El juez Marlaska ha solicitado al Tribunal Supremo que se pronuncie sobre la posible imputación de Trillo por el caso del Yak-42, y que ese pronunciamiento sea antes del 26 de mayo próximo porque en esa fecha podría prescrbir el caso para el ex-ministro.
La reacción de Trillo ha sido la que se esperaba: esparcir insultos. Con motivo de la primera reunión del grupo parlamentario del PP en esta legislatura, el ministrillo valiente de Perejil pidió a sus correligionarios apoyo ante la que se le avecinaba.
Cuando ha conocido la petición del juez Marlaska, tibia, por otra parte, ha dicho dos cosas que honran a Trillo en su condición de demócrata. La primera, que hay algún indeseable que se está apoyando en las víctimas del Yak-42 para perseguirle, y la segunda, que él, Trillo, no ha atacado a sus antecesores en el Ministerio.
El indeseable sería, sin duda, José Bono, cuando su comportamiento de cara a los familiares de los fallecidos en el accidente ha sido de apoyo y ayuda, que, en algunos momentos, ha sido incluso criticada por no ser todo lo contundente que debió serlo.
En cuanto a los antecesores de Trillo en el Ministerio, haría bien el Ministrillo de Perejil en no poner el retrovisor, no vaya a ser que se recuerden algunos aspectos muy interesantes. Por ejemplo, la oposición del PP a una Ley que permitía «rehabilitar» a los militares de la UMD, pero que se hizo de manera que a todos aquellos que habían pasado a acciones políticas podrían reclamar su reingreso, ascenso y pase a la reserva de inmediato. El PP se opuso a esa Ley, se opuso con todas su fuerzas, pero la primera petición que se tramitó fue la de Trillo, que había colgado el uniforme para ser asesor jurídico del PP.
También sería interesante que Trillo no pusiera el retrovisor para no recordar algún que otro episodio en sus relaciones con las FAS.
Y, finalmente, hay que recordar que el ministrillo de Perejil no ha tenido la gallardía «militar» de asumir sus responsabilidades políticas, y ha dejado a los militares a los pies de los caballos, con independencia de que estos pudieran tener responsabilidades en el asunto. Pero Trillo, como primer jefe de los militares debió responder por ellos, con la mejor respuesta: debió dimitir en su momento y debió abandonar la política después, porque, con la que está cayendo en el PP ahora, si el Tribunal Supremo actúa como debe, le imputa por homicidio imprudente, a ver qué hace Mariano, que cada vez parece más Marianico el Corto.
Vale.
Archivos para November 30, 1999
Algunos culturetas de la ciudad de Cáceres andan estos días reclamando que Cáceres cuente con un MBA, Museo de Bellos Antes, digo, Museo de Bellas Artes. Y lo reclaman sin norte ni sur, sin orientación… sin brújula, como perdidos en los perales inexistentes e inanes.
Reclaman un Museo para exponer ¿qué? En primer lugar, un Museo requiere la previa existencia de fondos suficientes, no para llenar cuatro paredes, sino para llenar cuatro paredes y un fondo rotatorio para llenar esas cuatro paredes cuatro veces.
Los coleccionistas privados de arte, si es que existen más allá del clemente césar, no se sabe cuántos son, cuántas obras atesoran y si están dispuestos a cederlas al Museo. Las instituciones públicas disponen de algunas obras, pera decorar salones de plenos, salas de consejos de administración y poco más.
Antes de reclamar un Museo, antes, habrá que disponer de un adecuado catálogo de obras, de una adecuada base de datos de coleccionistas privados, o de cuadros en poder de algunos particulares o entidades privadas o públicas que estuvieran en disposición de ser cedidos temporalmente al Museo.
Esta megalomanía por los museos ha llevado, incluso, a que el Pleno del Ayuntamiento reclame el destino del Hospital Provincial Nuestra Señora de la Montaña para Centro Cultural cuando se inaugure el nuevo Hospital. Se supone, cuando menos, que esta propuesta habrá sido consultada o puesta en conocimiento del dueño, la Diputación. Y se supone que quien haya parido la ¿idea? conocerá las características arquitectónicas del Hospital Provincial y habrá tenido la precaución de tantear al menos los costes de conversión en Centro Cultural. Pero me temo que no.
Además, antes que el Hospital deje de serlo, sería bueno, muy bueno, plantear un programa conjunto con Diputación, tanto para ese edificio como para los demás inmuebles propiedad de la Institución Provincial, porque, estudiándolos, a lo mejor resulta más interesante que todas las dependencias provinciales se ubiquen en el Nuestra Señora de la Montaña y sean esos inmuebles, algunos situados en pleno corazón monumental, los que puedan ser destinados a usos culturales. ¿No pensaron este posibilidad antes del pleno?
