Alberto Feijóo se ha quedado trabajando en agosto, mientras su competidor disfruta de unas vacaciones en La Mareta. La tentación aparece cuando se presenta una posibilidad de ascender y necesita solamente el apoyo de cuatro socios. Una especie de hada madrina (en realidad, hada abuelina) le cuenta un cuento del pasado.

Esto podría ser un guión, muy poco esbozado, de lo que podría suceder en este “el final del verano”, pero ni Alberto Núñez Feijóo es Billy Wilder ni el hada madrina es Marilyn Monroe. Más bien, estaríamos en una trama policíaca muy de serie B.

Lo que si parece estar claro es que Alberto Núñez Feijóo está dispuesto a repetir y multiplicar por dos la jugada que la vieja hada madrina, la reina de la charca, llevó a cabo en junio de 2003, cuando en una votación de constitución de la Asamblea de Madrid, dos diputados electos del PSOE-M.

Desde que el Jefe del Estado le encargó formar gobierno, porque para Felipe Uve Palo, es la costumbre proponer para ese menester a cualquiera que sea gallego, que en este caso le explicó eso de que el gobierno recae en la candidatura más votada.

Desde entonces, y con las ganas que Alberto tiene de pillar las llaves de La Moncloa, por supuesto que el gallego no ha parado. No ha parado de decir dos cosas: que él es el encargado de formar gobierno y que tiene 172 votos asegurados para la investidura y que solamente le faltan 4 votos para obtener la investidura.

Cuatro votos nada más. Por eso, solamente por eso, la tentación se apodera de Feijóo y su “entorno” más próximo (Bendodo, González Pons, Cuca Gamarra y el monaguillo Borja) y repiten como un mantra eso de los cuatro votos que les faltan.

Incluso Alberto está dispuesto a reunirse, sin hemoal, con Puigdemont, el mismo que se le escapó a su partido en el maletero de un coche, el mismo que llevó a cabo dos referéndums, el que declaró una DUI de 8 segundos, a ese mismo Puigdemont lo quiere llevar a que le arriende los votos de Junts.

Incluso no tendrá inconveniente en usar un reclinatorio para rezarle, para pedirle a sant Pere Aragonés que interceda para conseguir los votos de ERC.

Aunque las plegarias de Feijó parece que están cayendo en saco roto, porque el PNV ya le ha dejado muy claro que con ellos no cuenten, que llamen a otra puerta, que esa está cerrada.

Bueno, en realidad, Feijóo tiene todas las puertas cerradas, todas, y eso que hay unas que no ha tocado aún y que dice que no tocará. Las de EH-Bildu. Claro, que ahí ya ha dicho Oskar Matute que ni se le ocurra.

¿Y qué hará Alberto para obtener los cuatro votos que le faltan? Pues hará (o intentará) hacer lo que ha hecho históricamente la derecha: comprarlos. Ya lo hizo la vieja hada madrina de la Charca de las Ranas cuando compró los dos Tamayos que le hacían falta para conseguir el gobierno de Madrid. Pero la hada madrina ya no es más que una vieja arrugada que ha perdido todos sus poderes.

Por eso, la tentación vive arriba, vive en Génova, 13, buscando viejos libros de la historia de la derecha para encontrar el conjuro que convierta cuatro votos de cuatro socialistas buenos que le apoyen. Pero, ¿habrá en el PSOE cuatro traidores como los Tamayos?

Parece que no. Y en un intento de desviar el foco de su inutilidad para que esa incompetencia de la que hace gala caiga, es su intención, sobre el Presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, no ha tenido más feliz idea que pedirle al “okupa” de La Moncloa una reunión. ¿Será para pedirle consejo? ¿Será para pedirle que les preste los cuatro votos que le hacen falta? ¿O será para que le traspase esos cuatro votos antes del cierre del mercado de fichajes?

La tentación, que vive en Génova, 13, se desvanece, hace un fundido a negro y de entre las neblinas solamente surge una imagen: Marcial Dorado.

Vale.

La celebrada sentencia del Tribunal Supremo sobre la anulación de la Modificación del Plan General Municipal de Cáceres, a la que me referí en una anterior entrada, además del principio de no regresión, cuyo análisis dejo para el futuro, contiene un elemento en el que la minera pudiera encontrar acomodo a sus intereses económicos. Me refiero a la dicotomía entre interés general – interés particular.

La STS termina señalando que la modificación de PGM pretendida es contraria a derecho porque se origina por un interés particular, previamente existente a la formulación de la MPGM. Para que una determinada industria o actividad pueda ser llevada a cabo en Suelo No Urbanizable tiene que concurrir la expresa prohibición de que dicha actividad o industria pueda ubicarse en suelo urbano o urbanizable.

Esta particularidad debería ser muy tenida en cuenta por quienes son contrarios a la implantación de una explotación minera en Suelo No Urbanizable protegido en la ciudad de Cáceres. Es decir, que los promotores de la mina de litio, especuladores privados y autoridades públicas partidarios de la misma, promoverán la MPGM (Modificación del Plan General Municipal), por cuando la actividad minera (explotación de la mina) o la transformación del mineral extraído no pueden realizarse en suelo urbano o urbanizable.

No tengo duda ninguna que la empresa minera y los políticos que, al frente de diversas administraciones públicas la apoyan más o menos abiertamente, promoverán por la vía más rápida que encuentren, esto es, saltándose los procedimientos actualmente reglados de participación pública en materia urbanística, esa MPGM.

