El dúo Amaral ha sido elegido por la Exposición del 2008, la Expo del Agua, que este año de sequía se presena como un contraentido. Un tiempo en el que las aguas huyen despavoridas de las nubes, desaparecen y los grifos se cierran con válvulas de telarañas.
Amaral canta para que llegue la tormenta, en una versión magnífica de la canción de Bob Dylan, se anima a predecir que llegará la tormenta.

Y llegará, llegará, llegará, llegará la tormenta
Que anuncia el cielo

Amaral vaticina, si duda, que volverán las lluvias, precedidas de los ruidos y luces de la tormenta, para que volvamos a salir a la calle y que nuestras cabezas se mojen de esperanza, porque volveremos a ver los hilos de agua aumentar sobre regatos, avanzar su anchura en los riachuelos, formar afluentes que pasen alegres bajo los puentes, hasta llegar a los rios y limpiar los grifos para dar de beber a los sedientos.

Y mi voz se refleje desde ésta montaña
Aunque tenga que andar encima de las aguas
Hasta que ésta llamada sea escuchada

Amaral ejerce de profeta, de profeta de la tormenta y anuncia las futuras lluvias. Y el círculo mágico se cierra.
Ello nos trae recuerdos a los cacereños, cuando un personaje entrañable y querido, El Nano, recorría las calles, con su cartelón de estampas colocadas al azar, cantando letanías irreconocibles, parándose en las esquinas y bajo los balcones. Luego, al día siguiente, llovía.
El círculo que inició El Nano en Cáceres, se cierra ahora, cuando la sequía es preocupante y Amaral canta anunciando que, sin duda, llegará la tormenta.
Un pequeño dato: El Nano en realidad se llama Mariano Amaral.

El lmentable y poco edificante espectáculo dado por José Antonio Monago, renunciando a ser senador en representación de la Comunidad Autónoma de Extremadura tan solo veinticuatro horas después de que la Asamblea, en sesión plenaria, aceptara la propuesta de su partido y la ratificara por asentimiento, demuestra muchas cosas.
En primer lugar, demuestra que el sr. Monago esun irresponsable, no sólo por aceptar la propuesta de su grupo, sino por permitir que se llevara a la Asamblea, órgano máximo de representación política de los ciudadanos extremeños, y retractándose de todo ello en un tiempo record. ¿No reflexionó adecuadamente cuando fue propuesto? Esta actuación política merecería el reproche de los ciudadanos extremeños, y merecería que sus votantes le hicieran saber que su comportamiento no le permitirá ni presentarse en el futuro a nuevos procesos electorales y debería hacer entrega de su acta de diputado regional y de su escaño de concejal del ayuntamiento de Badajoz.
En segundo lugar, demuestra que la derrota electoral de 2007 en las autonómicas y locales debió producir una profunda reflexión política en el PP (¿cómo se puede pedir a un partido que reflexione si uno de sus más altos dirigentes es Monago?) y evitarnos el bochorno que la posterior derrota en las Generales de 2008 ha desencadenado. Y no ha hecho más que empezar.
En tercer lugar, ¿qué se puede esperar de un partido cuyo máximo ‘responsable’ huye, deserta, se acobarda, como ha hecho Floriano?
En cuarto lugar, el daño que el PP está ocasionando a las instituciones con sus navajeos, irresponsabilidades, traiciones y deserciones no puede ser mayor: el espectáculo Monago coincide con la primera reunión de la Comisión que tiene que estudiar el nuevo Estatuto de la Comunidad Autónoma.
Hay que exigir de una vez por todas al PP que deje de hacer daño a los extremeños, que amortice a los irresponsables como Monago y a los desertores como Floriano y permita que la derecha sociológica pueda tener unos representantes dignos, que quieran a su tierra.
Las monadas y monerís, que las hagan en la plaza mayor del pueblo de 9 a 10 los sábados.