Vale.
El señorito Arenas, el perdedor andaluz, se despacha con unas declaraciones sobre aspectos que interesan a los extremeños: Arenas (PP) defiende que Huelva necesita «tuberías blancas con agua y no las negras vinculadas a otras aportaciones». Vamos, que Arenas movedizas dice que Refinería, en Extremadura, no. Este fulano, perdedor de perdedores, no quiere que los extremeños podamos disponer de una estructura industrial que, en cambio, sí fomenta y desea para Huelva.
Este señorito andaluz quiere que su cortijo esté pringado de mierda, y en eso coincide con los de I(d)U, Izquierdosos desunidos, y con ecologistas varios, así como con varios peritos industriales y similares que tienen nóminas de Sevillana y de empresas asociadas a CEPSA.
Este señorito andaluz, que pierde elecciones tras elecciones se mete donde no le llaman. A este señorito andaluz, en realidad, le da igual que por Huelva pasen tuberías blancas o negras, mientras le sigan llegando a caso jamones por la jeró, y le sirvan comentarios como el que ha hecho hoy para sacar la cabeza del agujero de la derrota.
Perdedor el señorito Arenas coincide con otro perdedor, el señorito Floriano, que huye de Extremadura después de volver a perder por goleada unas elecciones. Arenitas no huye de Andalucía porque en otro sitio no le recogen.
El señorito Arenas, el perdedor, también perderá esta vez. Y seguirá discurriendo su discurso por las cloacas de la derrota.
Vale.
Ahí va el mío, que no es mío pero como si lo fuera: ¡Ni un blog sin su chiki-chiki!
Dale chiki chiki a los laborales
A los funcionarios y al Jefe ya le vale.
Lo bailan en Gestión y en la Inspección
Se baila en Informática y en Recaudación.
Lo baila el Delegado, lo baila el auxiliar,
Hasta el Vigilante lo baila sin parar.
Y el chiki chiki se baila así:
Uno, la CITA PREVIA
Dos, el BORRADOR
Tres, el PROGRAMA PADRE
Cuatro, la DECLARACIÓN
RENTEA, RENTEA.
RENTEA, RENTEA.
Baila el chiki chiki, sobre todo en Mayo,
Y así lo liquido durante todo el año.
Lo bailan en la BENE, lo bailan en las CAJAS
Lo bailan en las casas los niños de las DAMAS.
Y si ya han cobrado dos mil quinientos euros,
Nos piden que bailemos con ellos muy contentos.
Y el chiki chiki se baila así:
Uno, la CITA PREVIA
Dos, el BORRADOR
Tres, el PROGRAMA PADRE
Cuatro, la DECLARACIÓN
Es evidente que ser republicano es legítimo, como lo es ser adventista del séptimo día o militante inactivo del POE. Por eso, el concejal de IU, Santiago Pavón, primer teniente de alcalde (parece ser que, a pesar de declararse, también, antimilitarista convencido, no le hace ascos al grado de oficial) de Cáceres, hace bien en ostentar esa condición republicanista.
Es evidente que el señor Pavón, autoridad máxima de su ¿partido? ¿coalición? ¿timba de póker? en Extremadura necesita hacerse oir gritando fuerte y haciendo aspavientos propios de su condición: minoría minoritaria en fase de extinción definitiva. No como republicano, sino como IU o lo que sea.
Es evidente que la situación de minoría minoritaria en que se desenvuelve PAVÓN I El Republicano le hace recurrir a trucos más propios de niños en patio de colegio que de personas adultas y con algún grado de instrucción.
PAVÓN I El Republicano ha montado un guirigay en el pleno celebrado hoy, con la colaboración inestimable del PP, que para eso está. El monarca republicano de IU en la confederación de habitaciones de su casa solamente pretende llamar la atención para saber que, en su fase de extinción sin posibilidad de recuperación, todavía sigue ahí, vivito y dando… porsaco.
PAVÓN I El Republicano es como un niño, mejor, es, políticamente hablando, un chanquete: un inmaduro.
En el puesto de la pescadería hay que coger un número. Antes, se pedía la vez. Se decía, ¿quién da la vez? Eso es lo que pasa en el PP, no se coge un número para ver quién se va detrás: primero, Zaplana. Luego, Acebes. Ahora, María San Gil. Pero no van cogiendo el número según llegan a la cola. Da la sensación de otra manera de turnarse.