El argumento sobre el que basarán su propuesta de MPGM o cualquier otro instrumento a utilizar será el interés general, tanto para la propia mina (explotación) como para las instalaciones auxiliares derivadas de la misma.

Actualmente, la definición de los terrenos sobre los que se quiere implantar a toda costa la mina y su área de usos auxiliares, es Suelo No Urbanizable con diferentes grados en lo que se refiere a su estado actual: Masa Forestal, por ejemplo.

En cuanto al recurso al denominado interés general para justificar la MPGM, no tendría valor en este caso, puesto que, incluso con la aprobación de la Modificación, sería impensable que por la avaricia de los especuladores de la mina, y la codicia de los cargos públicos que eventualmente la aprobaran, se pudiera justificar la explotación de una mina tan cerca del casco urbano de la ciudad.

Los promotores de la mina, un grupo de especuladores australianos, han trasladado a los documentos que presentan ante las administraciones, local y autonómica, una falsedad objetiva: que la mina está a “unos 3 km del casco urbano” de Cáceres. Objetivamente, la mina propiamente dicha está a poco más de 1 km. Otra cosa es que los elementos auxiliares para el tratamiento del mineral extraído estén a otras distancias.

Objetivamente, la mina estaría situada a poco más de 1 km de distancia, y, objetivamente, no puede explotarse porque en la normativa que es de aplicación, desde el RAMINP (Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas) que establecía las distancias mínimas a las que podrían ubicarse algunas industrias. Las distancias, singularmente la de 2.000 metros que se aplicaría a una mina, se ha mantenido en la legislación posterior en materia medioambiental.

Sin duda, podemos afirmar que la autorización de una mina, y en el caso de la que se quiere establecer en Cáceres en concreto, que las autoridades administrativas o políticas que acordaren esa ubicación, por debajo de los 2.000 metros de distancia al casco urbano estarían cometiendo un delito de prevaricación.

Por otra parte, dados los esfuerzos económicos que los promotores de la mina y sus empleados en Cáceres están asumiendo, con una potente campaña en medios de comunicación, a los que podemos decir que han comprado o al menos “orientado” en sus “informaciones”, dejan claramente un retrato de que están dispuestos a cualquier cosa (bordeando la ley si les hace falta) con tal de salirse con la suya.

Incurrir en un error voluntario, cuya finalidad es desviar la atención sobre la realidad, debería haber supuesto, de modo inmediato, que sus documentos, en los que falsean la realidad, la devolución de los mismos hasta que estuvieran corregidas las falsedades, lo mismo que debieron hacer con el documento “inicial” presentado para obtener la declaración de alcance previa a la evaluación de impacto ambiental, que fue presentado sin la firma de los técnicos redactores.

En cuanto a la posibilidad de calificar de interés general la mina, a situar en terrenos no aptos, al menos por distancia al casco urbano, además de la calificación de los terrenos, solamente nos alcanza a recurrir al mantra de que el litio es una materia crítica para la Unión Europea. La salud de 100.000 ciudadanos europeos también es materia crítica, con la particularidad de que a los mismos responsables administrativos y políticos que estarían dispuestos a prevaricar por autorizar la mina, les compete el mantenimiento de la salud pública de esos 100.000 habitantes.

Sería muy conveniente que los diversos análisis realizados sobre los datos incorporados en los documentos por los especuladores australianos, referidos al uso de reactivos y otras fuentes de contaminación, por personas pertenecientes a la Plataforma Salvemos la Montaña se sistematizaran en un documento único, para ponerlo en contradicción con el presentado por la minera, y poder contrastar sus resultados.

Estoy seguro que, del mismo modo que mienten en el documento técnico sobre la distancia de la mina al casco urbano, mienten en todo lo demás. De hecho, tuve ocasión de escuchar de la propia voz del capataz y del adjunto que la mina y toda su parafernalia auxiliar tendría una tasa de contaminación CERO, algo que, a poco que uno lea cualquier papelito o documento en la red, sabe que es, en dos palabras, im-posible.

Vale.

Días atrás, la empresa minera australiana Infinity Lithium publicaba en su web un texto referido a una “operación” de arrendamiento de terrenos en los que, en principio, iría la nave de beneficio de la explotación de la mina de litio de Valdeflores. La información referida se acompaña de una imagen de los terrenos arrendados.

Imagen .jpg divulgada por Infinity Lithium.

La información, claramente destinada a su consumo en la bolsa de Sidney, hacía referencia a que hasta tanto no estuvieran todos los permisos en regla, no sería efectivo el arrendamiento. Los terrenos están situados al sitio conocido como Guijarro, que es la ubicación que más le gusta a la minera para la nave de beneficio, y que según la empresa, es la que más puede gustar a la administración.

He dejado correr unos días, para ver la evolución de la noticia a través de los periódicos y en las redes sociales. En El Periódico Extremadura, el periodista José Luis Bermejo señalaba que los terrenos objeto del arrendamiento deberían ser objeto de modificación en el planeamiento urbanístico, porque actualmente no pueden establecerse instalaciones como la pretendida en los terrenos. Y además se incluía en la información de prensa una referencia a una sentencia del Tribunal Supremo anulando una modificación del PGM de Cáceres para permitir usos industriales en terrenos de los llanos de Cáceres.

Plano de Planeamiento del PGM de Cáceres. 2010.