¿Qué pasaría si cada vez que las Cortes Generales aprueben una ley, cualquier ley, fuera smetida a referéndum entre todos los ciudadanos o entre los colectivos directamente afectados? ¿Cuál sería, entonces, el mandato que los ciudadanos otorgamos a los diputados y senadores cuando los elegimos en el uso del derecho al voto universal, libre, directo y secreto?
Estas cuestiones vienen hoy a mi reflexión cuando leo y oigo que los sindicatos han llegado a un acuerdo con el gobierno en la huelga de los funcionarios de Justicia de las CC.AA. que no tienen transferidas las competencias, pero que deberá ser sometido a referéndum entre los trabajadores. ¿No ha habido elecciones sindicales en las CC.AA. sin transferencias en Justicia? ¿Qué clase de elecciones en las que los electos carecen de mandato para negociar en nombre de sus electores? ¿Hasta dónde les llega el mandato, para negociar el color de los bolígrafos o de las sillas de oficina?
Es lamentable que las centrales sindicales mayoritarias, las que se reclaman sindicatos de clase, se presten a un juego en el que carecen de capacidad de negociación y acuerdo y su papel se reduce al de mensajeros, simples mensajeros. ¿Qué hacía, entonces, Fidalgo en la manifestación de los funcionarios de Justicia?
La huelga debería servir para poner de manifiesto el triste papel sindical, el reducido cometido sindical, que devalúa el concepto mismo de sindicato, sobre todo de los sindicatos de clase. Y también para que, de una vez por todas, se asuma el reto de modernizar de una puñetera vez a la Administración Pública. Porque, ¿cómo es posible que una de las cuestiones que se plantea por el Goberno para asumir, al menos en parte, las reivindicaciones de los huelguistas es la de mejorar la actividad propia de los funcionarios? ¿Es que ahora no cumplen con sus obligaciones o con sus funciones?
De una vez por todas, por encima del Estatuto del Empleado Público (¡qué cosas!) y por encima del lamentable papel sindical en esta huelga, la única opción posible de mejora de la Administración de Justicia, y, en la práctica, de toda la Administración Pública, es la supresión del derecho vitalicio de los funcionarios públicos, que deberán someterse cada cierto período de tiempo, cinco o seis años, por ejemplo, a pruebas de evaluación de conocimientos y actualización propios de las funciones que desempeñen, y en caso de no superarlas, causar baja en la Administración.
Y quien tenga una oferta mejor, que la explique, que la explique. Pero los sindicatos no, por favor.

Ha comenzado la cuenta atrás para que Extremadura cuente con un nuevo Estatuto de Autonomía, un nuevo Estatuto que supere las carencias del actual y que anticipe las nuevas pespectivas que nacen de la imparable progresión tecnológica y de un mundo cada vez más global.
A diferencia de otros Estatutos aprobados en la anterior legislatura, el de Extremadura va a contar y debe contar con dos valores añadidos: la experiencia de otras comunidades para no cometer errores y que se va a estudiar y aprobar en una situación económica inestable.
De la primera, aprender de los errores, lo que en la sociedad del conocimiento se llaman lecciones aprendidas, debe ser un instrumento de trabajo, una referencia constante que nos permita incorporar a nuestra norma básca lo que de bueno han hecho los demás si es compatible con nuestros intereses y desechar aquello que no sea adecuado para nuestro futuro.
De la segunda, la situación económica, está claro que la coyuntura actual de crisis en algunos sectores (financiero, inmboliario) nos debe permitir tener en cuenta en el futuro Estatuto que hay que estar preparados para los tiempos de bonanza económica, en los que el mercado funciona «solo», y para los tiempos de crisis, en los que el mercado necesita de «papá Estado»
La mayoría social extremeña, reflejada en los procesos electorales, es socialdemócrata, o, cuando menos, entiende mejor las políticas socialdemócratas que las liberales. Y en este contexto estará bien vista la existencia de un sistema político extremeño fuerte, capaz de reclamar del mercado, en los tiempos de bonanza económica, un mejor reparto de los beneficios, y de ayudar al mercado cuando la economía no vaya bien.
Es curioso, muy curioso, que los empresarios atribuyen al Estado (entenido en todas sus competencias: estatal, autonómico, local) demasiad intervencionismo cuando la economía funciona «sola», pero esos mismos empresarios son los primeros en reclamar la intervención estatal cuando su sector concreto no está boyante.
Por ello, una de las primeras acciones económicas que ha de incluir el nuevo Estatuto es la de garantizar en todo lo posible el mejor mecanismo de obtención de recursos. Entre ellos, debe incluir la determinación expresa de que la energía que se produce en Extremadura ha de revertir en sus beneficios económicos en esta tierra. Seguramente, si esta propuesta se incorporara al Estatuto, los «nacionalistas» que tienen en sus territorios las centrales de empresas del sector enegético se llamarán a rebato y se retratarán. Porque no nos hemos de referir solo a la energía nuclear de la central de Almaraz, sino, también a la producción de energía eléctica hidráulica o a las energías alternativas. Con los beneficios económicos que producen estas explotaciones energéticas, Extremadura podrá contar con una capacidad económica adicional a los sistemas de reparto de la economía nacional de primer orden.

