Archivos para Cáceres 2016

Siempre he pensado en la apuesta por participar en el reto de la Ciudad Europea de la Cultura 2016 era una excusa para desarrollar políticas y proyectos cuyos resultados se verán en el futuro, que van más allá de una legislatura e incluso de dos períodos de gobierno.

Cáceres 2016 era una excusa, y debe seguir siendo, con el nombre que quiera ponerse.

Quiero recordar que la Expo de Sevilla fue la excusa perfecta para la realización de grandes proyectos que permitieron que 1992 fuera no una meta, sino un punto de partida. Baste de ejemplo el AVE entre Madrid y Sevilla, que ha servido para demostrar la apuesta por un ferrocarril rápido, moderno y eficaz que tendrá pervivencia por largo tiempo. Hoy, esa línea de alta velocidad es el ejemplo que los responsables de infraestructuras ferroviarias en EEUU están tomando para sus proyectos.

La dificultad que el proyecto de Cáceres 2016 entraña y entraña si la decisión es sustentarlo en la cultura es, precisamente, la cultura. El concepto cultura choca frontalmente con la economía y con la tradición. Choca con una economía local y regional cegata y con una tradición amparada en el inmovilismo cultural e ideológico.

La derecha cavernícola de la ciudad partió de una idea sin proyecto. El impulso dado desde la comunidad autónoma y la cooperación de las fuerzas progresistas (en Cáceres declararse progresista es pecado para la carcundia beata) permitió que la idea se convirtiera en proyecto. De haber seguido adelante, las risas con las que una concejala del Partido Popular acogió, en el propio lugar donde se hizo público el fallo, se habrían asumido también por la oposición.

Ahora, la derecha que puso en marcha solamente la idea sin proyecto no quiere saber nada. ¡De buena se han librado! Seguir apoyando conceptos como cultura y ver a la izquierda Habana Espacio y a la derecha el Centro Helga de Alvear cuando se dirigen a sus rezos es una contradicción que no podían soportar por más tiempo.

El futuro del Consorcio Cáceres 2016, con la marca que sea, no es posible si el motor es la cultura, porque la ciudad carece de ella y no quiere “cultivarla”. La cultura no vende, porque no genera plusvalías inmediatas. Por eso, quienes desde el criterio, desacertado, de que para ellos cultura es sinónimo de tradición, y de ahí no salen, solamente quieren que las inversiones vinculadas al proyecto 2016 se mantengan.

Quieren solamente el dinero, la cultura les importa un pepino.

Vale.

Copa Davis

cercadelasretamas —  noviembre 23, 2008 — Deja un comentario

Hace casi un año, a mediados de diciembre de 2007, se celebró en Cáceres el Masters nacional de tenis, una apuesta de la candidatura de Cáceres 2016, y en esas fechas, los “comentaristas” de los periódicos se lamentaban de la ausencia de grandes tenistas.
Para muestra de los comentarios, este, aparecido en El Periódico Extremadura el 13 de diciembre de 2007: “400.000€ para no ver ni a Nadal, ni a Moyá, ni a Ferrero, !no pasa nada!. VEREMOS A VELA, el inventor de este fiasco. Por ese dinero se fomenta el deporte base y se construyen 15 pistas de tenis, que falta hacen en CC.”
Hoy, casi un año después, aquellos tenistas que no tenían ni nombre ni calidad para algunos expertos comentaristas, han ganado la Copa Davis: Fernando Verdasco ganó el campeonato de España, y pudimos ver a Ferrer, a Feliciano López…
Sin Nadal, sin Ferrero, sin Moyá, han ganado la Davis. Los que tuvimos ocasión de verlos en directo y disfrutar con su juego, hoy hemos recordado aquellos partidos, y sobre todo hemos recordado un pequeño detalle: el segundo apellido de Verdasco es Carmona, y, como otros muchos, es hijo de emigrantes extremeños.
Vale.

En la acera de los pares de la Av. de España, a la altura del arranque de la calle de la Pulmonía, se encuentra colocada una escultura llamada El Pensador, fechada en 1980, y realizada por Gustavo Castaño Velayos, que fue profesor de dibujo del Licenciado Reunidos y de la Escuela de Maestría Industrial (hoy Instituto García Téllez). Es una escultura modesta, porque modesto era el autor, pero esa modestia no justifica en absoluto el absoluto desprecio con el que está tratada.
No es de recibo que esta escultura, más allá de su modestia o de su propio valor artístico, mayor que algunas que hay colocadas por otros puntos de la ciudad y que tuvieron un coste económico considerable, esté rodeada de contenedores de basuras, forme parte de un aparcamiento de motocicletas en el acerado, o forme juego con una cabina telefónica. O que cuando se pretende obtener testimonio gráfico de la mima, la conductora de un vehículo mal aparcado se preocupe si la imagen será de su vehículo que impide las vistas de la obra artística en vez de tener la sensibilidad de respetar ésta.
Si aspiramos de verdad a ser una Ciudad Cultural en 2016 debemos comenzar a respetar muchas cosas, como la escultura de Gustavo, de Gustavo Castaño Velayos.
Ah, por cierto, si no recuerdo mal, en el mes de septiembre pasado han aparecido en la prensa las esquelas por la muerte de artista.
Vale.