Con estos antecedentes, vayamos por partes, como diría Jack. La nave de beneficio. En el documento inicial presentado por los promotores para recibir una respuesta sobre las previsiones a tener en cuenta en la necesaria evaluación de impacto ambiental, la nave estaría formando parte de las 37 Has arrendadas. Una nave definida así:

Se trata de una planta de tratamiento compacta, esto significa que los procesos quedan integrados dentro del edificio principal de la instalación optimizando el espacio. También en ella se ubicarán la mayor parte de las instalaciones auxiliares por lo que se tratará de un edificio que de manera compacta combinará la actividad de procesado del mineral, así como los talleres, las oficinas, vestuarios, etc. Evitando el tránsito de maquinaria y personal fuera de la infraestructura.

Por otro lado, la planta estará dotada de un sistema de aislamiento acústico, evitando así la emisión de ruidos en el exterior del recinto.

En la página 56 del documento de referencia se señala que la nave, definida como compacta, tendrá una superficie de 100.000 m2, una superficie unas tres hectáreas mayor que la superficie que ocupa la ciudad monumental de Cáceres. Eso y que contendrá todos los procesos químicos y físicos para la obtención de litio, y todo ello, en una nave estanca con CERO emisiones. No se lo creen ni los que no firmaron el documento cuando se presentó.

Los terrenos arrendados están en SNUP-M1, Suelo No Urbanizable Protegido M-1. El Plan General Municipal Vigente impide la implantación de industrias en dicho tipo de suelo, y más aún, industrias potencialmente contaminantes. Esto es, que la minera australiana debería presentar una petición de Modificación del PGM junto, seguramente, una fuerte proposición económica (ironía fina) para que las administraciones competentes (Ayuntamiento, Junta de Extremadura) aceptaran los cambios.

Distancia a Casco Urbano de Cáceres. Ref. Google Earth. 2.100 metros.

La STS 3236/2023 determina las razones por las que anula la MPGM, Modificación del Plan General Municipal de Cáceres que permitiría la instalación de usos industriales en suelo no urbanizable.

La STS 3236/2023 se dicta tras un procedimiento de Modificación del PGM iniciado a instancia de parte (particular), y el Tribunal Supremo concluye que No se produce, por tanto, ningún desvalor del derecho de los particulares a participar efectivamente en los procedimientos de elaboración y aprobación de los instrumentos de ordenación urbanística ( arts. 9.2 y 105.a CE, 35 de la Ley 39/2015, y art. 5.e) TRLS 2015) que en ningún momento se cuestiona en la sentencia recurrida.

Continúa el Tribunal Supremo, hasta llegar al fallo que concluye con la desestimación del recurso de casación propuesto, con las siguientes afirmaciones:

Continúa razonando la sentencia recurrida [del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura] que estas determinaciones del régimen de usos del SNUP fueron adoptadas en el PGM de 2010 al amparo de la disposición adicional segunda de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, como medidas adicionales de protección, por lo que no existía ninguna necesidad de adaptación a la normativa ambiental reguladora de los espacios protegidos, necesidad de adaptación -argumenta la sentencia- que sólo surgiría si esta normativa fuera más restrictiva dada la prevalencia de la planificación ambiental de los espacios protegidos sobre la urbanística, de conformidad con la Ley 42/2007.

Y ciertamente -añadimos nosotros- así es: una cosa es que el nuevo uso industrial y de residuos, incluso peligrosos, que se autoriza en SNUP no vulnere las determinaciones de los planes reguladores de los espacios protegidos -si así fuera sería ésta, sin más, la causa de la invalidez de la modificación impugnada dada la prevalencia de la planificación ambiental de los espacios protegidos sobre la urbanística ( arts. 2.f, 19.2, 31.6de la Ley 42/2007)- y otra bien distinta que estos nuevos usos que se autorizan supongan un evidente retroceso en la protección ambiental del SNUP no justificada debidamente en un interés público prevalente, que es a lo que atañe el principio de no regresión, como acertadamente destaca la sentencia recurrida, y la razón última de decidir de ésta, pues, tal y como hemos explicado, en estos casos, sólo una justificación expresa y contundente basada en un interés público prevalente puede despejar la sospecha de arbitrariedad.

Uno de los ejes de la STS es la aplicación del principio de no regresión, al que en una nueva entrada me referiré, pero que es una salvaguarda para el mantenimiento de las motivaciones del planificador para mantener los niveles de protección ambiental más acorde en cada momento y espacio. Y la minera lo que perderá será mucho tiempo para no conseguir nada.

Vale.

Momento

cercadelasretamas —  julio 14, 2023 — Deja un comentario

En 1985, en la zona de la arquería de los Nuevos Ministerios, se erigió una escultura de homenaje al socialista Largo Caballero. Una escultura que convivió pacíficamente en la ciudad de Madrid hasta que aparecieron los fascistas, de nuevo, para recuperar sus odios, sus inquinas contra todo lo que recordara la II República Española.

En los años 20 del presente siglo fueron muchas las veces que los medios de comunicación se hicieron eco de la vandalización de la figura córporea de Largo Caballero. La memoria del dirigente socialista fue mancillada por los regidores de derecha y extrema derecha (en realidad, fascistas, sin distinción) y en los más reconocidos medios intolerantes con la historia, el recuerdo y la memoria democráticas.

