Archivos para Plazuela

El Norte de Extremadura, “periódico político, órgano del partido liberal-democrático en la provincia de Cáceres, el 2 de marzo de 1904 informaba de los asuntos tratados en el Ayuntamiento en sesión celebrada el día 29 de febrero.

Según informa el periódico, tras la aprobación del acta de la anterior sesión, se dió lectura de una instancia en que doña Matilde Martín pone en conocimiento de la Corporación que piensa cerrar la plazuela de su casa calle General Ezponda con un zócalo de mampostería y verja de hierro.

El arquitecto informa que no hay inconveniente en acceder siempre que se guarden las elementales reglas de ornato y la obra se verifique bajo dirección facultativa.

Casa de los Trucos. Cáceres

Usando de la palabra D. Emilio Herreros, manifiesta que tiene entendido que el Ayuntamiento ha ejercido en la plazuela en cuestión algún acto de dominio consentido, que ha sido compuesta y empedrada por la Corporación, y pide que antes de resolver, se aporten datos para una determinación justa.

El señor presidente manifestó que en efecto recayó sentencia en un pleito suscitado, y la Corporación acordó que se vea la precitada sentencia, dejando para la próxima sesión la resolución de esta instancia.

Solicitud de cerramiento. AHMCC

Efectivamente, la solicitud se refería al pleno dominio de la plazuela, y en la tramitación, tras la intervención del concejal Herreros, derivó en que recabara de la solicitante la presentación de certificación judicial que acreditara su propiedad. El certificado judicial, expedido por el Secretario de Sala de la Audiencia provincial, Publio Hurtado, copia literalmente el fallo de dicha Sala de 27 de noviembre de 1882, que refrendaba, a su vez, la sentencia dictada por el Juez de Primera Instancia, que declaró que la plazuela pertenecía en pleno dominio a Francisco Martín Herrero y sus hijas Matilde y Arsenia, y sus hijos Fermín y Serapio. La sentencia en primera instancia se dictó el 8 de junio de 1881.

Contra la sentencia de la Sala de la Audiencia cabía, y así figura en el documento firmado por Publio Hurtado, la presentación del correspondiente recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Incluso, parece que dicho recurso estuvo preparado por el Ayuntamiento, si bien nunca se presentó, por lo que el Alto Tribunal, aunque el procurador del municipio, el 7 de diciembre de 1882 informó a la Sala de la Audiencia de la preparación del recurso.

El Tribunal Supremo, en Auto de 26 de febrero de 1883, declaró decaído el derecho de la Corporación municipal, al no haberse formalizado la presentación del recurso.

Encabezamiento de Certificado del Secretario de la Sala de la Audiencia provincial. AHMCC

El Ayuntamiento, no he encontrado información alguna, renunció a recurrir al Tribunal Supremo, por lo que desde que fuera dictada la primera sentencia hasta la presentación de la instancia de 29 de febrero de 1904, la plazuela en litigio parece ser que continuó sin cerramiento, sin el cerramiento que actualmente tiene.

Vale.