En el PP se van porque hay alguien que da la vez. No la da el último que ha llegado a la cola. Es alguien que, como en las contrarrelojes ciclistas, va dando la salida. ¡Qué curioso que quien da la vez en el PP hay elegido el método del ciclismo, tan caro a Mariano Rajoy!
En el PP hay alguien dando la vez, dando la salida semana a semana, a corredores de fondo, para esperar a que solamente quede el que ahora está vestido de amarillo, y darle la salida. Se la dará en vísperas del Congreso, con el suelo mojado o las rotondas llenas de arena para provocarle la caída y tenga que que abandonar en la última etapa, casi llegando a la meta vestido de amarillo.
Y será en ese momento cuando quien está dando la salida semanal a cada corredor de fondo, dirá: han ido saliendo todos, no queda nadie, yo me quedo con el maillot amarillo.
Es una estrategia como otra cualquiera, en la que los gregarios son los primeros en salir para marcar tiempos de referencia, para señalar las trazadas, pero no al primer clasificado de la general, sino al tapado del equipo, si es que funcionan como equipo.
Sin duda, nos quedan por ver maravillas todavía, y, sin duda, la mayor de ellas será cuando en la penúltima rotonda de la última etapa, el líder provisional, Mariano, derrapará sobre una fina capa de arenas que alguien habrá vertido inopinadamente, y, cuando llegue el momento de la coronación del nuevo líder en al etapa final, con el vuelo de las gaviotas (aves de rapiña, no se olvide) al fondo, llegará el líder salvado, melena al viento y con el mensaje encontrado en la botella sobre el cauce seco del Turia.
Vale.
Ahora resulta que los obispos se quejan. Obispos, esos señores que viven en grandes palacios, que se revisten para sus representaciones con lujosos ropajes, altos gorros, para un ceremonial repetitivo, un ceremonial al que asisten solamente viejos, viejos de edad y viejos de mentes viejas y antiguas.
Ahora resultan que se quejan de que por culpa de algunos medios de comunicación las gentes les dan la espalda. Que miren en ellos mismos para saber por qué les dan la espalda. Que miren en sus negocios (Gescartera, la COPE, recalificaciones de terrenos, herencias donadas que se esfuman…). Que miren en las antiguallas de sus mensajes. Que miren en los latinajos resucitados para esconder la hipocresía y la mentira en la que viven.
Ahora resulta que se quejan de que haya medios de comunicación que fomenten que en la declaración de la renta se ponga la cruz en la casilla de fines sociales y no se ponga la cruz para quienes han hecho de ella un símbolo: el de marcar a los que no son de los suyos.
Ahora resulta que los obispos se quejan de que en España no haya libertad religiosa. ¿Más quieren? Si están presentes en todas partes, incluso donde no deberían. ¿Qué pintan los crucifijos de la marca INRI en despachos y edificios públicos? ¿Qué pintan impartiendo catequesis en las escuela? ¿Qué más libertad quieren si viven a costa de los demás?
Ahora resulta que los obispos se quejan y dicen que no quieren privilegios. ¡Qué modestos! Privilegio es cortar las calles para que salgan a hacer manifestaciones de fuerza como los regímenes dictatoriales sacan los misiles en los desfiles del culto al líder. Privilegio es asistir a sus ritos con iconos sin valor ninguno, o, mejor dicho, con el valor que ellos, los obispos, han hecho creer a gentes no avisadas, a gentes sin capacidad crítica.
¿De qué carajo se quejan los obispos? Que se ganen la vida trabajando y ya sabrán qué los privilegios no existen, que solamente existen los derechos ganados a pulso con el trabajo y la lucha por la libertad. Y estos obispos son hijos putativos de los que llevaron al dictador bajo palio y bendijeron los aviones y sus bombas, y bendijeron a los piquetes de quienes fusilaban a los que no pensaban como ellos.
Lo que fue el trío ZAR, se ha convertido en el nombre de un programa de cotilleos: AR. Y todo porque la Z, de Zaplana, ha tomado el camino de los negocios privados con ascendencia pública. Zaplana se marcha a ganar mucho dinero sin dar golpe, a hacerse rico como decía en las grabaciones intervenidas por la policía en el «caso Palop«. Es de esperar que ahora su nueva empresa le dé de alta en la Seguridad Social, ya que como es sabido, hasta que no fue político con cargo nunca estuvo afiliado a la S.S., nunca había cotizado.