Hace unos días, la noticia era que el autor de la escultura de Largo Caballero había fallecido. Una noticia publicada en numerosos medios de comunicación, periódicos de los más variopintos lugares de nuestro país. En muchos casos, esas noticias señalaban como hito referente la escultura de Francisco Largo Caballero y los actos de demostración de incultura y de falta de formación democrática que los fascistas que la atacaron. O las veces en las que el alcaldillo de Madrid trató por todos los medios de borrar la figura de Largo Caballero de la ciudad.

Repasé algunas de las noticias que sobre el autor de la escultura de Largo Caballero se han publicado en muchos periódicos y he notado que en los periódicos locales que se venden en Cáceres (en realidad, uno solo, el otro es un fascículo del que se vende en Badajoz) no ha habido referencia, al menos yo no las he encontrado, al fallecimiento del artista que promovió el Museo de Esculturas al Aire Libre del Parque del Principe.

SHINER. Autor Pepe Noja. Museo de Esculturas al Aire Libre. Parque del Príncipe. Cáceres.

Al menos, una de las obras que componen ese museo es de José de Noja, “Pepe Noja”, y el conjunto lleva su firma y su impulso. Aunque el nacimiento del citado Museo tuvo algún punto de polémica, ahora esas esculturas forman parte del paisaje urbano, del paisaje del Parque del Príncipe.

La ciudad, Cáceres, vuelve, en este caso a mostrar la memoria (inexistente), una ciudad que es mala defensora de quienes se desviven por ella.

Vale.

Tenía pensado hacer un somero análisis del punto 22 del Pacto de la Vergüenza, sí, el de María Guardiola y su PP con el partido fascista. Pero los dueños de la minera australiana me han ahorrado ese trabajo.

Lo que no me han ahorrado es una pregunta para María Guardiola y Rafael: ¿Cuál ha sido el precio en el que han vendido a la ciudad de Cáceres?

* Representantes de la empresa se reúnen con dirigentes de los gobiernos locales y regionales recién elegidos.

La finalización de la coalición del Gobierno Regional ha dado lugar a una alineación entre los gobiernos locales y regionales que apoyan la minería y el procesamiento del litio en Extremadura.

Las conversaciones sobre la cotización en la bolsa española y la asociación estratégica/adquisición son ahora prioritarias, una vez aclarado el proceso de autorización.

¿Alguna duda?

Lo que sigue podía haberlo escrito yo, suponiendo lo que pudiera suceder de la rendición de María Guardiola y Rafael a los deseos de Vox y de la minera. Pero el trabajo me lo dan hecho:

Ejecutivos de Infinity han mantenido reuniones con los recién elegidos líderes políticos locales de Cáceres y Extremadura en los últimos días y dan la bienvenida a la alineación de las partes interesadas en el avance del Proyecto de Litio San José (‘San José’, o ‘el Proyecto’), puede leerse en la web de la minera. El Proyecto mantiene un interés significativo para los agentes sociales y económicos. En las reuniones mantenidas se ha destacado y reforzado la continua colaboración para el avance del Proyecto. El Gobierno Local de Cáceres gobernará alineado con la Junta de Extremadura tras el anuncio de una coalición regional del Partido Popular (‘PP’) y Vox. Los partidos del recién constituido Gobierno Regional de Extremadura anunciaron un acuerdo inmediatamente después de la finalización de la coalición regional gobernante, que destacaba la importancia crítica y el compromiso con los proyectos de recursos e industriales en la región. El acuerdo suscrito incluía lo siguiente «22. Promoveremos en las instancias regionales, nacionales y europeas la exploración y explotación de nuestros propios recursos, como forma de reducir la dependencia del exterior y reforzar la soberanía energética e industrial». «23. Protegeremos los activos energéticos e industriales amenazados por motivos ideológicos». La empresa acoge con satisfacción la alineación visible y transparente de Extremadura con los requisitos estratégicos de Europa para garantizar materias primas y capacidades de transformación cruciales para cumplir los importantes objetivos que se ultimarán en el marco de la Ley de Materias Primas Críticas. El enfoque del Gobierno Regional está alineado con los objetivos estratégicos de la Unión Europea a través de la Ley de Materias Primas Críticas, y es claramente beneficioso para el desarrollo de proyectos como el de San José. El Consejero Delegado y Director General de Infinity, Ryan Parkin, comentó: «Acogemos con satisfacción el anuncio de la coalición en Extremadura y la finalización de un nuevo gobierno local y regional proactivo y dinámicamente alineado. El acuerdo entre los partidos en Extremadura ha puesto de relieve una vez más la importancia crítica de San José para la comunidad local, y para Europa, en el contexto de las crecientes necesidades de volúmenes de productos químicos de litio para baterías para cumplir con los objetivos establecidos en la Ley de Materias Primas Críticas. Está claro que el potencial de San José para proporcionar un suministro significativo y a largo plazo puede alinear las oportunidades de generación para la comunidad local y la gran región de Extremadura. Esperamos con interés los próximos pasos de la colaboración con las partes interesadas locales y regionales a medida que la Compañía avanza para alinear en el país el interés institucional en el Proyecto.»

Blanco y en botella.

María Guardiola y Rafael han vendido la ciudad de Cáceres a la minera australiana, sin que se hayan atrevido a decir a qué precio, aunque lo podemos adivinar.