La historia y la economía se estudian en modos sincrónico y diacrónico. Pero, para algunos que en su día fueron marxistas, la historia y la economía no existen en el tiempo. Sólo en el espacio. En el espacio en el que sus intereses políticos están en juego, y en el tiempo en el que ellos inauguran la historia que se es estudiará en el futuro.
Algo de esto es lo que sucede con la necesidad que tienen algunos de que se publiquen las balanzas fiscales de las Comunidades Autonomas: quieren demostrar que en el espacio en el que ellos tienen intereses políticos se generan más recursos fiscales y esto sucede en el tiempo en que ellos ostentan (¿detentan? no es lo mismo) el poder político.
Esto no es grave que se diga en sujetos como Pizarro, que es liberal en lo económico y ultraderechista en lo político. Es grave que lo digan políticos dizque socialistas o socialdemócratas. Es grave que lo digan quienes deben su poder político a los individuos que generan los recursos fiscales que quieren publicar.
Quieren demostrar que contribuyen más que otros espacios, quieren demostrar que las Comunidades Autónomas que les dan de comer dan de comer también a otras que no generan recursos suficientes… ni para existir.
¡Basta ya! Basta ya de parecer políticamente correctos. Recuperemos el estudio de la historia y la economía diacrónicamente y saquemos las balanzas demográficas.
Saquemos la balanza demográfica que demuestre (ya existen estudios, no hace falta gastar un euro en nuevos análisis) lo que está en las estadísticas del INE: que el dictador Franco ordenó redactar a los tecnócratas de régimen el Plan de Estabilización de 1959 para justificar un GENOCIDIO DEMOGRÁFICO.
Y recordemos a los socialistas catalanes que deben sus votos a los extremeños, entre otros, que fueron deportados desde su tierra a trabajar en Cataluña por orden, estricta orden, del general Franco.
Y recordemos a los socialistas catalanes que hoy generan más recursos fiscales gracias a la dictadura de Franco, que llevó a cabo el genocidio demográfico que llevó a Cataluña la mano de obra que no querían que trabajara en Extremadura, que tenía que seguir siendo la finca, el cortijo de los grandes terratenientes que SUFRAGARON el golpe de estado de Franco, su guerra civil y que lo mantuvieron en el poder.
¡Basta ya de hipocresías! Que sea hipócrita la derecha, es su obligación que ya les perdonará el pecado el confesor de cabecera. Pero que quienes se reclaman socialistas recurran al olvido por un puñado de euros… no tiene nombre.

Tenía ganas de comentar el asunto de la independencia de Kosovo, pero no encontraba cómo encajar el asunto. Hoy, sin embargo, una noticia, afortunadamente no tan grave como en un principio pareción, me ha devuelto el tema a primera línea: Herido leve un guardia civil por una granada en Kosovo.
España no ha reconocido la independencia unilateral de Kosovo, por varias razones debidamente explicadas por el Gobierno, y con un claro desmarque de otros países de la Unión Europea. Sin embargo, no ha merecido importancia para determinados medios de comunicación la posición de nuestro Gobierno, coherente con el derecho internacional, y no mediatizada por coyunturas políticas que algunos estados europeos no encuentran modo de explicar a sus ciudadanos.
España sigue manteniendo sus compromisos internacionales con la presencia de unidades militares (incluidos guardias civiles) comprometidas antes de la independencia unilateral.
Sin embargo, el que determinados medios de comunicación le hayan dedicado poco espacio, o que el principal partido de la oposición no haya demostrado más que un leve respeto por la decisión del Gobierno, tiene una explicación. La independencia de Kosovo ha sido auspiciada por la administración americana, por el presidente Bush. Una independencia unilateral a la que se refirió el presidente ruso, Vladimir Putin, como un grave precedente para países europeos con problemas nacionalistas, entre ellos España. En un primer momento, hubo trazas en algunos partidos independentistas españoles para tomar el ejemplo de Kosovo. Afortunadamente, cayeron en la cuenta de que no era un ejemplo a seguir.
Y a todo esto, y es lo más grave que ha sucedido en nuestro país por las posibles consecuencias de un efecto mimético, el anterior presidente del Gobierno, profesor invitado (¿o ya no?) de la universidad de Geooooorgetown, no ha dicho nada sobre el asunto.
El silencio de Aznar, que en cualquier otro tema habría sacado a relucir su docencia en Geoooorgetown y su ascendiente político con el presidente Bush, es demostrativo de que en asuntos de gravedad para el Estado, la derecha española carece de capacidad de gestión, de capacidad política para tomar decisiones autónomas.
La independencia de Kosovo no ha sido reconocida por el Gobierno de España, y ello demuestra que nuestro país sigue teniendo capacidad de criterio propio internacional, sobre todo, teniendo en cuenta que cada vez más se producirán altercados (por ejemplo, Mitrovicka) y se verán graves consecuencias de lo que es un error, uno más de la administración Bush, en política internacional.
Al tiempo.

