómo encajar el asunto. Hoy, sin embargo, una noticia, afortunadamente no tan grave como en un principio pareción, me ha devuelto el tema a primera línea: Herido leve un guardia civil por una granada en Kosovo.
España no ha reconocido la independencia unilateral de Kosovo, por varias razones debidamente explicadas por el Gobierno, y con un claro desmarque de otros países de la Unión Europea. Sin embargo, no ha merecido importancia para determinados medios de comunicación la posición de nuestro Gobierno, coherente con el derecho internacional, y no mediatizada por coyunturas políticas que algunos estados europeos no encuentran modo de explicar a sus ciudadanos.
España sigue manteniendo sus compromisos internacionales con la presencia de unidades militares (incluidos guardias civiles) comprometidas antes de la independencia unilateral.
Sin embargo, el que determinados medios de comunicación le hayan dedicado poco espacio, o que el principal partido de la oposición no haya demostrado más que un leve respeto por la decisión del Gobierno, tiene una explicación. La independencia de Kosovo ha sido auspiciada por la administración americana, por el presidente Bush. Una independencia unilateral a la que se refirió el presidente ruso, Vladimir Putin, como un grave precedente para países europeos con problemas nacionalistas, entre ellos España. En un primer momento, hubo trazas en algunos partidos independentistas españoles para tomar el ejemplo de Kosovo. Afortunadamente, cayeron en la cuenta de que no era un ejemplo a seguir.
Y a todo esto, y es lo más grave que ha sucedido en nuestro país por las posibles consecuencias de un efecto mimético, el anterior presidente del Gobierno, profesor invitado (¿o ya no?) de la universidad de Geooooorgetown, no ha dicho nada sobre el asunto.
El silencio de Aznar, que en cualquier otro tema habría sacado a relucir su docencia en Geoooorgetown y su ascendiente político con el presidente Bush, es demostrativo de que en asuntos de gravedad para el Estado, la derecha española carece de capacidad de gestión, de capacidad política para tomar decisiones autónomas.
La independencia de Kosovo no ha sido reconocida por el Gobierno de España, y ello demuestra que nuestro país sigue teniendo capacidad de criterio propio internacional, sobre todo, teniendo en cuenta que cada vez más se producirán altercados (por ejemplo, Mitrovicka) y se verán graves consecuencias de lo que es un error, uno más de la administración Bush, en política internacional.
Al tiempo.
Analizan los dirigentes del PP y los medios afines, los resultados electorales del 9-M en el sentido de que el PSOE ha obtenido sus votos en caladeros de la izquierda radical, aprovechando los malos resultados de Esquerra Republicana e Izquierda Unida. También consideran que los socialistas han obtenido buenos resultados a costa de los nacionalismos, singularmente en el País Vasco, donde el PSOE ha ganado con claridad y el PNV ha perdido 120.000 votos.
Este análisis no está dirigido a conseguir una explicación sobre por qué el Partido Popular no ha ganado las elecciones, sino a señalar la radicalización socialista.
Sin embargo, el aumento de votos socialista, aún a costa de partidos situados a la izquierda, no está tanto en radicalizaciones nacionalistas o de derivas en la línea de romper España, sino claramente en las políticas sociales, que han supuesto la puesta en marcha de acciones claramente de izquierdas: Ley de Igualdad, Ley de Dependencia, matrimonios entre personas del mismo sexo, incrementos del salario mínimo y de las pensiones…
No analizan, porque no les interesa, ni los dirigentes del PP ni sus medios afines, que a la derecha de ellos no existe ningún partido al que arañar votos, que ellos son la extrema derecha o que, si se quiere, recogen el voto de la extrema derecha. Para ello, para recoger este voto, el PP ha contado con la ayuda inestimable de los obispos, de sus medios, y de la puesta en escena de políticos claramente de extrema derecha: Acebes, Cañete, Zaplana, Aznar, Ana Botella…
Por ello, cuando se analizan los resultados electorales y solamente se ve que el contrario ha aumentado en votos y en escaños sobre la base de políticas sociales, o, directamente, sobre la base de la acción política, deberían los dirigentes del PP guardarse mucho de calificar de radicalización a los socialistas, cuando ellos llevan toda la vida democrática de nuestro país ampliando su granero de votos sobre la extrema derecha o sobre políticas insolidarias, egoístas, como las desarrolladas en Madrid por Esperanza Aguirre o en Valencia y Murcia con la promesa del trasvase del Ebro, que nunca se hará.
Si el PP se atreve a calificar de radicalización el voto socialista, es lamentable que asiente su voto en la insolidaridad social que sustenta la política del PP en Madrid. Solamente un detalle: los mismos éxitos que está teniendo Espe fueron los que sustentaron los éxitos de la Tachtcher, y la dama de hierro dejó a la Gran Bretaña como un erial. La dama del golf lleva el mismo camino, con la particularidad de que en España, afortunadamente, hay muchos territorios que están sabiendo salvaguardar la solidaridad.