Ramón Jiménez, Consejero Delegado de Extremadura New Energies comentó «La formación de gobierno pone en marcha el marco para los departamentos mineros y medioambientales pertinentes y seguiremos colaborando para avanzar en la presentación de nuestra Solicitud de Concesión de Explotación a finales de este año. La oportunidad de ampliar el potencial de San José y ofrecer un proyecto de primer nivel económico, medioambiental y social está en consonancia con las estrategias locales y regionales de los nuevos gobiernos.»

Tras el acuerdo de venta, y en aras de las buenas relaciones entre los especuladores australianos y los regidores de la villa, el acalde nominal, Rafael Mateos, entregó el bastón de mando de la ciudad al tío Ramón.

Vale.

Pelotear

cercadelasretamas —  junio 29, 2023 — Deja un comentario

A lo largo de muchos años y trabajos he tenido la ocasión de conocer, o preparar, proyectos técnicos, normalmente de arquitectura, en los que la estructura era básicamente la misma: memoria, documentación técnica, mediciones y presupuesto y documentación gráfica (planos). Pero nunca me había tropezado con un documento, primero sin firmar, luego firmado, por un grupo de técnicos colegiados (ingenieros de minas) en cuya memoria se desarrollaba una burda y aparentemente sutil forma de peloteo al poder político.

La memoria del documento “técnico” presentado en septiembre de 2022 para la obtención del “documento de alcance” previo a la tramitación de la Evaluación de Impacto Ambiental, se ha revelado ahora como una auténtica fricada, como un auténtico fraude. ¿Por qué?

Esa memoria, con profusión de datos técnicos sobre vertidos y contaminación “cero”, tiene una base absolutamente asentada en arenas movedizas.

Los sesudos técnicos que redactaron ese documento técnico, o, que al menos lo firmaron se pusieron manos a la obra y copiaron, sí, copiaron literalmente la exposición de motivos del llamado Decreto del litio, aprobado primero por el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura y después ratificado por la Asamblea de Extremadura.

La exposición de motivos de una norma, ya sea ley, ya sea decreto, suele tener dos elementos esenciales: uno, la atribución a la norma de un suporte legal, basado en conocimientos administrativos anteriores, y, otro, un soporte meramente político, como es el caso del llamado decreto del litio.

La empresa promotora de la presunta mina de litio adosada a la ciudad Patrimonio de la Humanidad no hizo otra cosa que hacer seguidismo de la opinión política, de la tesitura política marcada en la exposición de motivos, para luego, con profusión de tablas, gráficas, porcentajes… ir desgranando los conocimientos en física, geología, astrología… que están siendo convenientemente refutados por profesionales y docentes de reconocido prestigio. La opción de contaminación “cero” no existe en en ningún ámbito de las técnicas de explotación minera.

Si toda la catarata de datos (no quiero ni pensar en cuánto aumentarán las páginas de datos en un presunto futuro proyecto técnico) está siendo refutada y la empresa, con su bombilla pensante al frente, lo sabe, ¿qué queda de la exposición de motivos del decreto del litio?

Nada.

El Gobierno de la Nación, en el ejercicio de sus competencias constitucionales presentó, ante la falta de acuerdo con la Junta de Extremadura, un recurso ante el tribunal constitucional, que ha sido admitido a trámite y que la propia admisión a trámite conlleva la paralización de la aplicación de la norma, del decreto. Ahora no es posible tramitar ningún proyecto, ningún documento al amparo del mismo. Ahora el soporte legal invocado por la promotora de la presunta mina carece de valor.

Porque no se trata de que el documento “previo”, el de septiembre de 2022 incluya una referencia, una línea en una memoria de legislación aplicable, como sucede en cualquier proyecto técnico medianamente bien redactado, sino que fía todo su conjunto legislativo a cumplir en la exposición de motivos del decreto. Cuando un lego transita por las páginas de ese documento inicial y se tropieza con el muro del decreto sabe que todo lo que viene después no puede sino ser consecuencia de ello.

Los redactores del documento, ávidos de obtener los plácemes de quienes ostentan la potestad de aprobación, de concesión de licencias, permisos y autorizaciones, no han dudado en fusilar, directamente, la exposición de motivos, hacerla suya y soldarse a sus designios.

El Gobierno de la Nación, con el recurso al TC lo que ha hecho es descoser esa soldadura, esa correa apretada a la cintura de permisos y licencias, y dejar caer al suelo los pantalones de sus autores (técnicos) y, sobre todo, del supremo hacedor de trampas saduceas.

La pelota, botando suavemente, ha pasado al lado del CEO, que no ha podido alcanzarla porque con los pantalones por los tobillos se corre fatal y faltan reflejos.

Vale.

Lisboa, Vinaroz, Cáceres, tres ciudades distintas, tres ciudades distantes, y, sin embargo, tienen algo en común, algo en lo que se acercan y que, sorprendentemente, ahora, en 2023, se vuelven actualidad.

En 1755 un terremoto y un tsunami arrasaron la ciudad de Lisboa, a 300 km de distancia de Cáceres, devastando cuanto encontraban a su paso las ondas expansivas del terremoto, como la cubierta de la Catedral de Coria o las vidrieras de la de Plasencia.