Analizan los dirigentes del PP y los medios afines, los resultados electorales del 9-M en el sentido de que el PSOE ha obtenido sus votos en caladeros de la izquierda radical, aprovechando los malos resultados de Esquerra Republicana e Izquierda Unida. También consideran que los socialistas han obtenido buenos resultados a costa de los nacionalismos, singularmente en el País Vasco, donde el PSOE ha ganado con claridad y el PNV ha perdido 120.000 votos.
Este análisis no está dirigido a conseguir una explicación sobre por qué el Partido Popular no ha ganado las elecciones, sino a señalar la radicalización socialista.
Sin embargo, el aumento de votos socialista, aún a costa de partidos situados a la izquierda, no está tanto en radicalizaciones nacionalistas o de derivas en la línea de romper España, sino claramente en las políticas sociales, que han supuesto la puesta en marcha de acciones claramente de izquierdas: Ley de Igualdad, Ley de Dependencia, matrimonios entre personas del mismo sexo, incrementos del salario mínimo y de las pensiones…
No analizan, porque no les interesa, ni los dirigentes del PP ni sus medios afines, que a la derecha de ellos no existe ningún partido al que arañar votos, que ellos son la extrema derecha o que, si se quiere, recogen el voto de la extrema derecha. Para ello, para recoger este voto, el PP ha contado con la ayuda inestimable de los obispos, de sus medios, y de la puesta en escena de políticos claramente de extrema derecha: Acebes, Cañete, Zaplana, Aznar, Ana Botella…
Por ello, cuando se analizan los resultados electorales y solamente se ve que el contrario ha aumentado en votos y en escaños sobre la base de políticas sociales, o, directamente, sobre la base de la acción política, deberían los dirigentes del PP guardarse mucho de calificar de radicalización a los socialistas, cuando ellos llevan toda la vida democrática de nuestro país ampliando su granero de votos sobre la extrema derecha o sobre políticas insolidarias, egoístas, como las desarrolladas en Madrid por Esperanza Aguirre o en Valencia y Murcia con la promesa del trasvase del Ebro, que nunca se hará.
Si el PP se atreve a calificar de radicalización el voto socialista, es lamentable que asiente su voto en la insolidaridad social que sustenta la política del PP en Madrid. Solamente un detalle: los mismos éxitos que está teniendo Espe fueron los que sustentaron los éxitos de la Tachtcher, y la dama de hierro dejó a la Gran Bretaña como un erial. La dama del golf lleva el mismo camino, con la particularidad de que en España, afortunadamente, hay muchos territorios que están sabiendo salvaguardar la solidaridad.