Acebes, el opusdeista que facilitó negocios a una universidad privada, católica por supuesto, que mintió como un descosido tras los atentados del 11-M, que no dudó en desprestigiar a la policía que había estado a sus órdenes con tal de mantener la teoría de la conspiración, que hizo de la insidia su segundo alimento diario (el primero es la confesión de los pecados, como todo buen opusdeista), sin importarle cuestionar las instituciones del Estado, ese Acebes hipócrita y mentiroso, continúa y espera su oportunidad, pero no la de aspirar a cargos en el PP, que está descontado que no los tendrá, sino a un sillón en una gran empesa, donde recoger frutos económicos de su «trabajo» político. Un vaticinio: se le espera en Caja Madrid.
Y Trillo, qué decir de él. Se reúne el grupo popular en el Congreso el mismo día en que la Audiencia fuerza al juez Grande Marlaska a reabrir el caso del Yak-42, y el ministro del valiente asalto al corral de cabras de Perejil, pide ayuda, árnica, a los suyos porque se le avecinan duros días. Más duros debieron ser ya si la justicia le hubiera procesado, si no hubiera tenido la suerte de que los mandos militares en los que se escudó, como un cobarde, no le hubieran servido conscientemente de parapeto.
El ministro Cobarde ahora pide socorro político, pero hay que recordarle, una y otra vez, el caso del Yak-42, primero por consentir el vuelo, y segundo, por ordenar la repatriación inmediata de los restos de los soldados y su incineración ilegal, por no practicar las identificaciones necesarias. Eso es responsabilidad política de Trillo, y si en España se hubiera llevado a cabo la misma reforma de la Justicia que se hizo con los Ejércitos, lo más probable es que el ministro Cobarde hoy estaría, cuando menos, fuera de la política, y, con muchas posibilidades de haber tenido que pisar los umbrales de la cárcel.
Vale.
En estos momentos en que en la Asamblea de Extremadura ha comenzado la andadura del nuevo Estatuto de Autonomía, y cuando ha de revisarse el modelo de financiación autonómica, la transformación de elementos naturales para la producción de energía eléctrica cobra especial importancia.
Del mismo modo que la comunidad (entendida como conjunto de ciudadanos) participa de las plusvalías generadas por la transformación urbanística del suelo, también ha de participar en las plusvalías que se generan con la producción de energía eléctrica.
En el más puro derecho administrativo, corresponde a quienes, en el reparto competencial del título VIII de la Constitución española ostentan el ejercicio del gobierno, regular los derechos y deberes de carácter económico y fiscal, sin perjuicio, obviamente, de los derechos y deberes igualmente regulados en la CE y que corresponden a otras instancias de la estructura del Estado.
La Comunidad Autónoma de Extremadura ha presentado recursos de inconstitucionalidad contra los Estatutos de Autonomía de Andalucía y Castilla y León, que se atribuyen la competencia sobre las cuencas de los ríos Guadalquivir y Duero, respectivamente. Estos recursos se presentan porque en opinión del gobierno autonómico extremeño, corresponden al Estado las competencias en materia de cuencas hidrográficas.
En realidad, corresponde al Estado la regulación y el mantenimiento de la integridad de las cuencas, pero no es menos cierto que las Comunidades Autónomas son, también, Estado.
Con esta realidad de los repartos competenciales, lo que está claro es que la transformación de elementos naturales en energía eléctrica plantea una doble interpretación de cómo han de establecerse los beneficios económicos que esa transformación engrosan las cuentas anuales de las empresas del sector.
La ejecución de las centrales hidroeléctricas existentes (entre ellas, Alcánta, Torrejón, etc.) fueron concesiones con una duración determinada, con unas condiciones determinadas, pero que adolecen de un elemento que no existía en el momento en que se produjeron: que las competencias estatales han variado, se han transformado.
En la práctica, actualmente la instalación de parques eólicos para la transformación del viento en energía, o las instalaciones fotovoltaicas, para el aprovechamiento solar, son competencia autonómica.
Se producen, por tanto, diversas cuestiones que tienen su raíz en el derecho constitucional y en el administrativo, pero que, al final, no resuelve cómo la comunidad puede participar de las plusvalías generadas.
Se ha planteado por el portavoz de la ejecutiva regional del PSOE, Francisco Fuentes, que, en este debate competencial, mezclado con el debate necesario para un nuevo modelo de financiación autonómica, las empresas que obtienen la energía eléctrica en Extremadura y la comercializan en todo el territorio estatal, o, incluso, la exportan, deberían tener su sede fiscal en la región.