En la “Abreviatura histórica de la villa de Cáceres”, el Profesor Enrique Cerrillo recoge del manuscrito del licenciado Juan Rodríguez de Molina de la Biblioteca del Museo de Cáceres una amplia y variada información. El conocimiento que el profesor Cerrillo tiene de la historia de la ciudad se traslada a un párrafo, por ejemplo, en la página 91:

Desde el siglo XVI es frecuente construir fuentes sobre manantiales en las proximidades de la Villa, algunas de las cuales siguen aún en funcionamiento, a la vez que resulta constante la pero, y cupación del Ayuntamiento por su mantenimiento. El comportamiento tan diferente de las fuentes situadas en los entornos del Calerizo llamó siempre la atención, de ahí que Marineo Sículo ya hiciera mención a ello y sucesivamente casi todos los que hablaron de Cáceres hicieron una referencia expresa. Por entonces no existían demasiadas explicaciones científicas y se recurría, como aparece en el texto, a Séneca. Así, la curiosidad ante esos procesos caprichosos de las aguas subterráneas de los terrenos kársticos siempre estuvo presente; a ello había que añadir la surgencia de nuevas fuentes observada después del terremoto de Lisboa de 1755 que alteró el comportamiento normal de algunas fuentes, y provocó la aparición de otra más junto a la del Rey, de la que nadie hasta ese momento tenía noticia de su existencia, reclamada por Álvaro de Ulloa por hallarse cerca de una huerta de su propiedad “donde antes no se había conocido tal fuente” y “por no hacer falta al canal principal, ya que hasta dicho año de 55 se pasó sin él”.

La onda expansiva del violento terremoto de Lisboa causó modificaciones en el Calerizo, en el acuífero que duerme, con pesadillas, bajo el suelo de la ciudad de Cáceres.

El Gobierno de la Nación impulsó un proyecto, denominado Castor, que consistía en inyectar gas en un antiguo yacimiento de petróleo, el Amposta. La inyección de gas proveniente de gasoductos a través de una conexión a la altura de Vinaroz, de 30 km de longitud producía seismos en la zona.

Como es fácil de adivinar, la empresa adjudicataria del proyecto negaba que las sucesivas inyecciones de gas fueran las causantes de los seísmos en la zona. Algo que, evidentemente, pudo demostrarse, tras muchas reclamaciones y manifestaciones de los vecinos de Vinaroz. La demostración resultó sencilla: el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) ajustó el momento de llevarse a cabo una inyección de gas y el momento en que se producía otro seísmo.

La empresa adjudicataria de dicho proyecto era la denominada ESCAL UGS, de origen canadiense. Esto ocurría sobre los años 2011 a 2013.

¿Qué relación podría haber entre el terremoto de Lisboa de 1755, los seísmos producidos en Vinaroz entre 2011 y 2013, y la ciudad de Cáceres?

En 2022, una pequeña empresa minera australiana, a la que no se le conoce ninguna actividad extractiva en los últimos años (incluso abandonado algún yacimiento de potasa en África), y tras varios intentos fallidos, entre ellos, la explotación a cielo abierto, convierte sus derechos mineros en el valle de Valdeflores en un nuevo intento, esta vez de minería subterránea.

En su primer documento técnico de minería subterránea, la minera australiana trata de alejar del casco urbano de la ciudad la explotación extractiva, situándola “a unos 3 km”. Pero la realidad es que la mina, la mina física en la que se produciría la extracción del litio, está situada a un km escaso del casco urbano.

Además, bajo el subsuelo cacereño, como ya se sabía desde hace siglos, se encuentra El Calerizo, con lo que la mina y su actividad, tanto ondas expansivas del empleo de explosivos, se vería afectada tanto por la contaminación que los explosivos vierten por el subsuelo, además de al aire, contaminándolo.

Si el terremoto de Lisboa de 1755 repercutió en el Calerizo cacereño y su orogenia kárstica, la explotación de la mina de litio que pretende la minera australiana tendría, sin duda, los mismos efectos, ya que los propios técnicos redactores de los documentos presentados señalan que existen dos modelos hidrogeológicos que pueden entrar funcionamiento conjunto por el uso de explosivos.

Además de que tanto en Lisboa como en Vinaroz aparecieran ondas expansivas, resulta que las existentes en su día en la ciudad castellonense pueden transmitirse por vía de superficie.

El 23 de noviembre de 2015, ya cesada su condición de consejero de ESCAL UGS, Ramón Jiménez Serrano fue llamado a declarar ante el juzgado de Vinaroz, junto con otros seis directivos de la empresa, como imputados, mientras que el juzgado trataba de dilucidad por qué no se había realizado una evaluación ambiental del proyecto. Aquella imputación, por otra parte, hay que decir que quedó en nada, archivándose las diligencias practicadas. Hay que decir, además, que la empresa ESCAL UGS era, es, propiedad de ACS, de Florentino Pérez.

Vale.

La UNESCO viene alertando desde hace un tiempo, relativamente breve, sobre la importancia de los acuíferos en relación con la verdadera y próxima “guerra del agua”. Porque es el agua un bien escaso, cada vez más escaso, y los acuíferos son una preciada reserva a proteger.

En 2022, en abril, la UNESCO incluyó en su web un artículo titulado “Aguas subterráneas, ¿un antídoto para la crisis del agua?” Dicho artículo comenzaba con un párrafo que, para Cáceres, para nuestra ciudad, no nos resulta extraño:

“El aumento constante de las necesidades y la creciente presión sobre las aguas superficiales hacen inevitable una crisis mundial del agua, a menos que logremos explotar plenamente el potencial de los recursos hídricos subterráneos del planeta, que ofrecen una enorme reserva de agua dulce.”