Decíamos ayer, equivocados, «adiós, Mariano, adiós». Equivocados: Mariano se queda, y se quiere quedar para los próximos cuatro años. Dos reflexiones: primera, bien por Mariano, porque aguanta aunque haya perdido (no como Saponi, por ejemplo, que dijo que él iba en las listas para ser alcalde, y que si no era alcalde, se marchaba), y enhorabuena para el PSOE.
Pero dijo Mariano (don Mariano, como le llaman sus incondicionales en los foros de extrema derecha) que lo mismo que se presentaba él para presidir el PP, podía presentarse cualquiera de los militantes.
Yo, desde aquí, postulo para que Florianito chico, el Desertor de Extremadura, conquiste la planta noble de Génova, para que Carlos Floriano forme un equipo para presentarse como alternativa. Florianito, hijo, ¿tú quieres ser presidente nazional del PP? Pues preséntate. El NO ya lo tienes, como tienes el NO de los extremenos en las municipales y autonómicas y como tienes el NO de los cacereños en las últimas elecciones generales. Pero, ¿y si no se presenta nadie más y don Mariano se retira al final? Ten en cuenta, Floriano, que don Mariano dijo que podía presentarse cualquiera de los setecientos o mil militantes, y tú, Carlitos, estás en ese montón tan enorme.
¿Quién te dice, Carlitos Floriano, que en los navajeos, traiciones, vilezas y demás vicisitudes precongresuales no van cayendo uno a uno los setecientos o mil militantes del PP? Hazme caso, Carlos Floriano, presenta tu candidatura y retirate, enclaustrate en una finca de Extremadura, seguro que alguien te presta alguna, en Alcántara, en Mata de Alcántara o en algún Trasquilón cualquiera. Seguro que escondido, enclaustrado, encerrado y aislado del mundo, te convertirás en inmune a las luchas intestinas y puede que al final, cuando llegue el congreso del PP aparezcas tú solo, con tu solo equipo y seas Presidente nazional del PP.
Ah, y encerrado, enclaustrado, no te preocupes, nadie te encontrará: nadie te echará de menos en tu Partido.

A la hora que escribo esta entrada, está prevista la reunión de la comisión ejecutiva del partido popular en Madrid, que decidirá que Rajoy siga siendo presidente del partido hasta que el que gane el juego de la silla le dé la patada en el culo, mejor, que le recuerde la patada en el culo que le han dado los españoles.
Mientras tanto, seguirán los peperos aumentando sus índices de azúcar consumiendo la derrota dulce ante las cámaras y alcachofas, y alentando a sus correligionarios a que sigan manifestando en los foros de los medios de comunicación las bondades de la losantina, droga dura donde las haya.
Hoy, Mariano, ha sido colocado por los suyos (Pedrojotas Brothers) en el centro del cuadrilátero y será el muñeco del pim pam pum, al que, sin respeto, golpearán mientras juegan a la bonito juego de la silla.
Los mismos que le alentaron a ser duro (los que le llaman Maricomplejines) y le inculcaron los concetos (gracias, Pepiño) de «Zapatero rompe España», «Zapatero ha traicionado a las víctimas» y otros similares, son los primeros que han empezado la santa y católica misión: hostias a Mariano a discreción.
Adios, Marino, adiós, que te vaya bien, y que de estas elecciones formes un trío de perdedores con Gaspi y José Luis, y que pronto tengáis algura de miras y acojáis a Juanjo, para formar el cuarteto perfecto.

Ha pasado el 9-M y el PP ha perdido las elecciones. A ver si hay suerte y saca algunas lecciones, y las aprueba para afrontar mejor la tercera convocatoria. Pero hay una cuestión urgente en el partido de la derecha y derecha extrema: necesitan nombrar presidente a un pedagogo.
Mucha pedagogía necesitan impartir a sus seguidores, para desintoxicación de sus seguidores. A lo mejor, ciertamente, lo que necesitan no es un pedagogo ahora, sino un especialista en desintoxicación. Quizás, después, un pedagogo para reeducar democráticamente a sus seguidores.
Y me refiero a sus seguidores porque los actuales dirigentes (Acebes, Zaplana, Cañete, Espe y alguno más) son casos perdidos, desahuciados por la ciencia democrática que no tiene métodos curativos para tanto daño de ingesta masiva de losantina mal cortada, de pedrojotina inyectada en vena o fumada sin ton ni son, de roucocina que les ha destrozado las fosas nasales y les ha destruido los abismos cerebrales (aunque, en algún caso, tenían formado el cerebro por neuronas viudas).
Mucha desintoxicación necesitan los seguidores de Aznar (Mariano ya no cuenta, está amortizado) después de haber sido envenenados de drogas duras, muy duras, que han causado graves daños en nuestro sistema democrático.