Esta fórmula puede atentar contra la libertad de empresa, y propiciar un enfrentamiento entre autonomías, incluso entre comunidades autónomas con distinto régimen fiscal.
Por ello, se plantearía, como he señalado con anterioridad, una participación de la Comunidad Autónoma en las plusvalías generadas mediante dos posibles fórmulas, con alguna dificultad de encaje administrativo, pero que entran dentro de las cuestiones a incorporar, si resultaran adecuadas a los intereses regionales, en el nuevo Estatuto.
Una propuesta sería la consecución de un sistema tarifario que se aplicara a los ciudadanos extremeños y a las empresas radicadas en la Comunidad Autónoma para sus centros de trabajo o producción en su territorio. Ello beneficiaría directamente a todos y cada uno de los ciudadanos o a las empresas, con un componente de discriminación respecto a otras Comunidades que sería objetable desde el punto de vista de la igualdad. Esta objeción, de indudable calado, podría resolverse mediante su adecuada justificación en el concepto general de la discriminación positiva.
Otra propuesta, directamente relacionada con la materia del suelo, estaría en que la utilización de elementos naturales (agua, sol, viento) está en permanente estado de producción, generando, de modo continuo, energía eléctrica sin que de esa producción la Comunidad Autónoma obtenga más beneficios que los derivados de una fiscalidad que no es suficiente para una compensación adecuada.
En este sentido, habrá que establecer datos oficiales y fiables de la producción eléctrica en Extremadura y el consumo, tanto domiciliario como empresarial, y determinar, así, el diferencial de energía que se obtiene en la región y se comercializa en el exterior. Sobre este diferencial, la Comunidad Autónoma, en su nuevo Estatuto determinará el porcentaje de producción que la empresas, siguiendo el símil con las cesiones obligatorias con motivo de la innovación urbanística de los planes generales, deberán entregar a la Comunidad para su incorporación a la gestión de la misma como compensación al uso de elementos naturales en territorio de la Comunidad. El porcentaje citado, traducido a medida de energía eléctrica, nunca podrá ser superior a la energía consumida en la propia comunidad, tanto en domicilios como en empresas.
El porcentaje así obtenido será comercializado por la Comunidad Autónoma mediante la creación de una empresa pública, garantizando, por tanto a las actuales empresas la comercialización de su producción en la propia región y que la aportación se realizará sobre el excedente, no siendo, por tanto, necesario coartar la libertad de empresa y forzar su radicación en la propia comunidad.
La necesidad de agua potable para los ciudadanos de Barcelona ha llevado al Gobierno a plantear una actuación de emergencia que consiste en prolongar la captación de aguas para regadíos del Ebro en la provincia de Tarragona para llevarla a la capital catalana.
Este hecho ha desatado las insaciables ansias demagógicas de los dirigentes de la derecha en las comunidades de Valencia y Murcia. Y son ansias demagógicas porque, entre otras cuestiones, desconocen la historia, porque les interesa desconocerla, les conviene ocultarlas.
En primer lugar, al día de la fecha no existen problemas de abastecimiento para consumo humano en ningun de las provincias de Valencia ni en Murcia. Por tanto, no necesitan el agua para beber.
En segundo lugar, pretenden pepeturar el negocio agro-turístico, y es sencillamente canallesco que se pretenda llevar agua, por ejemplo, a las macrourbanizaciones de Polaris World cuando sus directivos están siendo investigados y en algún caso imputados por corrupción urbanística.
Pero lo más grave de todo es que esas zonas están chupando el agua del Tajo por una decisión adoptada en la dictadura para el mejor negocio de los grandes propiestarios de explotaciones hortofrutícolas.
Cuando la dictadura del General Bajito decidió el trasvase, los padres de los actuales gobernantes autonómicos aplaudieron con las orjas, y las compensaciones que se prometieron para las provincias de la cuenca del Tajo nunca se cumplieron. Y además, mandaron, en un alarde de finessa a un militar fascista de Gobernador Civil a la provincia de Cáceres.
Las compensaciones nunca se cumplieron, y ahora, los valencianos y murcianos, cuando ya saben que del Tajo no pueden sacar más, piden, reclaman, exigen, el agua del Ebro.
Eso sí, para los campos de golf de Fabra, o para los pelotazos urbanísticos de alcaldes del PP, o para derrochar agua a mansalva en casa Rita.
Insaciables: los hijos de los franquistas de Valencia son ahora los peperos que quieren más y más agua.