En Cáceres, en nuestra ciudad, disponemos de un acuífero, perdón, quise decir “disponemos todavía”, de un acuífero de buena capacidad para el tamaño de nuestra ciudad, tanto en extensión como en población.

La UNESCO no solamente es el organismo supranacional que tiene las competencias en materia del patrimonio histórico y artístico, sino que por mandato de la ONU y los países que la integran, es el foro tanto de discusión científica como de asunción de competencias en el desarrollo humano en el que tiene una grandísima importancia el devenir en muchas zonas del planeta ya a muy corto plazo de las disponibilidades de agua.

Para entender la importancia del agua, y el papel fundamental que juega la UNESCO en alertar sobre su futuro, el citado artículo continúa así:

Las aguas subterráneas, que representan el 99% del agua dulce total del planeta, satisfacen actualmente una cuarta parte de nuestras necesidades. Sin embargo, este recurso natural está infravalorado, mal gestionado y mal utilizado. La última edición del Informe mundial de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos hídricos, Aguas subterráneas: hacer visible lo invisible, publicado el 21 de marzo de 2022 por la UNESCO en nombre de ONU-Agua, pone de manifiesto el potencial de este abundante recurso para satisfacer una parte importante de nuestras necesidades, si se gestiona de forma sostenible.

En nuestro caso, El Calerizo dispone, según estimaciones científicas, especialmente los trabajos del geólogo Juan Gil Montes*, de una capacidad en torno a los 13 Hm3, cuyo uso actual es muy diverso, y está sometido a presiones singularmente urbanísticas.

Pero los cacereños sabemos que la historia de nuestra ciudad le debe su razón de ser al Calerizo, al acuífero que subterráneamente se almacena, a ese mar subterráneo que nuestros padres (al menos, los míos) nos hacían entender.

Hoy, sobre ese Calerizo, cargado de historia al menos desde hace 65.000 años, se cierne la funesta presión de la actividad humana. Un grupo de especuladores en la bolsa australiana cree haber encontrado su potosí alentando una mina de litio, una mina sobre El Calerizo. Una mina que pretende sepultar la historia, la vida y la razón de ser de 100.000 ciudadanos, solamente por obtener unas ganancias en la bolsa.

Porque la UNESCO defiende los acuíferos ante la falta, cada vez mayor, de aguas superficiales (Cáceres es la única capital de España que carece de río, y, sin embargo, toda su historia está escrita y vivida sobre el acuífero).

Pero la UNESCO también defiende el patrimonio, el legado cultural de la Humanidad. Y ese legado también es una contribución de Cáceres, que en 1986 recibió su inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Hoy, Cáceres es un Valor Universal Excepcional conforme a la denominación de la UNESCO, que en su momento, no incluía la Prehistoria pintada con las manos en Maltravieso ni la importancia que para ello surgía de El Calerizo.

Defender hoy el Calerizo y reclamar de la UNESCO su protección es tan importante o más que lo fue en su momento la inclusión de la ciudad en la lista del Patrimonio Mundial.

Hoy, Cáceres es El Calerizo, es el Patrimonio Mundial, y ambas entidades están en peligro.

Vale.

Parafraseando el título de la película de Win Wenders, contemplamos la amenaza de una megamina de litio que se cierne sobre la ciudad de Cáceres, como un fantasma que está tan cerca como el dinero que su singular directivo reparte entre los fieles, y tan lejos como quienes, siendo cacereños, no conocen la ciudad ni su entorno.

Cuando me encontré con el primer documento de la minera, presentado sin firmar por los técnicos “redactores” ante la Junta de Extremadura, la primera impresión que extraje fue: si quienes figuran como redactores del documento técnico no lo firman, cuántas mentiras y falsedades esconderán. Cientos.

La primera, escribir que la mina está situada a unos 3 km del casco urbano. Falso de toda falsedad. Está tan cerca de la ciudad como su CEO de la corrupción.

Una mina, para el común de los ciudadano, es el espacio, es la “excavación que se hace para extraer un mineral” (ww.rae.es).

Y según el documento sin firma presentado ante la Junta de Extremadura (¿por qué lo admiten a trámite sin firmar? ¿Privilegio, trato preferente? esos 3 kilómetros de distancia se reducen a menos de uno, incluso con un trazo grueso (como el humor de Arévalo). Porque aún no conocemos la ubicación exacta (con coordenadas) donde irá el agujero de las bombas. Da igual que fuera a cielo abierto como a infierno cerrado. No se sabe.

Hablando con algún que otro cacereño, pocos, ubican la mina “detrás de la Montaña”, como si la Umbría de la Montaña fuera otra cosa. La ciudad en su conjunto mira, tan cerca, a la Solana, y se oculta, tan lejos, por la Umbría.

Pero la mina está en la Montaña, está ahí, a la vista. Y si llega a ponerse en marcha estará no solo a la vista, sino también al oído, al gusto, al tacto y al olfato. El oído cuando las voladuras con explosivos de inusitada fuerza resuenen a nuestro lado. Al gusto, porque los efluvios que desprendan los nitratos de los explosivos se no peguen al paladar. Al tacto, cuando tras una nueva explosión, nos llevemos la mano al cuerpo por si nos falta alguna pieza. Al olfato, cuando tras un poco tiempo, poco, de funcionamiento de la mina, nos dé en la nariz que esa idea minera no era nada buena.

Pero no hace falta irse más lejos, a la Umbría, ni en el tiempo, a que la mina, desgraciadamente, pudiera funcionar. Porque no está tan lejos, porque está más cerca de lo que parece. Solamente cambia el punto de vista.

Si se hace una encuesta en el Paseo de Cánovas, por alguna entrecalle puede verse el punto más alto de la Montaña, el santuario, pero la distancia es la que parece. Desde las calles de la ciudad vemos el santuario, como desde alguna calle con otra orientación vemos la sierra de Montánchez, el cerro de Los Pinos, la Sierrilla. Porque Cáceres está montada sobre varias colinas sucesivas del mismo tipo que el Santuario: San Mateo, Plaza Antonio Canales, Sierrilla… como un todo de continuidades sobre un lecho común. Solamente la colina sobre la que se asienta la ciudad monumental está separada del santuario por una corriente de agua que nace de una potente masa de agua, El Calerizo.

Ver, sin andar mucho fuera de “la ciudad”, sin desplazarse de las propias casas de la ciudad, un perfil natural que realmente nos muestra no solo la belleza del conjunto, sino que nos trae tan cerca las señas de identidad urbana, unas señas que comprenden no solo una ciudad histórica, sino asentamientos humanos de más de 65.000 años, cuya pervivencia se pone en riesgo por quienes quieren explotar (en su sentido más violento) nuestro subsuelo, sino, sobre todo, por quienes deberían ser los primeros en defenderlo, unos ciudadanos a los que les importa un comino el pasado que viene de Maltravieso. Y les importa un comino porque no creen en su ciudad, ni en su historia, y, mucho menos, en su futuro.

Vale.

Cuando la minera australiana quería hacer un proyecto a cielo abierto, incorporó información científica para explicar la situación de El Calerizo respecto a la explotación del litio, señalaba la siguiente situación hidrogeológica

Se determinan dos sistemas hidrogeológicos semi independientes y controlados estructuralmente:

El sistema 1 corresponderían a las calizas de la parte central del sinclinal de Cáceres, que formarían el acuífero del Calerizo, y a materiales cuaternarios, presentaría una impermeabilidad y capacidad de recarga mayor.

El sistema 2 correspondería a materiales fracturados poco permeables de los flancos del sinclinal de Cáceres, con volúmenes de recarga y descarga de agua subterránea muy inferiores al borde del Sistema 1.

Estos dos sistemas se encontrarían parcialmente conectados a través de estructuras permeables que los pusieran en contacto.”

Claro, que, ¡oh milagro! cuando el “proyecto” pasó al actual, de minería subterránea, desapareció uno de los dos sistemas hidrogeológicos semi independientes y controlados estructuralmente. En geología, en ciencia, los milagros no existen.

Por eso, referirse ahora a El Calerizo como un único sistema hidrogeológico no puede ser sino una tomadura de pelo. La existencia de dos sistemas conectados, siquiera parcialmente, conectados a través de estructuras permeables, seguirá siendo, y de hecho así es atestiguado por diversos trabajos científicos, el punto definitorio de la existencia de masas de agua concomitantes.

A ello hay que añadir un elemento muy importante: el uso de explosivos en la propia explotación minera.

Porque durante muchos meses, diferentes actores en el conocimiento del documento inicial presentado por Ramón en la Junta de Extremadura han puesto el acento sobre los efectos de la contaminación de la mina durante su explotación.

Sin embargo, es muy poca la información o los análisis de las consecuencias de la explotación minera, en su sentido más literal. Así, la explotación subterránea se sitúa en la cota 65 s.n.m. ascendiendo hasta la 415 snm, dejando una capa entre esta última y el terreno superficial existente, en la cota 455. El sistema de explotación, según el documento de la promotora, será de abanicos descendentes.

Todas las localizaciones propuestas en el documento requieren, primero, la realización de un emboquillamiento para la entrada y salida de la mina, por la que discurrirían los accesos y salida de vehículos con el material

Nos situaríamos, de esta manera con una corta que en su punto primero, a 40 m por debajo del nivel natural, esto es, en el 415 s.n.m., a -195 metros sobre el Santuario de la Montaña, Monumento Histórico desde 1949.

Si añadimos a la existencia de dos sistemas hidrogeológicos sobre El Calerizo, la cercanía en distancias entre la zona de explotación (la mina propiamente dicha) y el Santuario de la Montaña, primer punto crítico en una distancia más que corta, los niveles bajo el nivel del mar en los que se preverían las explosiones para la extracción del mineral, no deja de ser muy preocupante tanto para la integridad física del bien a proteger, el Santuario, por vibraciones y ondas expansivas subterráneas, como por la liberación, en las explosiones de cualquier material (en el caso que nos ocupa, nitratos de amonio), de gases y sustancias peligrosas.

El análisis de las más que preocupantes consecuencias para la salud de los ciudadanos por el uso de explosivos, de las más que preocupantes consecuencias para el patrimonio más inmediato (el Santuario), de las más que preocupantes consecuencias para el subsuelo (El Calerizo), nos permitirá conocer y difundir las preocupaciones ciudadanas ante un proyecto que desafía la salud, la propia naturaleza y la Historia consolidada de miles de años de la ciudad de Cáceres.

Pasar por encima de estas preocupaciones es una muestra de salvajismo contra la ciencia.

Vale.